Los renegados del mundo móvil se dieron cita en MWC

En el lado más masivo y más visible del mundo móvil, todo está relativamente tranquilo. Lanzamientos previsibles, contemplados en mapas de ruta trazados hace años y diseñados milimétricamente con el objetivo de emocionar lo suficiente a las audiencias sin generar movimientos telúricos en el mercado.

Pero en el ‘lado oscuro’, donde hay poco por perder y mucho por demostrar, están pasando las cosas verdaderamente interesantes. En el Mobile World Congress que acaba de terminar se dieron cita las compañías más innovadoras del mundo móvil con sus últimas propuestas: dispositivos emocionantes, bellos, arriesgados en innovadores; que quizás no están en las mismas ligas de Samsung, Apple y Sony en volúmenes y presupuestos, pero sí tienen una voz única y cosas por decirle a esta industria. Aquí están.

Yotaphone: dos pantallas son mejores que una

Yotaphone
Dos pantallas distintas, un celular verdadero.

La idea es sencilla: hay algo muy ineficiente en la manera en la que usamos nuestros teléfonos inteligentes hoy. Por una parte, la batería es el principal cuello de botella y la mayor molestia actual. Pero, al mismo tiempo, la mayoría de cosas que hacemos en ellos podrían ser hechas con un gasto menor de pila. Encender una pantalla de cinco pulgadas, desbloquearla y navegar solo para leer un mensaje de texto o consultar la dirección de una cita es ineficiente y agrava el cuello de botella.

La solución de Yotaphone, una empresa rusa que hace teléfonos inteligentes desde 2011, es hacer que la gente solo encienda su pantalla grande cuando sea realmente necesario. ¿Cómo hacerlo? Por medio de otra pantalla para las cosas rápidas que consuma muy poca energía. La tecnología para ese segundo panel ya existe: tinta electrónica, la que usan dispositivos como el Kindle y el reloj inteligente de Pebble.

La primera versión del dispositivo ya había recibido muy buenas críticas, y en el MWC la compañía mostró su segunda versión. Además de la correspondiente actualización en ‘specs’, –un procesador Qualcomm Snapdragon 800 de cuatro núcleos a 2,2 GHz–, la pantalla ahora es 720p de 5 pulgadas y Android ahora es KitKat. El equipo también evolucionó en su forma para hacerlo más confortable. Sin embargo, la mayor innovación es que la pantalla trasera ahora es táctil. Los usuarios ahora podrán navegar en ella sin necesidad de entrar a la otra pantalla, como ocurría con el primer modelo.

El teléfono tiene una versión prácticamente ‘stock’ de Android, y la única adición del fabricante es el software que permite el funcionamiento de la pantalla trasera. Se siente cómodo en la mano, su construcción está bien –sin ser extraordinaria– y, definitivamente, es una opción que no se puede descartar.

Por ahora, Yotaphone se concentrará en el mercado europeo y solo planea llegar a América, al menos, en la segunda mitad de este año. Mala noticia.

Jolla: lo que Nokia pudo llegar a ser

Jolla
De las cenizas de Meego, con el estilo de Nokia.

Cuando Nokia decidió jugarse a fondo por Windows Phone, dejó morir uno de los proyectos más prometedores que tenía: Meego. La finlandesa era, junto con Intel, socia fundadora de este sistema operativo de código abierto que pretendía competir con Android. Hoy el hombre verde está en todas partes y Meego a duras penas sobrevive, pero tiene un legado importante: Firefox OS y Tizen lo tienen en sus entrañas.

Hay que sumar otro nombre en esa lista: Jolla. Esta es una empresa de rebeldes: cuando Nokia dijo que abandonaría el proyecto, un grupo de desarrolladores e ingenieros no se resignaron a que su idea y su trabajo se perdiera. Por eso, decidieron hacer su propia empresa y su propio sistema operativo, Sailfish OS.

