Evaluación: ‘Animal Crossing: New Horizons’

Es una buena señal el que 'Animal Crossing: New Horizons' se haya integrado a la rutina de mi día a día. Un efecto que consigue gracias al encanto de este...

Nota: la calificación del juego, junto con las conclusiones se encuentran al final de la página. Para mayor información sobre nuestro modelo temporal de evaluaciones puedes leer nuestra nota aclaratoria aquí

La Switch tiene la reputación de que, franquicia que llega a ella, franquicia que explota con un título que entra entre los mejores de su tipo. Es un peso que cargan todos los juegos en él y que, en el caso de ‘Animal Crossing: New Horizons’ tenía una barra muy alta que superar, considerando el cariño que los fans tienen por ‘New Leaf’. El título, además, había movido su fecha de salida para terminar de pulir ciertos elementos, con lo que los fans tenían expectativas altísimas sobre lo que llegaría.

Pero, si eres un novato en búsqueda de guía sobre qué esperar de este juego del que todo el mundo parece hablar, esta es una descripción de ‘Animal Crossing: New Horizons’: buscando una nueva vida, decides mudarte a una isla desierta. Pero una vez allí no te quedarás en plan ‘Naufrago’, sino que buscarás recolectar recursos para convertir tu nuevo hogar en un paraíso. Lo que diferencia al título de Nintendo de otros juegos de simulación de vida está en el hecho de que el tiempo en el título pasa al mismo tiempo que en el mundo real. Un minuto en ‘Animal Crossing’ son 60 segundos y no hay ninguna manera (legal) de modificar esto. Así que, de manera literal, se trata de una aventura que te pide disfrutarla por días, meses y para los más comprometidos años enteros.

Es una buena señal el que ‘Animal Crossing: New Horizons’ se haya integrado a la rutina de mi día a día. Un efecto que consigue gracias al encanto de este título que parece hecho para estas épocas de encierro. Nintendo se lució con un juego que entrega mucho por hacer cada día, con una interfaz de usuario que mejora (en la mayoría de casos) la experiencia. Es fácil perderse en este paraíso. Pero no se trata de una utopía. Los primeros días son bastante lentos y la decisión de Nintendo de solo permitir una isla por Switch arruina bastante la fantasía de este juego.

‘Animal Crossing: New Horizons’ es el elegido

Si Nintendo hubiera cumplido con su cronograma original y hubiera lanzado ‘Animal Crossing: New Horizons’ en 2019, el título no tendría la potencia que tiene hoy. No habría causado el ruido ni demostrado sus mejores cualidades. La razón es que ‘Animal Crossing: New Horizons’ entrega muchas cosas que (por desgracia) no encontramos afuera hoy. Para empezar, se trata de un juego que, después de los primeros días (punto al que llegaremos más adelante) te permite perder el tiempo de una manera bastante atrapante. Un día pasé dos horas excavando almejas japonesas para armar cebos y prepararme para pescar peces raros. Otro, dediqué una mañana a armar mi vivero y jardín de flores. Este es el encanto de este simulador de vida, que permite recuperar (así sea solo de manera virtual) algunas de las rutinas que el encierro a eliminado.

La segunda razón por la que este juego sobresale es su tono relajante y calmado. La música, personajes y las actividades de ‘Animal Crossing: New Horizons’ tienen esa capacidad de hacerte olvidar por un segundo del mundo y enfocarte en crear tu versión de la isla perfecta. Una solicitud que es fácil de cumplir gracias a este universo en el que Nintendo pone detalles tan encantadores como peces e insectos extrañamente realistas, animales de toda variedad que te visitan o incluso lo divertido que resulta el pagar tu deuda al infame Tom Nook. Puede que suene desatinado, considerando el estado actual del mundo, pero quizás uno de los ganadores de este 2020 es este juego que pasó de un título llamativo a uno de los videojuegos más relevantes del año (incluso si es solo por la conversación que despertó).

Interfaz para perderse en el fin del mundo

Animal Crossing: New Horizons

‘Animal Crossing: New Horizons’ no solo es un viaje placentero en lo que a tono se refiere, sino también jugabilidad. Una de las mejoras más importantes del título está en la interfaz, al menos en comparación a lo que a ‘New Leaf’ se refiere. Un cambio inmediato que algunos notarán es que ahora ciertas ítems se agrupan, en vez de contar de manera individual en tu inventario (que también se expande un poco más). Es cierto que no son todos (todavía solo puede atrapar una cantidad limitada de Tarántulas por exploración).

