Tras 10 años, Grooveshark deja de funcionar

Adiós, amigo.
Grooveshark
Adiós, amigo.

Grooveshark perdió la guerra. Tras años de peleas legales con las grandes compañías discográficas, que acusaban al servicio de subir ilegalmente contenido protegido por derechos de autor, este jueves el servicio de música cerró sus puertas definitivamente.

Cómo parte de un acuerdo de conciliación con las grandes compañías discográficas, hemos acordado parar las operaciones inmediatamente, eliminar todos los trabajos de las compañías discográficas protegidos por derechos de autor y entregar la propiedad del sitio web, de nuestras aplicaciones móviles y nuestra propiedad intelectual, incluyendo patentes”, escribió la compañía en un mensaje que se ve en su sitio web.

Así termina una pelea de varios años que enfrentó al servicio –cofundado por el colombiano Andrés Barreto, quien hace varios años no participa en su operación– con las ‘cuatro grandes’, las empresas que controlan el negocio de la música: Universal Music, EMI, Sony Music y Warner Music. Aunque en un momento el servicio había logrado conseguir licencias para la música de algunas de ellas, las negociaciones se rompieron en 2012, tras lo cual el servicio pasó a ser una especie de P2P, en el que los usuarios solo podían encontrar la música que otros usuarios compartían.

Pronto, las disqueras acusaron a Grooveshark de violar la ley de derechos de autor, pues se descubrió que sus empleados subían música pirata al servicio. Según TorrentFreak, la empresa se exponía a una multa de 736 millones de dólares por daños y perjuicios. La RIAA –el gremio de las disqueras en Estados Unidos– confirmó que el cierre del sitio forma parte de la conciliación con la que Escape Media, la empresa propietaria del servicio, quiere poner fin a este pleito legal y evitar el pago de multas.

Grooveshark fue inmensamente popular: muchos lo usamos y lo quisimos. TorrentFreak dice que, en su pico, logró atraer 36 millones de usuarios únicos mensuales. Fue el primer servicio realmente masivo de ‘streaming’ de música en línea, y aun cuando había opciones como Spotify o Deezer, muchas personas lo siguieron prefiriendo.

Imagen: Ed Ogle (vía Flickr)

José Luis Peñarredonda

José Luis Peñarredonda

Un día me preguntaron sobre mis intereses y no supe por dónde empezar. Decidí entonces ponerlos en orden y dibujé un diagrama de Venn para agruparlos a todos: Internet, cine, periodismo, literatura, narración, música, ciencia, fotografía, diseño, política, escritura, filosofía, creatividad... Me di cuenta de que en toda la mitad de ese diagrama, en el punto en el que todos estos círculos confluyen, está la tecnología. Eso me llevó a ENTER.CO. Estudié Periodismo y Filosofía en la U. del Rosario. PGP: http://bit.ly/1Us3JoT

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