La navegación se hace con gestos táctiles; el teléfono no tiene botones de ninguna clase.  Los usuarios pueden cargar sus propios APK de Android, y según Harri Hakulinen, ingeniero jefe de Jolla, «son muy pocas las aplicaciones que no funcionan«. Además la interfaz es muy bonita e inspirada, los colores están bien elegidos y es agradable de usar.

Sin embargo, lo que más se destaca es el hardware. El teléfono es hermoso. Tiene una construcción que cualquier gran fabricante desearía: está hecho sobre dos bloques de plástico muy bien armados, y su cubierta trasera, que tiene varias opciones de colores está muy bien cortada. Además, Jolla está comenzando a vender carcasas personalizadas, que cuando se instalan permiten configurar funciones del teléfono.

Esta es otra empresa que por ahora está concentrada en Europa. «Somos una compañía de nicho«, admite Hakulinen. Si quieren el teléfono –y si tienen dónde enviarlo en ese continente– vale 399€.

Blackphone: privacidad ante todo

Blackphone
El teléfono ‘antiespías’.

Por fuera es un prototipo; nada especial. Su skin tampoco es nada del otro mundo: una modificación ligera y no muy afortunada del Android ‘stock’, pero usable. Además, el hardware tiene algunas asperezas que seguro están bajo la lima en este momento. Pero la gran fortaleza de Blackphone está adentro. Es una modificación de Android desde las entrañas, creada para hacerlo invulnerable no solo ante la NSA, sino ante la porosa seguridad de ese sistema operativo.

Según me explicó Rodrigo Silva-Ramos, cofundador de Blackphone, la intervención comienza con una modificación en el kernel del sistema operativo, sigue con un cifrado automático de todos los contenidos, continúa con una plataforma de intercambio de voz y archivos cifrada que cambia de llave automáticamente, y se completa con herramientas de software como una VPN y un gestor de privacidad en las aplicaciones.

Esta última herramienta no solo las clasifica en niveles de ‘peligrosidad’ según los permisos que piden, sino también permite desactivarlos para que el usuario no abra puertas extrañas, como «la de aquel ‘matapájaros’ que hace una copia de tu agenda de contactos«.

Como ya les contamos, el teléfono es producto de una sociedad entre Silent Circle y Geeksphone. La primera es una empresa estadounidense especializada en comunicaciones seguras, y la segunda es una manufacturera española que ya tiene experiencia en ser pionera. Fue la primera que fabricó teléfonos con Firefox OS, y se metió en el mundo Android antes que muchas más grandes.

El teléfono estará disponible en junio, valdrá US$ 629 y –buena noticia– se podrá enviar a Latinoamérica.

Ubuntu Phone: un largo sueño que ya casi se concreta

Ubuntu Phones
Los dos primeros Ubuntu Phones.

Cuando vimos por primera vez la interfaz de Ubuntu Phone, en el CES del año pasado, quedamos muy impresionados. No solo porque la navegación es envidiablemente intuitiva, sino también por las posibilidades que ofrecía el sistema operativo de Canonical: poder crear un mismo código para PC, tabletas y smartphones. Un solo desarrollo, tres pantallas diferentes.

El camino ha estado lleno de tropiezos, comenzando por el fracaso más exitoso de la historia del crowdfunding –el Ubuntu Edge, que recogió 12,8 millones de dólares cuando esperaba obtener 32 millones– y siguiendo por una seguidilla de aplazamientos. Sin embargo, en el MWC vimos –eso sí, detrás de una urna– a los dos teléfonos que debutarán con el sistema operativo móvil de Ubuntu: El Meizu MZ3 y el BQ Aquaris.

El primero, dirigido al mercado chino, sería una ‘bestia’ de ocho núcleos y cinco pulgadas. El segundo, creado por otro fabricante español, viene a los mercados occidentales, sería un teléfono más modesto, con pantalla de 960 por 540 píxeles y una memoria inferior a 1 GB.

Hoy hay 50 aplicaciones básicas para el sistema operativo, y para el momento del lanzamiento Canonical espera tener 2.000 o 3.000 apps, entre las cuales espera contar con el ‘top 50’ de las más populares del mundo. La empresa dice, además, que saldrá en 16 operadores.

