Poner límites es algo natural para cualquier padre. Pero si hace 20 años lo normal era establecer estas reglas dentro del hogar, hoy el reto de muchas familias está en imponerlas también en el mundo digital: cuántas horas pueden pasar conectados, a qué páginas pueden acceder y qué tipo de aplicaciones están permitidas. A estas alturas se creería que las herramientas de control parental vienen con el curso para cambiar un pañal.
Sin embargo, de acuerdo con un informe de Kaspersky, solo un 48% de los padres utiliza herramientas de control parental y apenas un 56% revisa de manera frecuente el historial de búsquedas de sus hijos. De hecho, el estudio encontró que tan solo un 23% de los padres confía plenamente en sus hijos y deja en sus manos la autorregulación de sus hábitos en internet.
¿Qué permiten los padres que sus hijos vean en internet?
La información se obtuvo mediante una encuesta realizada a padres de diferentes países, entre ellos Colombia. De acuerdo con los datos, un 60% de los encuestados pone límites a los videos que ven sus hijos, un 56% restringe los sitios web que visitan y un 52% controla los videojuegos que pueden disfrutar.
En este punto, la mayoría pensaría que los padres que no imponen estos límites lo hacen por falta de conocimiento técnico. No obstante, según Kaspersky, los padres modernos saben muy bien cómo aplicar estos bloqueos: el 95% sabe cómo revisar el historial web, el 91% asegura entender cómo funcionan los juegos de sus hijos y un 88% sabe activar controles parentales en diferentes aplicaciones.
Reglas en el hogar: Más allá de las restricciones
El estudio de Kaspersky asegura que los padres no solo están aplicando medidas a través de restricciones técnicas, sino también mediante reglas de convivencia. Un 55% de los padres prohíbe llevar celulares o dispositivos a la cama; un 44% establece que las reglas de desconexión apliquen a toda la familia (no solo a los menores) y un 51% crea espacios o horas libres de pantallas.
Este último punto es clave, ya que el 53% de los padres desearía que sus hijos pasaran menos tiempo en internet (siendo 2 horas la media ideal). Pero, ¿cuánto tiempo pasan conectados en realidad?
– El 29% pasa menos de dos horas.
– El 48% pasa entre 3 y 5 horas.
– El 17% entre 6 y 8 horas.
– El 4% llega a las 11 horas.
– El 1% pasa más de 12 horas al día frente a una pantalla.
El ejemplo empieza por los padres
Kaspersky envía un mensaje contundente: si quieren que sus hijos pasen menos tiempo frente a la pantalla, los padres deberían empezar por revisar su propio consumo digital. La encuesta encontró una relación directa entre los adultos que pasan poco tiempo conectados y los hijos que respetan los límites de uso.
Como concluye el informe: “No es un comportamiento específico el que hace que los niños pasen más tiempo frente a los dispositivos. Más bien, la amplia gama de comportamientos y hábitos de los padres influye en la propensión del niño a pasar más tiempo frente a la pantalla”.
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