El Gobierno nacional avanza desde 2023 en un cambio profundo en la forma como Colombia financia la formación de alto nivel. A través del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la apuesta es corregir desigualdades históricas y fortalecer la capacidad científica del país desde los territorios.
La ministra Yesenia Olaya Requene ha insistido en que no se trata de recortes ni de desfinanciación. Por el contrario, el objetivo es que los recursos públicos tengan un mayor impacto social, territorial y científico, y que lleguen a poblaciones que durante años quedaron por fuera del sistema.
Uno de los puntos centrales del debate es el programa Crédito Beca y el rol de Colfuturo. Según MinCiencias, existen cerca de 18 millones de dólares provenientes de reintegros y movimientos financieros del programa. Una parte de estos recursos cubre compromisos con estudiantes activos, pero otra permanece disponible para nuevas decisiones de política pública.
Estos fondos están hoy en fiducias y cuentas bancarias a nombre de Colfuturo. Desde el Gobierno se ha reiterado que los recursos públicos deben estar al servicio de los estudiantes y del sistema educativo nacional, no inmovilizados sin una definición clara de uso.
En ese sentido, el Ministerio ha invitado a Colfuturo a presentar propuestas para reinvertir esos 18 millones de dólares en una nueva cohorte de doctorantes en el país. Hasta ahora, según la cartera, no se ha recibido una respuesta concreta.
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Durante años, la formación avanzada en Colombia estuvo marcada por un modelo concentrado y excluyente. El país heredó el CONPES 3862, vigente entre 2016 y 2025, que comprometió cerca de 698.246 millones de pesos con un único operador privado. Ese esquema dejó los recursos legalmente atados hasta 2025.
El actual Gobierno asegura que cumplió con todos esos compromisos. Se garantizaron las cohortes existentes y los giros se realizaron sin interrupciones. No hubo incumplimientos ni cancelaciones de apoyos en curso.
Sin embargo, las cifras evidenciaron los límites del modelo anterior. En casi dos décadas, solo el 0,98 % de los beneficiarios fueron personas afrodescendientes y apenas el 0,24 % indígenas. Más del 50 % de los apoyos se concentraron en tres departamentos y solo cerca del 7 % correspondieron a doctorados.
Con ese diagnóstico, el Gobierno decidió cambiar el enfoque. Desde 2023 se puso en marcha un Modelo Integral de Formación de Alto Nivel, financiado directamente por el Estado, con criterios territoriales, étnicos, de género y socioeconómicos.
Uno de los principales cambios es la oferta de becas doctorales sin endeudamiento. No hay créditos, ni codeudores, ni pagos futuros. La financiación es completa y se acompaña de mecanismos de inserción laboral tras el doctorado.
El impacto territorial es clave. El 54 % de los apoyos se ha dirigido a departamentos con menos oportunidades históricas, como Cauca, Córdoba, Bolívar, Valle, Sucre, Nariño y Chocó.
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La Convocatoria 933 de 2023, desarrollada junto con el ICETEX, es uno de los ejemplos más visibles. Con una inversión de 119 mil millones de pesos, apoyó a 309 personas en todo el país, con financiación de hasta 388 millones de pesos por estudiante. Estos recursos cubren matrícula, sostenimiento y proyectos de investigación.
El 85 % de los beneficiarios fueron mujeres y 124 pertenecen a grupos étnicos. Una señal clara de que el acceso a la formación doctoral empezó a cambiar.
A esto se suma la Convocatoria de Maestrías del Pacífico, que benefició a 75 personas, en su mayoría mujeres y población afrodescendiente. La apuesta es que el conocimiento también se construya desde las regiones y responda a sus necesidades.
El modelo también mira más allá del doctorado. Se han fortalecido las estancias posdoctorales, con más de 1.600 financiadas desde 2017, y se ha impulsado la articulación entre universidad, empresa y Estado.
En financiación, el Sistema General de Regalías se ha convertido en un pilar. En el actual bienio se aprobaron 17 proyectos de formación de alto nivel por más de 341 mil millones de pesos, muy por encima del periodo anterior.
Finalmente, el Gobierno trabaja en un nuevo CONPES de formación de alto nivel, que dará continuidad y visión de largo plazo a este cambio. Para 2026, MinCiencias anunció la apertura de una nueva cohorte de doctorados nacionales e internacionales, con la idea de que la ciencia deje de ser un privilegio y se convierta en una herramienta real de equidad y desarrollo para el país.