Lo mismo aplica para el acceso a inventario, atajos de herramientas y la manera de ver las tareas diarias por cumplir, recetas y toda la demás información que entrega este juego. Si hay un elemento que desesperadamente le pedimos a Nintendo es la posibilidad de crear objetos desde la bodega cuando se está en la casa, así como un opción para recolectar objetos por grupo sería bien recibida.

La vida en ‘Animal Crossing: New Horizons’ está llena de cosas por hacer

Pero son pequeñas molestias en comparación a las ventajas que ofrece el juego. ‘Animal Crossing: New Horizons’. Por ejemplo, las millas Nook regresan y, además de poder ser redimidas por objetos o mejoras, permiten pagar tiquetes de avión a otras islas. Estos viajes abren la puerta a recursos que no pueden ser obtenidos en tu isla, lugares para farmear insectos o peces con un gran valor de venta o simplemente recolectar un poco más de recursos después de haber hecho un barrido por tu propia casa. Cada viaje tiene un destino al azar, pero hay ciertos patrones que después de algunos viajes permiten reconocer cuál es el recurso a priorizar.

Además de esto está la meta de cumplir con ciertos objetivos diarios: reunir bayas para pagar las deudas y seguir ampliando tu casa, renovar la isla, invitar a más vecinos (o sacar a aquellos que no soportas), conseguir objetos raros, completar el museo, criar híbridos de flores, buscar las actividades especiales… hay tanto por hacer en ‘Animal Crossing’ y son pocas las actividades que resultan más en una tarea que una distracción.

Una sola isla y otros defectos en el paraíso

Mi mayor problema con ‘Animal Crossing: New Horizons’ está en la decisión de Nintendo de solo permitir que se pueda jugar en una misma isla por Switch. Puedes cambiar de perfil, puedes incluso comprar una copia adicional del juego, pero cualquier otra persona que juegue en la misma consola no podrá crear su isla desde 0, sino que tiene que compartirla con otra persona. Se trata de una decisión que, a mi parecer, arruina la diversión para aquellas familias o parejas que comparten una consola y que no necesariamente quieren jugar de manera cooperativa. Una elección que no parece ofrecer ventajas a nadie y, en cambio, sí sugiere que la única alternativa es comprar una consola adicional.

El otro problema que tengo con ‘Animal Crossing New Horizons’ que tengo está en el ritmo de sus primeros días. Debido a que el juego no se reinicia sino hasta las 5:00 AM, los tres primeros días pueden ser particularmente lentos. El día número 1 tiene un máximo de 4 horas de juego entre recolectar toda la madera disponible, pescar y capturar insectos.

No es posible viajar a otras islas, no hay maneras efectivas de obtener más recursos y el resultado es un juego que comienza muy lento. A medida que más edificios y eventos se desbloquean es un problema que desaparece, pero sin duda se trata de un elemento a tener en cuenta en caso de que decidas comprar el juego. Nuestra sugerencia es lo que instales (ahora que no se puede salir de casa) y empieces a jugar en la tarde/noche, de manera que no tengas que esperar mucho para seguir progresando en el juego.

Calificación: 4.75

‘Animal Crossing: New Horizons’ es una mejora en, casi, cada nivel posible sobre ‘New Lea’ y una adición impresionante al catálogo de la Nintendo Switch. Construir, embellecer y mejorar la isla pocas veces se siente como una tarea, la mayoría del tiempo siendo más un viaje perfecto para distraer la mente. Incluso con cierta decisión debatibles sobre la posibilidad de jugar en la misma isla, es un juego que llega en el momento exacto y cuyas cualidades destacan todavía más en estos momentos. Personalmente me veo visitando mi isla no solo por los siguientes meses, sino por muchos años más.

Imágenes: capturas ENTER.CO

Jeffrey Ramos González

Jeffrey Ramos González

Mi papá quería que fuera abogado o futbolista. Pero en vez de estudiar o salir a la cancha, me quedé en la casa viendo 'Dragon Ball Z', jugando 'Crash Bandicoot' y leyendo 'Harry Potter'. Así que ahora que toca ganarse la 'papita' me dedico a escribir de lo que sé y me gusta. Soy periodista graduado de la Javeriana, escritor de ficción. He publicado en El Tiempo, Mallpocket, entre otras revistas.

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