La captura de Nicolás Maduro fue el resultado de una operación militar y de inteligencia de Estados Unidos ejecutada en Caracas tras meses de preparación. El operativo, denominado “Operación Resolución Absoluta”, combinó tareas de espionaje, un despliegue aéreo de gran escala y fuerzas especiales para detener al mandatario venezolano y trasladarlo fuera del país junto a su esposa, Cilia Flores, con autorización del presidente Donald Trump.
Trump defendió la intervención como un acto de soberanía y justicia, y destacó públicamente el papel de las fuerzas armadas estadounidenses. En la misma línea, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que se trató de una operación conjunta de alta complejidad, ejecutada con coordinación entre distintos componentes militares y de inteligencia.
El diseño y la ejecución del plan estuvieron bajo la conducción del general John Daniel Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto. En una conferencia de prensa ofrecida desde la residencia presidencial en Florida, Caine explicó que la misión fue concebida para desarrollarse durante la noche, con el objetivo de reducir riesgos, limitar el impacto sobre la población civil y preservar el elemento sorpresa.
Preparación del plan y trabajo de inteligencia
Según el alto mando militar, la preparación se extendió durante varios meses e incluyó el despliegue progresivo de tropas, buques y aeronaves en la región. En paralelo, la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA) realizaron tareas de vigilancia, análisis técnico y apoyo operativo.
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Las labores de inteligencia se centraron en reconstruir el entorno operativo de Maduro. De acuerdo con Caine, se analizaron desplazamientos, lugares de residencia, rutinas, patrones de seguridad y otros elementos clave con el fin de confirmar su ubicación y reducir al mínimo los márgenes de error.
Las fuerzas estadounidenses estuvieron en condiciones de ejecutar el plan desde finales de diciembre de 2025. Sin embargo, la decisión final tomó en cuenta variables como visibilidad en Caracas, actividad militar local y reducción del riesgo para civiles. La autorización presidencial se emitió el viernes 2 de enero de 2026, poco antes de las 23:00 (hora de Estados Unidos), desde Florida.
Despliegue aéreo y neutralización de defensas
Tras la orden final, el Estado Mayor Conjunto activó un despliegue que involucró más de 150 aeronaves, lanzadas desde 20 bases militares y buques. El dispositivo incluyó helicópteros de operaciones especiales, aviones de combate, bombarderos B-1, aeronaves de guerra electrónica, plataformas E-2 de alerta temprana y sistemas no tripulados.
Parte del avance hacia Venezuela se realizó a baja altitud, en algunos tramos a unos 30 metros sobre el nivel del mar, para reducir la detección temprana. A medida que las unidades se aproximaron a Caracas, se ejecutaron maniobras destinadas a neutralizar radares y sistemas de defensa antiaérea, con el fin de asegurar el paso de los helicópteros hacia el objetivo.
Captura de Maduro y repliegue de las fuerzas
Una vez superada la cordillera que rodea la capital, los mandos confirmaron que el factor sorpresa se mantenía. Durante esos minutos, residentes de Caracas registraron en video sobrevuelos y explosiones en distintos puntos de la ciudad y sus alrededores.
Las aeronaves alcanzaron el complejo donde se encontraba Maduro alrededor de la 1:00 de la madrugada (hora de Estados Unidos), cerca de las 2:00 en Caracas. Durante la aproximación final, los helicópteros fueron blanco de disparos desde tierra y respondieron con fuego defensivo. Una aeronave fue alcanzada, aunque se mantuvo operativa, según el mando militar.
Las fuerzas especiales ingresaron al lugar y aseguraron a Maduro y a su esposa una vez controlado el perímetro. Caine indicó que ambos se rindieron y que no se registraron bajas entre las fuerzas estadounidenses durante esa fase. Trump afirmó posteriormente que el mandatario venezolano intentó refugiarse en un espacio reforzado dentro de la residencia, pero no logró asegurar el acceso.
De acuerdo con una fuente citada por CBS News, la captura fue ejecutada por la Fuerza Delta del ejército estadounidense. Tras la detención, Maduro y Cilia Flores quedaron bajo custodia del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que los acusa de cargos federales relacionados con narcotráfico.
Con el objetivo asegurado, la operación entró en su etapa final. Durante aproximadamente 5 horas, las fuerzas desplegadas realizaron maniobras de repliegue bajo presión, con múltiples intercambios con unidades venezolanas. El componente aéreo brindó cobertura para garantizar la retirada.
A las 3:29 (hora de Estados Unidos) y 4:29 en Caracas, Maduro y su esposa ya se encontraban a bordo del USS Iwo Jima, en el mar Caribe, desde donde fueron trasladados fuera de la región.
Impactos en Caracas y evaluación posterior

De manera simultánea al operativo principal, se reportaron explosiones y columnas de humo en distintos puntos de Caracas. Análisis independientes confirmaron ataques en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda (La Carlota), Fuerte Tiuna, el puerto de La Guaira y el aeropuerto de Higuerote, en el estado Miranda.
Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses estaban preparadas para ejecutar una segunda fase de ataques, aunque sostuvo que no fue necesaria debido a la efectividad del operativo inicial. Indicó que no hubo muertos ni heridos entre sus tropas y que se registraron pocos heridos durante la acción.
Hasta el cierre del operativo, el gobierno de Venezuela no había emitido un reporte oficial de víctimas.
Imagen: Editada con IA / ChatGPT



