¿Por qué Facebook está preparando un ‘antiFacebook’ (o algo así)?

Antifacebook
Facebook contra Facebook.

Los ‘antiFacebook’ se están convirtiendo en un nicho atractivo. Snapchat, Ello, y ahora Facebook. Sí, Facebook: al menos, según un reporte de The New York Times.

El reporte, basado en fuentes anónimas, dice que la empresa de Mark Zuckerberg estaría trabajando en una aplicación independiente que les permita a los usuarios interactuar sin tener que usar sus nombres reales. El producto, según la versión, saldría «en las próximas semanas«, pero no se ofrecen detalles, como si será necesario que los usuarios tengan cuenta en Facebook, o si el anonimato será total o solo público, de modo que Facebook sepa quién está detrás del pseudónimo.

El producto se inscribiría en la tendencia, no tan reciente pero muy de moda, de lanzar servicios que critican o difieren fundamentalmente de la oferta de Facebook. Snapchat ofrece un espacio en el que los usuarios no tienen que preocuparse porque sus contenidos estén disponibles para siempre –que pueda cumplir semejante promesa es otro asunto–.

Y Ello, que fue bautizado como ‘el antiFacebook’ por la prensa de tecnología, ofrecía un espacio de interacción en el que los usuarios no eran perfilados para ofrecerles avisos personalizados, un enfoque en el que, según algunos críticos, las personas no son usuarios sino productos que la red social les vende a los anunciantes.

Pero Facebook estaría buscando atacar otra clase de problema.

El dilema del nombre real

El rumor es especialmente extraño, porque uno de los pilares de la experiencia de Facebook es la obligación de los usuarios de usar su nombre legal en el servicio. En sus términos de uso, la red social prohíbe explícitamente proporcional «información personal falsa en Facebook, […o crear] una cuenta para otras personas sin su autorización«. Chris Cox, gerente de producto de la red social, escribió recientemente que, cada semana, cientos de miles de cuentas son denunciadas por usar un nombre no auténtico.

En ese post, Cox había escrito que la política del nombre real «es parte de lo que hace especial a Facebook en primer lugar, pues lo diferencia del resto de internet, donde los seudónimos, anónimos o nombres variables eran la norma social«. Además, dice, la norma «es el mecanismo primario que tenemos [Facebook] para proteger a millones de personas todos los días, de todo el mundo, de daños reales«.

Sin embargo, por primera vez, Facebook sintió que tenía una buena razón para cuestionar su política. Luego de un debate con voceros de la comunidad transgénero de San Francisco, la red social tuvo que ofrecer disculpas por obligara los miembros de esa comunidad a usar su nombre real. La pregunta es: ¿cómo hacer para que el reemplazo la política del nombre real no caiga en las desventajas del anonimato?

Algunas pistas

Con esa información nos fuimos a dormir el martes. El miércoles temprano vimos unos tuits de Josh Miller, propietario de una startup que Facebook compró, llamada Branch, cuyo producto principal era una plataforma para mantener conversaciones en línea de alto nivel entre equipos de trabajo por fuera del correo electrónico o Facebook. Cuando la empresa fue adquirida, el reto que les puso la empresa de Menlo Park fue «construir Branch a escala Facebook«. Y eso fue lo que hicieron.

En ellos, Miller da a entender que el tema del anonimato no es el corazón de su producto. «El enfoque debe estar en el deseo humano que quieras permitir«, escribió. Sin embargo, tampoco se cierra a ellos. Luego de reconocer la doctrina usual de Facebook de que el anonimato se usa para fines indeseables, admite que «se pueden impulsar usos positivos [del anonimato] a través del diseño del producto«. Y ahí está el detalle.

El reto es permitir el anonimato sin abrirle la puerta a los trolls

En realidad, la comunidad transgénero nunca abogó por que se le permitiera usar Facebook anónimamente. Simplemente quería que no se le obligara a usar su nombre legal –el de su pasaporte o su licencia de conducción–, sino el mismo nombre con el que sus miembros aparecen frente a otras personas en la sociedad cuando ejercen en su identidad transgénero. No es que quieran evitar ser identificados, ni que se quieran escudar en un nombre falso para hacer daño sin hacerse responsables. De hecho, lo que buscan es todo lo contrario: ser vistos e identificados como lo que son en ‘el mundo real’.

Por supuesto, el problema para Facebook es distinguir entre esa clase de uso del anonimato y el uso que le daría un troll, por ejemplo. Además, otro asunto no menor es poder rentabilizar a los usuarios anónimos. Pero la red social se está dando cuenta de que ningún extremo funciona bien; y si logra entender cómo manejar este tema, le haría un gran favor a toda la red.

Imagen: Montaje ENTER.CO

José Luis Peñarredonda

José Luis Peñarredonda

Un día me preguntaron sobre mis intereses y no supe por dónde empezar. Decidí entonces ponerlos en orden y dibujé un diagrama de Venn para agruparlos a todos: Internet, cine, periodismo, literatura, narración, música, ciencia, fotografía, diseño, política, escritura, filosofía, creatividad... Me di cuenta de que en toda la mitad de ese diagrama, en el punto en el que todos estos círculos confluyen, está la tecnología. Eso me llevó a ENTER.CO. Estudié Periodismo y Filosofía en la U. del Rosario. PGP: http://bit.ly/1Us3JoT

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