En Colombia, casi todos tienen acceso a una cuenta bancaria, pero todavía reina el efectivo; según el Banco de la República, el 94% de la población ya está dentro del sistema financiero, pero el 78% de las transacciones diarias siguen haciéndose con billetes y monedas. Una costumbre que muchos defienden, pero que también deja a un lado beneficios ocultos que la mayoría desconoce.
El debate no es solo cultural, pues la tarjeta débito, vista por años como un simple medio para retirar dinero o pagar compras básicas, hoy ofrece mucho más. Seguridad, descuentos, control financiero y hasta respaldo internacional son parte de lo que ya está disponible… aunque muchos colombianos todavía no lo saben.
“Cada pago con tarjeta Mastercard Débito es una decisión respaldada. Brinda acceso, protección a tu dinero y responde cuando más lo necesitas”, asegura Federico Martínez, presidente de Mastercard para Colombia, Ecuador, Venezuela, Surinam y Guyana. Una declaración que rompe con el mito de que el débito es un producto limitado o sin ventajas.
Mitos que frenan el uso del débito
Uno de los mitos más extendidos es que la tarjeta débito no protege frente al fraude. La realidad es que las transacciones cuentan con chip EMV, tokenización y sistemas de seguridad que reducen riesgos, respaldados por la misma red que procesa los pagos con crédito. Eso significa que pagar con débito es igual de seguro y, en muchos casos, más práctico.
Otro error común es pensar que no ofrece beneficios; hoy, las tarjetas débito de Mastercard suman descuentos inmediatos en supermercados, cafés y transporte, además de asistencia global en caso de pérdida o robo. Usarlas es, en la práctica, contar con un seguro y un aliado financiero en cada compra.
La creencia de que solo sirven en moneda local también está quedando atrás. Una tarjeta débito Mastercard funciona en cualquier parte del mundo, convierte automáticamente la divisa y facilita compras en línea sin complicaciones. Para quienes viajan o compran por internet, es tan útil como una tarjeta de crédito.
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Ahora bien, en tanto al débito en la era digital, el crecimiento de las billeteras digitales es otro escenario en el que el débito está ganando terreno. Hoy se puede pagar desde el celular con la misma protección antifraude y sin necesidad de sacar la tarjeta física. La tokenización convierte cada compra en un proceso más seguro, rápido y sin contacto, algo clave en la vida urbana actual.
Y si todavía queda la idea de que el débito es “para los que no califican para crédito”, los datos la contradicen. Cada vez más personas con acceso a ambos productos prefieren pagar con débito sus gastos diarios porque les da control inmediato sobre el dinero. Es una manera práctica de tener finanzas claras y sin complicaciones.
Incluso el mito de las “tarifas ocultas” se desvanece: no hay cobros anuales ni cargos escondidos. Al contrario, muchas tarjetas débito suman recompensas y beneficios que impactan directamente en el bolsillo.
Cada vez que un colombiano paga con tarjeta débito en lugar de efectivo, no solo gana comodidad y seguridad personal. También aporta a un ecosistema de pagos más transparente, trazable e inclusivo. Para Mastercard, esto significa avanzar hacia una economía formal donde la protección financiera esté al alcance de todos.
La próxima vez que saque efectivo para un café, un mercado o un viaje, piense dos veces: quizá su tarjeta débito tenga más ventajas de las que imagina.
Imagen: Ake Ngiamsanguan