Evaluación: ‘La Casa de papel: parte 4’

La Casa De Papel: parte 4

El fenómeno de ‘La Casa de Papel: parte 4’ es tan grande, que Netflix le dedicó al show un especial solo para recodarnos cómo la banda del Profesor pasó de ser una serie semi-oscura española a uno de los productos más populares de la plataforma de streaming. También es el caso de una estrategia muy popular del servicio. Tomar un producto extranjero que finalizó y continuarlo. La parte 3 probó que el regreso de este atraco tenía razones y podía sostenerse a pesar de que la historia ya parecía haber terminado. También introdujo nuevos personajes que consiguieron integrarse bien a la historia, así como un villano a la altura del Profesor.

‘La Casa de papel: parte 4’ inicia con Nairobi al borde de la muerte, después de una trampa de Alicia. Lisboa ha sido capturada, el profesor cree que está muerta y ha atacado un tanque con hombres. El ambiente en el banco es tenso, con aliados y enemigos sintiendo la presión de un robo en el que todo parece haber salido mal. Este es el escenario con el que empieza la nueva tanda de capítulos.

Lo bueno es que la ‘La Casa de papel: parte 4’ llega en un momento en el que necesitamos distracción de manera desesperada. Lo usual, es que la nueva tanda de episodios mantiene la misma tendencia de la anterior, manteniendo el freno ajustado durante poco más de la mitad de la nueva temporada y acelerando con todo en los últimos capítulos, entregando una conclusión que nos deja con ganas de más. Lo malo es una serie de capítulos relleno y unos protagonistas que no son consistentes, se contradicen y parecen estar robando de la propia lógica del show.

Plan Maestro para maratón

La Casa De Papel: parte 4

La casa de papel terminó con un bang. Un clímax que anticipó lo peor. Que aseguró que cuando regresáramos al banco las cosas no iban a ser iguales. Y debemos decir que no solo el banco de España fue robado, sino también un poco nuestras expectativas. Los primeros episodios de la nueva temporada tienen la función de traer un poco de calma a la tormenta, lo que en cierta manera lastima estos finales ‘sorpresa’.

También tiene una falla y es que se dedica bastante a contar historias que, aunque sirven un propósito, se sienten como un relleno en medio de la toda la tensión que hay en torno al robo. Estos flashbacks y memorias, sin duda, amplían un poco la visión de los personajes o nos entregan algunos datos extra sobre los periodos que pasaron antes de estos atracos, pero también se sienten como un relleno innecesario en momentos en los que queremos ver qué pasará con el robo, no explorar la boda de Berlín o ver la amistad de Helsinki y Nairobi.

Es un mal que es compensado por tres episodios en su recta final que,con la imprudencia de Tokio, meten todo el pedal. De hecho, estos capítulos finales son la muestra de la razón por la que muchos se engancharon en primer lugar con la historia. ‘La casa de Papel 4’ muestra sus mejores cartas con planes brillantes, giros sorpresa (con efectos, no simplemente tiros al aire para dar miedo) y consecuencias que hacen temblar al mundo. También mantiene la tradición de entregar un final que, sin duda, está hecho como parte del plan maestro para mantener la atención y asegurar que cuando la próxima temporada aterrice todos estarán pendientes.

‘La Casa de Papel: parte 4’ tiene problemas con sus personajes

La Casa De Papel: parte 4

Para una serie que está centrada en planes que anticipan movimientos a cinco pasos, ‘La Casa de papel: parte 4’ tiene problemas serios con la consistencia de sus personajes. Mi mayor problema con la nueva tanda de capítulos es el fenómeno ‘Game of Thrones, temporada final’ en la que muchos personajes parecieran haber olvidado todo lo que hicieron antes, los eventos en el pasado o en general las características de su personalidad y se comportan de maneras extrañas, ilógicas o simplemente contradictorias por el bien de la trama.

Muchos apuntarán, con rapidez, los dedos a Palermo. El personaje sin duda afirma ser un motor del caos y se lo creemos… hasta el final cuando lo que la serie pretende que sufra una evolución emocional que se siente sin lugar, sin sentido. Lo mismo aplica para otros personajes como Estocolmo (que más bien parece tener Alzhaimer en ciertos capítulos), Denver e incluso Tokio. Todos los miembros de esta banda en algún momento parecen tener un conflicto de personalidad u olvidar eventos de una o dos temporadas atrás. Quizás es un mal de una serie que tiene que generar drama con un mismo elenco, en condiciones similares. A momentos es necesario crear una pelea de pareja para extender 4 horas más su historia.

Ladrón viejo sí aprende trucos nuevos

Quizás por lo anterior es que lo mejor de la nueva temporada sigue viéndose en estos rostros nuevos. Al igual que la tanda de antes, la inspectora Alicia prueba ser una de las adiciones más brillantes a la historia. Es el Moriarty ideal para el Profesor y cada episodio prueba, una y otra vez, esta personalidad que raya entre lo brillante y maquiavélico. La serie intenta explorar un poco más de su personalidad, pero agrada que nunca llegue del todo a tratar de justificar porque se comporta de la manera en la que lo hace o no parece tener algún tipo de conciencia o moral.

También hay algunos trucos que la serie guarda bajo la manga. Marsella, que en la temporada anterior tuvo un rol principalmente secundario, tiene un poco más de protagonismo y nos muestra un poco más de quién es. También hay nuevos personajes dentro del atraco, aunque hay uno (sin spoilers para aquellos que no han completado la última temporada) del que todavía falta ver mucho más, pues se siente en lo poco que aparece como un personaje de relleno y no una adición al elenco de ‘La Casa de Papel: parte 4’.

Calificación: 4.25 / 5

Pero, incluso con todos sus problemas, lo cierto es que Ladrón viejo sí aprende trucos nuevos. Netflix mantiene la barra de calidad y lo cierto es que ‘La Casa de Papel: parte 4’ no reduce en términos de historia, acción, drama o suspenso. El capítulo más reciente en este atraco tiene una combinación perfecta de tensión, que le ayuda a elevarse por encima de sus fallas más notorias. También sigue presentando una idea que permanece sólida. En estos tiempos en los que la productividad falla, el sueño escasea y hay que encontrar maneras de ocupar la cabeza, el Profesor y su banda cumplen con la tarea esencial de mantenernos concentrados en su plan para robar el Banco de España y, de hecho, creo que nos quedaría bien unirnos a ellos como ‘Estocolmo 2’, porque sin duda tienen secuestrada nuestra atención hasta el regreso de la parte 5.

Imágenes: Netflix

Jeffrey Ramos González

Jeffrey Ramos González

Mi papá quería que fuera abogado o futbolista. Pero en vez de estudiar o salir a la cancha, me quedé en la casa viendo 'Dragon Ball Z', jugando 'Crash Bandicoot' y leyendo 'Harry Potter'. Así que ahora que toca ganarse la 'papita' me dedico a escribir de lo que sé y me gusta. Soy periodista graduado de la Javeriana, escritor de ficción. He publicado en El Tiempo, Mallpocket, entre otras revistas.

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