Evaluación: Record of Ragnarok – temporada 1

Netflix se ha convertido en el mejor amigo y enemigo de los amantes del anime. Por un lado, es imposible disminuir la inversión e interés que el servicio de streaming ha puesto en las historias animadas de Japón. Pero, por otro, también se ha destacado como una productora con elecciones poco populares en cuanto al manejo de franquicias, en especial en lo que al manejo de CG y animación respecta… y el ejemplo más reciente de esto es ‘Record of Ragnarok’. 

Es lo que ha ocurrido este fin de semana con ‘Record of Ragnarok’ o ‘Shūmatsu no Warukyūre’. La plataforma lanzó su versión al anime y la conversación tomó (como suele ocurrir más de lo que nos gusta aceptar) un tono tóxico y negativo. Me sorprendió después de ir a YouTube a buscar su ending, encontrar que el top de tendencias estaba concentrado en fans del manga molestos con la elección de animación, asegurando de entrada que la serie era ‘mala’ y reclamando a Netflix que una vez más ‘había matado el anime’.

Es decir, cualquier día más en la Internet y la discusión sobre anime.

Pero lo cierto es que ‘Record of Ragnarok’ es mucho mejor que lo que la conversación del show cuenta.

Una premisa que se sostiene sola

Voy a comenzar por confesar que tengo debilidad por las premisas que utilizan mitología y personajes históricos para adaptarlos a otros géneros. Es, quizás una de las razones por las que disfrutó tanto el anime, pues una de sus estrategias más comunes es el tomar personajes históricos y convertirlos en armas, héroes de fantasía, poderes secretos, reencarnaciones, versiones modernas…

Así que la premisa de ‘Record of Ragnarok’ de inmediato atrapa. Una batalla por el destino de la humanidad en la que dioses y humanos se enfrentan a un combate a muerte ¿Qué más se puede pedir? Para alguien como yo, nada más.

Pero este show lleva esta premisa a sus puntos más extremos. Nos presenta un combate entre Adán (sí, el de la biblia, desnudo y con una hoja cubriendo sus partes íntimas) y Zeus con toda seriedad, consciente de lo ridículo del asunto, pero luego nos entrega momentos épicos y dramáticos. Nos manda a Caín y Abel en la tribuna apoyando a su papá, en uno de esos cameos que resultan hilarantes, pero le dan la identidad a esta historia.

Este es un anime que se sostiene en su historia, precisamente porque se aprovecha de lo extraña, pero épica que puede resultar. Es una que se alimenta de la mitología, literatura y de las legendas históricas para construir una fantasía de la que es imposible escapar.

Hablemos del problema: su animación

La mayoría de reseñas que he encontrado negativas sobre ‘Record of Ragnarok’ parecen estar concentradas en su animación y, de manera rápida la califican como mala (y, por las propiedades transmisivas del anime, también asumen lo mismo de la serie). Lo que resulta en una valoración incompleta y, por desgracia, injusta.

‘Record of Ragnarok’ tiene dos problemas clave: su mal uso del CG y la manera en la que decide representar el problema. Sobre el primero, resulta injusto comparar a este anime con productos como Berserk, porque no es la totalidad de su animación por computador la que resulta un dolor para la vista. El problema, es que cuando Record decide acudir a esta herramienta para momentos centrales lo hace con tan poco tacto y gracia, que empaña la imagen general del anime.

También, por desgracia, toma la decisión de en cierta pelea clave limitarse a mostrar imágenes estáticas de sus personajes ganando la burla de (peleas en Power Point). Una crítica justa, pero que de nuevo exagera los elementos y los disminuye a lo más básico. No toda la pelea en cuestión está mal animada y no todas las peleas tienen este problema (de hecho, la tercera es notable por evitar este problema).

¿Quiere decir esto que tiene mala animación? No. Tiene fallas de animación, pero esto se puede decir de prácticamente cada anime, en especial aquellos que provienen de estudios poco conocidos y que seguramente fueron creados con un presupuesto que obliga a tomar determinaciones que lastiman las adaptaciones. ¿Habría sido un anime excelente si las peleas tuvieran la calidad, ritmo, detalle y experticia de un estudio como ‘Ufotable’? ¡Por supuesto! Pero luego les pregunto ¿Qué anime no se beneficiaría tener una pelea animada por Ufotable? Es más que seguro que la adaptación no les ha hecho justicia a muchos de los momentos de la historia original. Pero el hecho de que haya sido capaz de entregar la escala épica, la extrañez de este torneo por la humanidad y en general un show que es fácil de maratonear demuestra que está lejos de ser el desastre que tanta miniatura en YouTube promueve.

Record of Ragnarok: el conjunto es lo que importa

Si obviamos la conversación sobre la animación y nos centramos en sus otros elementos, reforzamos la idea de que, en efecto, ‘Record of Ragnarok’ no es tan malo como lo pintan. En temas de música la serie sobresale. El opening y ending le sientan a la perfección y fuerza muchos a evitar el botón de omitir intro. También hay detalles que muchos pasarán como es el hecho de que con cada nueva batalla cambia la banda sonora, al tiempo que se ajusta muy bien con el tono de su historia.

Luego están otros elementos como es el trabajo de voz de sus actores, con aplausos a Miyuki Sawashiro que interpreta a Brunhilde y consigue pasar del tono calmado y calculador a la ira y euforia descontrolada. También es un anime que tiene muy bien ritmo y que no extiende sus batallas más allá de lo que necesita.

Conclusión: Un pulso apenas ganado

Record of Ragnarok

Esta es la cosa. Si eres uno de los que idolatra el manga, nada que digamos podrá cambiar tu opinión. Es probable que caigas furioso ante la turba que de manera rápida se suba a los clics rápidos de afirmar que este anime es más malo de lo que realmente es. Pero si eres alguien como yo, que solo disfruta de ver figuras históricas re interpretadas en héroes de acción luchando contra dioses despiadados, entonces este anime podrá compensar las fallas en su animación con una historia que resulta más que suficiente como gancho. Una prueba de ello es que ya estoy esperando un segundo round para conocer cómo continuarán estas batallas por la humanidad.

Imágenes: Netflix

Jeffrey Ramos González

Jeffrey Ramos González

Mi papá quería que fuera abogado o futbolista. Pero en vez de estudiar o salir a la cancha, me quedé en la casa viendo 'Dragon Ball Z', jugando 'Crash Bandicoot' y leyendo 'Harry Potter'. Así que ahora que toca ganarse la 'papita' me dedico a escribir de lo que sé y me gusta. Soy periodista graduado de la Javeriana, escritor de ficción. He publicado en El Tiempo, Mallpocket, entre otras revistas.

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