José Luis Peñarredonda

José Luis Peñarredonda

Un día me preguntaron sobre mis intereses y no supe por dónde empezar. Decidí entonces ponerlos en orden y dibujé un diagrama de Venn para agruparlos a todos: Internet, cine, periodismo, literatura, narración, música, ciencia, fotografía, diseño, política, escritura, filosofía, creatividad... Me di cuenta de que en toda la mitad de ese diagrama, en el punto en el que todos estos círculos confluyen, está la tecnología. Eso me llevó a ENTER.CO. Estudié Periodismo y Filosofía en la U. del Rosario. PGP: http://bit.ly/1Us3JoT

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4 comentarios

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  • yotaphone: interesante pero no novedoso. antes que el iphone se popularizara y se usaban los clamshell, estaba por ejemplo el motorola mpx300, que igualq ue otros motorola venía con dos pantallas. la de adentro era sensible al tacto y corría windows mobile y la versión de office para windows mobile, la de afuera era una pantalla muy pequeña, pensada para no abrir el celular y mostrar notificaciones. bueno que retomen la idea de todas maneras, y que se cuente con una pantalla de bajo consumo pero grande
    –editado– olvidaba todos los nokia comunicator, que por dentro tenían una pantalla bien grande y un teclado que sí valía la pena

    jolla.. wow. ojalá lo veamos por acá

    blackphone: hmm.. bastantes dudas al respecto. no creo que lo que hagan realmente sirva de algo para evitar que el que quiera la información la obtenga, si sabe cómo hacerlo.. suena más bien como un pantallazo que aprovecha el sensacionalismo mediático, como el teléfono que explota, o peor aún, como ponerle lector de huellas al teléfono. para eso no es sacar un telefonito y ya, es contar con canales de comunicación propios, sacar proveedores de servicios propios que usen sistemas de encripción propietaria o por lo menos que bno se conozca medio para desencriptarla o no sea trivial (blackberry) etc. el que quiera privacidad, lo más cercano sigue siendo blackberry. lo demás es como cuando estaba el y2k y sacaban bombillos y tajalápices a prueba de 2k

    ubuntu: me gustaría ver eso mismo en tabletas con buena cpu, y que sean capaces de ahora sí, correr software libre, sin propaganda y que sea el mismo de escritorio, y usable (que no toque correr aplicaciones grandes en una pantalla de 5″)

  • yotaphone: interesante pero no novedoso. antes que el iphone se popularizara y se usaban los clamshell, estaba por ejemplo el motorola mpx300, que igualq ue otros motorola venía con dos pantallas. la de adentro era sensible al tacto y corría windows mobile y la versión de office para windows mobile, la de afuera era una pantalla muy pequeña, pensada para no abrir el celular y mostrar notificaciones. bueno que retomen la idea de todas maneras, y que se cuente con una pantalla de bajo consumo pero grande
    –editado– olvidaba todos los nokia comunicator, que por dentro tenían una pantalla bien grande y un teclado que sí valía la pena

    jolla.. wow. ojalá lo veamos por acá

    blackphone: hmm.. bastantes dudas al respecto. no creo que lo que hagan realmente sirva de algo para evitar que el que quiera la información la obtenga, si sabe cómo hacerlo.. suena más bien como un pantallazo que aprovecha el sensacionalismo mediático, como el teléfono que explota, o peor aún, como ponerle lector de huellas al teléfono. para eso no es sacar un telefonito y ya, es contar con canales de comunicación propios, sacar proveedores de servicios propios que usen sistemas de encripción propietaria o por lo menos que bno se conozca medio para desencriptarla o no sea trivial (blackberry) etc. el que quiera privacidad, lo más cercano sigue siendo blackberry. lo demás es como cuando estaba el y2k y sacaban bombillos y tajalápices a prueba de 2k

    ubuntu: me gustaría ver eso mismo en tabletas con buena cpu, y que sean capaces de ahora sí, correr software libre, sin propaganda y que sea el mismo de escritorio, y usable (que no toque correr aplicaciones grandes en una pantalla de 5″)

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