¿Acertó IBM con sus predicciones tecnológicas para 2012?

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La explosión de teléfonos inteligentes que vivimos hoy fue predicha por IBM en 2007. Foto: magnusfrankiln (vía Flickr).
En 2007, IBM había hecho cinco predicciones para 2012. ¿Se cumplieron o se quedaron en el papel? Conózcalo en este resumen.
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La explosión de teléfonos inteligentes que vivimos hoy fue predicha por IBM en 2007. Foto: magnusfrankiln (vía Flickr).

Hace poco les contábamos que IBM había publicado sus cinco predicciones para 2017, entre las que se destacaba la aparición de la computación cognitiva, que permitirá que los computadores finalmente simulen e interpreten la información que suelen procesar los sentidos humanos. La firma había hecho el mismo ejercicio en 2007: lanzar cinco predicciones que debían estar cumplidas en 2012.  ¿Cómo le fue a IBM con su bola de cristal, ahora que llegamos a la fecha límite? Veamos:

1. «Será fácil ser ‘verde’ y se ahorrará dinero siéndolo».

La compañía predecía que las tecnologías de ahorro y consumo eficiente de energía en el hogar iban a hacer posible «que sea más fácil manejar la ‘huella de carbono’ personal«. Esto, decía IBM, sería posible gracias a desarrollos como reportes de uso de energía por medio de aplicaciones, monitores inteligentes conectados a las redes eléctricas de los hogares o software que permita al usuario que escoger la fuente de energía.

Esto ocurre en casos muy específicos, pero todavía no podemos decir que sea un tendencia global. La tecnología que permite disminuir y hacer más eficiente el consumo de energía en el hogar está disponible, pero su adopción es muy lenta. Además, hay otras iniciativas que ayudan a los usuarios de tecnología a ser más amigables con el medio ambiente. En Londres, por ejemplo, los ciudadanos pagan menos en sus tarifas de servicios públicos si separan las basuras o usan la bicicleta en lugar de un transporte motorizado en la ciudad, y eso último se mide por medio de una aplicación móvil.  Los carros eléctricos hasta ahora despegan y no llegan al gran público, pues siguen estando restringidos geográficamente. Como se ve –y por desgracia–, ser ‘verde’ no es tan fácil.

2. «La forma de conducir será completamente diferente».

IBM pronosticaba que, por un lado, las ciudades inteligentes iban a hacer posible que el problema del tráfico se solucionara, pues sería distribuido de acuerdo con la información disponible. Por otra parte, las carreteras iban a tener diferentes aplicaciones de hardware y software para que los carros se comunicaran entre sí y las maniobras imprudentes de los conductores fueran bloqueadas o no tuvieran consecuencias.

De nuevo, es algo que está en camino de ocurrir pero aun no es un hecho cumplido. El carro sin conductor de Google es, probablemente, el avance más significativo en ese sentido, y hasta ahora se encuentra en pruebas aunque ya es legal en algunos estados de Estados Unidos. Las aplicaciones móviles permiten a los usuarios elegir entre las rutas menos congestionadas con base en información en tiempo real, pero eso no ha logrado solucionar el problema del tráfico en las ciudades como esperaba IBM. Hay otras tecnologías que buscan no solo cambiar la relación del conductor con el vehículo sino la forma en la que obtiene energía, pero hasta ahora están en fase experimental.

3. «Eres lo que comes, así que sabrás lo que comes».

Aquí el pronóstico era que, con la gran cantidad de datos de origen y rastreo de los alimentos, la información de lo que llegaba al plato iba a estar disponible y permitirles a los consumidores conocer, como nunca antes, de dónde venía su comida.

De todos los cinco, quizás este es el mas lejano de la realidad. Que sea técnicamente posible no quiere decir que el mercado lo vaya a recibir con los brazos abiertos ni que sea económicamente viable. Hay un puñado de aplicaciones que lo hace, pero solo funcionan con un pequeño grupo de alimentos disponibles en mercados muy específicos que sí pasaron por todo el proceso de rastreo. Hacerlo a escala masiva no solo sería muy engorroso, sino que posiblemente encontraría la oposición de las grandes cadenas de alimentos, que de vez en cuando ocultan secretos vergonzosos.

4. «Su teléfono celular será su billetera, su vendedor de tiquetes, su conserje, su banco, su compañero de compras y mucho más».

Esta predicción consistía en que el teléfono inteligente serviría como guía urbano que muestra recorridos y alerta automáticamente sobre sitios interesantes, sería un ‘personal shopper’ que podría mostrar un vestido en un avatar del usuario y comprarlo solo con una foto, y además podría ser un agente de compras que ayuda al usuario a conseguir y comprar boletos de  espectáculos o aviones.

El acierto fue rotundo. Casi todos esos desarrollos son realidad hoy en día. Mientras que los servicios de geolocalización y guía basada en la ubicación están entre los que más valor añaden a los móviles hoy, la ayuda para compras ya es posible –al menos en algunos países– gracias a aplicaciones como Siri y Google Now. La única pifia es la del avatar que sirve de modelo de ropa, pero resulta difícil creer que la gente va a preferir la experiencia de ver muñequitos virtuales sobre la de ir personalmente de tienda en tienda.

5. «Los médicos tendrán ‘super sentidos’ para diagnosticar y tratar mejor«.

Los médicos de 2012, según IBM, podrían obtener nuevas herramientas diagnósticas para obtener información de forma más fina y precisa: «visión como de rayos X para ver imágenes médicas; audición súper sensible para encontrar el más pequeño indicio sonoro en el latido de su corazón, y maneras de organizar la información en la misma manera en la que tratan a un paciente«. Además, podrían ver la historia clínica de un paciente navegando en ella y no entre toneladas de papel.

Aquí nos quedamos a mitad de camino. Aunque hay avances en la historia clínica digital, estos están más encaminados en transmitir la información de los pacientes de forma más rápida y efectiva para los médicos que en mostrarla mejor. Microsoft desarrolló una tecnología que haría posible que los médicos vieran a través de la piel de los pacientes, pero no exactamente con rayos X. Sin embargo, no la ha masificado.

José Luis Peñarredonda

José Luis Peñarredonda

Un día me preguntaron sobre mis intereses y no supe por dónde empezar. Decidí entonces ponerlos en orden y dibujé un diagrama de Venn para agruparlos a todos: Internet, cine, periodismo, literatura, narración, música, ciencia, fotografía, diseño, política, escritura, filosofía, creatividad... Me di cuenta de que en toda la mitad de ese diagrama, en el punto en el que todos estos círculos confluyen, está la tecnología. Eso me llevó a ENTER.CO. Estudié Periodismo y Filosofía en la U. del Rosario. PGP: http://bit.ly/1Us3JoT

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