Todavía no entendemos que en ciberseguridad, lo más importante es el humano

Ingeniería social

En seguridad de la información es común escuchar la frase “el eslabón más débil es el ser humano”. Esto es porque las personas siempre son manipulables y se convierten en parte fundamental del ciclo de la ciberseguridad. El concepto Ingeniería social no es otra cosa que obtener información explotando a los individuos y utilizar los temas emocionales, confianza y persuasión para buscar un provecho económico.

Los cibercriminales utilizan la ingeniería social para engañar usuarios incautos. Por ejemplo, en muchos casos atacantes usan la confianza y la unen con ataques como phishing, vishing, smishing, whailing, spear pshishing, baiting, entre otros.

En Colombia tenemos un caso histórico que algunos recuerdan y es el de Roberto Soto Prieto, un economista que robo con una llamada $13.5 millones de dólares del Chase Manhattan Bank en el año 1983.

El hurto fue muy sencillo Soto Prieto, envió un fax diciendo que necesitaba el dinero del Banco de la República, en donde aprovechó la confianza para extraer el dinero. Si uno mira el contexto del caso, ni siquiera existía el uso masivo de internet, pero el fraude uso tres elementos confianza, suplantación y mucha creatividad en su planeación.

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Un caso muy mediático en estos días es el del ‘falso futbolista’ que fue detenido en Santa Marta. Bernio Verhagen, ha estafado a distintas personas en todas partes del mundo diciendo que es un futbolista profesional, esto lo ha llevado a firmar contratos con equipos como el Audax Italiano Chileno, el Cape Town City, entre otros. Al investigar algunas notas de prensa se puede ver como el supuesto futbolista ha usado todo tipo de técnicas para ganar confianza y estafar a sus victimas. Incluso se habla de que suplantó correos electrónicos de una importante agencia de talentos deportivos llamada Stellar Group.

Otro tipo de ataque que aprovecha la confianza, es el Baiting, un ataque en donde se deja una USB, o algún dispositivo y se espera que un usuario por curiosidad lo acceda a un sistema informático.

Todos estos ejemplos llevan a una conclusión importante: la mejor forma de genera una cultura en seguridad de la información es enseñar a las personas a tener una desconfianza sobre actividades que pueden ser sospechas y que pueden generar riesgos empresariales.

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La mayoría de sistemas informáticos no están preparados para enfrentar ataques de ingeniería social. Un solo momento de descuido puede permitir una fisura en la seguridad digital de su compañía. Y estas brechas pueden comenzar en primer lugar por la confianza, una distracción, el perfilamiento, el identificar el vector y la ejecución de un ataque que tenga como finalidad la extracción de la información o datos personales. Los antivirus, firewall, SOC, NOC, controles técnicos o de red, no sirven de nada ante ataques sociales y de confianza.

Muchos de los delitos informáticos que vemos en Colombia y que hemos investigado con Cloud Seguro tienen un común denominador, el ganar confianza de la victima. Un delito que es común en estos días es por medio de ingeniería social conocer a los proveedores de una empresa, y por medio de una técnica conocida como email spoofing enviar un mensaje como este “Estimado cliente le informo que la empresa ha cambiado su cuenta bancaria y que desde el próximo mes las facturas pendientes no la consignen a esta cuenta”

En este tipo de delitos siempre recomendamos que se realice pruebas de OSINT, o búsqueda de información en fuentes públicas para establecer riesgos que pueden conocer ciberdelincuentes. El mejor camino para la ciberseguridad es la anticipación y la desconfianza. La seguridad es también entender que la malicia de los atacantes no tiene limite.

Germán Realpe Delgado- Ceo de Cloud Seguro, columnista y parte de enter.co

Imágenes: Pete Linforth en Pixabay 

Germán Realpe

Germán Realpe

Soy abogado, pero me di cuenta de que se puede relacionar la tecnología con el derecho; por eso me especialicé en derecho informático y nuevas tecnologías. He sido asesor de entidades públicas y privadas, y ya perdí la cuenta de cuántas consultorías he realizado. Así mismo, la vida me ha hecho formar ingenieros de sistemas en seguridad de la información, derecho informático y protección de datos en universidades como el Externado, la Piloto, la Nacional e Interlat, entre otras. En conclusión, soy apasionado por la tecnología y hace unos años por los drones, que me han hecho entender que el cielo no es el límite.

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