¿Cómo afectan las redes sociales a la democracia?

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Este es el impacto que tienen las redes sociales sobre la democracia.
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Este es el impacto que tienen las redes sociales sobre la democracia.

Hace 25 años era difícil imaginar un espacio online masivo, en el que millones de personas pudieran conectarse entre sí en cualquier momento del día y en cualquier lugar del mundo. De ser así, nunca nos imaginaríamos que tal espacio pudiera ser ‘dañino’ para la democracia.

Estamos hablando de las redes sociales: la tecnología que nos mantiene unidos. Pero, a pesar de la esencia democrática que significa poder expresarse y que millones de personas puedan ver lo que pensamos e interactuar; el resultado hoy en día es contraproducente.

La monetización y la manipulación de la información está desgarrado a la sociedad, según dice un estudio social realizado por la organización The Omidyar Group, que realiza análisis de la sociedad para proteger los valores de la democracia. La organización es una iniciativa de Pierre Omidyar, fundador de eBay.

Desde interferencias extranjeras en las elecciones de Estados Unidos, hasta campañas diseñadas para confundir sobre problemas sociales; las redes sociales están plagadas de amenazas a la democracia moderna. La más reciente investigación del grupo logró identificar seis áreas clave en las que las redes sociales se han convertido en una amenaza a los ideales democráticos, según reportó The Washington Post.

1.Polarización e ‘hiperpartidismo’

La organización dice que con las redes sociales está pasando lo mismo que sucedió cuando los partidos comenzaron a tener medios de comunicación tradicionales propios. A medida que las plataformas en línea se convierten en sus canales primarios de distribución, en las redes sociales se crean ‘burbujas’ de información ultraparcializada y opiniones. Esto, a final de cuentas, disminuye la oportunidad de que surjan discursos saludables.

2. Difusión de información falsa o que confunde

La desinformación viral, que comúnmente conocemos como ‘noticias falsas’, corre libremente entre los canales de redes sociales. Y el problema con ellas, según el estudio, es que los actores estatales y privados permiten que esto pase porque les conviene. Esta información distorsionada y falsa puede intensificar las decisiones de las personas. Les hace más difícil confiar tanto en la información, como en las personas o instituciones sobre las que están leyendo.

3. Confundimos popularidad con legitimidad

Hoy en día usar la cantidad de ‘me gusta’ o retweets para medir la validez o el soporte del público hacia una persona, mensaje u organización. Este es un método equivocado para evaluar información y genera un falso medidor de la popularidad de ciertas perspectivas. Además, es muy difícil distinguir opiniones genuinas, de las que se generan por trolls o bots.

4. Manipulación política

Cuando hablan de trolls o bots, en el estudio dicen que ese tipo de usuarios se suelen disfrazar de ciudadanos corrientes. Esta se ha convertido en un arma política para que los gobiernos y los líderes políticos ‘moldeen’ las conversaciones en línea.

5. Microblancos’ de publicidad

Las agencias de publicidad tienen hoy en día mecanismos sofisticados de llegar al público (conocidos como ‘targeting’). No todos los mensajes de publicidad se ven como ‘avisos’ tradicionales. Ese fue el caso de Facebook, que supuestamente no se dio cuenta de que le compraron espacios publicitarios pagados por los rusos durante las elecciones en Estados Unidos.

6. Intolerancia, exclusión y discursos de odio

Varias políticas y funciones de las redes sociales pueden dar espacio a discurso de odio, ideales terroristas y acoso sexual y racial, dice el estudio. Vemos lo que ha pasado con Twitter, por ejemplo. Estos entornos pueden deteriorar la calidad de vida de quienes son víctima de las expresiones de odio, y finalmente esto causa que esas personas no interactúen en el espacio de expresión.

¿De qué sirve identificar estas amenazas?

La organización dice que esperan que esta investigación sirva como punto de inicio para que los líderes de redes sociales, legisladores, oficiales del gobierno, y otros actores importantes; sepan el impacto que tiene esta tecnología sobre la democracia y así proponer soluciones tangibles.

Dice Omidyar, que así como se tuvieron que establecer regulaciones y políticas para el sector del comercio en línea; ahora las compañías de redes sociales deben ayudar a identificar y erradicar las serias amenazas que generan sus plataformas. Este tema también fue analizado hace unas semanas por el editor de BuzzFeed en un excelente artículo que comentamos aquí. El artículo dice que ya se están evidenciando los límites legales que por naturaleza deben frenar el poderío de las empresas de tecnología.

Imagen: Pixabay.

Susana Angulo

Susana Angulo

Antes de Internet ya me gustaban la música clásica, los animales,
cocinar postres, y leer cuentos de terror. La tecnología me ha
permitido ahondar en estas y tantas otras pasiones, que sería un error
pensar en la cultura digital como tema exclusivo de 'geeks'. Soy
periodista de la Universidad del Rosario.

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