Reproductores de medios: subutilícelos lo mejor que pueda

Hasta hace poco, la pregunta era simple: ¿Qué reproductor MP3 debo comprar? La respuesta no era mucho más complicada: uno de buena capacidad, fabricado por una empresa que le ofrezca respaldo. Apple, Creative, Samsung¿ Hay varias.

¿Cuánto es una buena capacidad? La segunda pregunta siempre empieza a complicar las cosas, pero la respuesta parece ser la misma en todos los casos: depende de para qué lo quiera. 

Yo, por ejemplo, tengo un iPod de video de 30 GB, que con la mitad de mi colección de discos cargada ha utilizado un poco menos de la mitad del disco duro. Lo uso para no tener que estar sacando CD de la caja, metiéndolos en el carrusel del equipo de sonido y volviéndolos a sacar para almacenarlos cuando quiera escuchar otra cosa.

En mi iPod conviven sin reparo las grandes creaciones de Verdi, Puccini, Donizetti, Mozart, Vivaldi y Bizet, solo por mencionar algunos, con corridos rancheros interpretados por Jorge Negret, baladas de Franco de Vita, música colombiana del maestro Jorge Villamil en las voces de Silva y Villalba, las buenas épocas de Michael Jackson y algunos deslices de Toreros Muertos.

Compré el iPod enamorado de su diseño, de ese color negro brillante que le imprime elegancia. Solo por probar, descargué un par de videos de la red, como por ¿calmar fiebre¿. Pero creo que solo los vi un par de veces: la primera, para verificar que funcionaba, y la segunda, para chicanear ante un par de amigos. Perfectamente habría podido comprar un iPod sin video y le estaría sacando el mismo provecho.

Otra particularidad en el uso que hago del dispositivo es que no lo saco a ninguna parte, aunque la portabilidad es uno de sus grandes atractivos. Pero no: a mí me basta con que esté conectado al equipo de sonido de mi casa. 

Debo confesar que compré un radio para el carro que tiene una entrada auxiliar de audio en la parte frontal, para conectar el iPod¿ la usé una vez, para probar que servía. Y sirve. Pero entre el carro cargo discos MP3 que, dado lo corto de los trayectos que realizo, son más que suficiente. En otras palabras, salvo por la capacidad de almacenamiento, mi iPod es uno de los aparatos más subutilizados que tengo, en comparación con todas las características que ofrece.

Si usted no necesita un aparato para guardar toda su música, sino simplemente para llevar lo que quiere oír durante el día o la semana y hacer rotar la música de vez en cuando, seguramente un reproductor de 5 GB o menos será suficiente. Si Apple vende iPod Nano de 1 GB, por algo será. 

La única recomendación adicional es que se fije en qué formatos de audio reproduce, pues lo ideal es que reconozca los estándar MP3, MP4, WMA y quizás WAV, aunque este último consume mucho espacio. Hay fabricantes que tienen formatos propios, que no son compatibles con otros reproductores y que a veces, incluso, necesitan software especial para reproducirlos o codificarlos.

Si además usted necesita video, tenga en cuenta las mismas recomendaciones, con la aclaración de que en este caso una buena capacidad de almacenamiento sí es un imperativo. Sin embargo, creo que ver películas en una pantalla tan pequeña es un despropósito. Claro, existe la posibilidad de conectar el aparato al televisor, pero para eso existen los DVD. 

Sinceramente, por ahora no me seducen los reproductores portátiles de video, con pantallas microscópicas y que se comen la pila en un abrir y cerrar de ojos.

Alternativas hay muchas¿ simplemente pregúntese para qué quiere su reproductor de medios y, con una idea clara en la cabeza, compre lo mejor que su presupuesto le permita. Así lo hice yo y ahora tengo un iPod subutilizado¿ pero es tan bonito que no me arrepiento.

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