El servicio secreto inglés hackea a Al Qaeda con recetas de cocina

La nueva arma de los ingleses en su lucah contra el terrorismo. Imagen: Clare & Dave (vía Flickr).
Los agentes de MI6 usaron un ataque informático para remplazar instrucciones para hacer bombas con directrices inofensivas de pastelería.
La nueva arma de los ingleses en su lucha contra el terrorismo. Imagen: Clare & Dave (vía Flickr).

Los ingleses son famosos por su obsesión por la puntualidad, su profundo amor por el té y su curioso y fino sentido del humor, entre otras cosas. Esta última característica salió a relucir hace un año, cuando agentes de MI6, el servicio de inteligencia británico, realizaron quizás el ciberataque más cómico de la historia contra Al Qaeda.

No fueron la inoculación de malware o un ataque DDoS las armas informáticas que afectaron el sitio de islam fundamentalista Inspire: fueron recetas de cocina.

Aunque la operación se ejecutó en 2010, apenas se reveló ahora por motivos de seguridad. Lo que ocurrió fue que Inspire, una revista digital en inglés dirigida a simpatizantes internacionales, en especial de Estados Unidos y el Reino Unido, redactó una revista de 67 páginas que incluía un artículo llamado ‘Haga una bomba en la cocina de su mamá’ con el fin de expandir su ideología y ampliar el campo de acción de su amenaza.

Para evitar que la información se difundiera e inspirara a terroristas en potencia, MI6 hackeó el sitio web y remplazó el material peligroso con inofensivas recetas de pastelitos sacadas del programa de televisión de Ellen DeGeneres.

Para rematar la burla con una dosis de ironía, la autora de las recetas tiene un apellido que equivale a blasfemia para cualquier musulmán radical y terrorista: Israel.

Se sabe que tiempo después del ataque de repostería del MI6, la revista volvió a publicar el contenido original, por lo que algunos medios califican la operación como un fracaso. ¿Qué opinan ustedes? ¿Está bien usar el humor en algo tan serio, o este tipo de ataques debe ser más contundente?

Notas relacionadas:

Luis Iregui V.

Luis Iregui V.

Soy un adicto a la tecnología. Lo acepto y lo celebro. Como buen adicto, tengo toda una historia detrás de mi condición. Comencé con una obsesión por los videojuegos que con los años se transformó en una pasión por todas las cosas relacionadas a la tecnología. Esta manía me ha llevado a mantener mi cuenta bancaria en ceros, siempre a la merced del último gadget, el último juego o el último celular. Intenté satisfacer mi adicción estudiando sistemas en Estados Unidos, pero no quedé convencido y terminé desubicado en Los Andes, graduado como abogado pero frustrado por no tener un futuro tecnológico claro por delante. Para mejorar mi situación, comencé una página dedicada el cubrimiento del mundo de los videojuegos (lapaginadejuegos.com), pero incluso eso no fue suficiente para satisfacer mi apetito digital. Después de muchas vueltas, llego a ENTER.co con el sueño de convertir este sitio en el lugar de referencia para los adictos latinoamericanos como yo, que jamás están satisfechos y viven al borde de sus sillas, pendientes de todo lo que ocurre en el maravilloso mundo de la tecnología.

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5 comments

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  • Deja mucho que desear se su credibilidad …o mejor de la credibilidad del gob Ingles.

    Al Qaeda una organización que surgen en las montañas (no donde no tenemos conocimiento, es decir muy lejos y no tienen internet). Logra penetrar, a una «Revisita de Cocina» para colocar un articulo de «Como hacer una bomba», y para rematar la hackean para cambiar el contenido. Si claro… que y me van a decir que los pastelillos que estaban en las recetas eran comestibles pero funcionan como bombas…

  • Todo sea por rellenar espacio en los medios, esa clase de historias increibles, aun llama la atención del publico

  • Reconozco cierta dosis de ironía por parte de la agencia de espionaje británica GCHQ, especialmente porque los comentarios que reemplazaron las instrucciones para fabricar bombas incluían una recomendación: «hagan pastelitos y no la guerra».

    Sin embargo, aunque respeto y valoro su apreciación, considero que algunos comentaristas están subestimando la importancia de esta noticia, pues: 1) no sólo manifiesta la gradual y creciente importancia que diferentes organizaciones terroristas o insurgentes le están otorgando a los medios tecnológicos (más aún si se habla de un individuo o asociación ligados a Al-Qaeda, cuya ideología y modus operandi no se caracterizan precisamente por emplear extensamente medios de alta tecnología); sino que, 2) demuestra con hechos la inyección de ingentes recursos económicos y humanos en la investigación de crímenes y amenazas cibernéticas.

    Respecto a esto último, cabe señalar que:

    1) Pese a que el gobierno británico ha reducido en su último lustro su presupuesto para los sectores de seguridad y defensa, esta operación fue auspiciada por un presupuesto superior a los 800 millones de dólares que aquel gobierno destina a la investigación en sistemas informáticos.

    2) Esos recursos también sirven para instruir a sus unidades militares de combate en el uso de métodos de infiltración e interceptación de comunicaciones para aportar datos de inteligencia que permitan la captura de los principales sospechosos de la comisión de crímenes.

    3) Justamente, el posible aumento de las infiltraciones en los sistemas informáticos o (por lo menos) de comunicaciones de sus adversarios podría exponer la metodología utilizada por los gobiernos para realizar estos ataques, en caso de que el adversario tuviera los suficientes conocimientos informáticos para rastrearlos, y, con ello, estos últimos podrían mejorar estas metodologías y utilizarlas en su contra.

    4) Si se tiene en cuenta las últimas noticias (que no sorprenden, pero sí ponen en contexto) sobre el equipo especial táctico chino en amenazas cibernéticas, denominado «Ejército Azul», por un lado, y el artículo del Washington Post que pone en evidencia la aprobación de usar armas cibernéticas como respuesta a ataques realizados en posibles escenarios militares, es claro que los gobiernos le están otorgando cada vez más importancia a la fuerza cibernética como aliada de las fuerzas tradicionales de combate (en aire, mar y tierra), pero ello no significa que el mundo está (ni siquiera, remotamente) a un paso de sustituir las guerras tradicionales donde existe un espacio de combate terrestre a lo que los medios de comunicación denominan «guerra cibernética».

    Un saludo.

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