LinkedIn debuta en la bolsa y duplica su valor

Reid Hoffman, fundador de LinkedIn, tiene 1.800 millones de razones para sonreír gracias a la puesta en bolsa de su empresa. Foto: Joi (vía Wikemedia Commons).
El espectacular crecimiento de la red social laboral en el mercado de valores revive memorias de la primera burbuja punto-com.
Reid Hoffman, fundador de LinkedIn, tiene 1.800 millones de razones para sonreír gracias a la puesta en bolsa de su empresa. Foto: Joi (vía Wikemedia Commons).

Si usted es amante de la historia de la economía, marque su calendario, porque ha comenzado la era de la Web 2.0 en las bolsas de valores del mundo. Hasta ahora, las grandes empresas de tecnología que nacieron durante la última década –como Twitter, Facebook y Groupon– se habían mantenido como empresas privadas, pero eso no podía durar para siempre, como lo demostró LinkedIn hoy con su debut en la bolsa de Nueva York. Esta mañana salieron a la venta pública por primera vez las acciones de la red social laboral, y los resultados son tan espectaculares que reviven los recuerdos de finales del siglo XX, cuando las empresas de tecnología crecían como crecen por estos días los ríos en Colombia.

Hace apenas unas semanas, LinkedIn esperaba recaudar 35 dólares por acción cuando se hiciera pública la oferta. Ayer ya se estaba estimando que el precio de apertura sería de 45 dólares, pero inclusos esas expectativas fueron superadas casi al mismo tiempo que abrieron los mercados. La acción, que puede ser ubicada en la bolsa de Nueva York con el símbolo LNKD, de inmediato se ubicó por encima de los 80 dólares y parece haberse estabilizado entre 100 y 110 dólares, lo que representa un aumento de más de 120% en el precio original de la acción.

Esto, por supuesto, ha hecho que quienes estaban laborando en LinkedIn desde sus comienzos se sean hoy multimillonarios. Se estima que la fortuna del fundador del sitio, Reid Hoffman, hoy asciende a más de 1.800 millones de dólares (3,2 billones de pesos) mientras el presidente de la compañía, Jeffrey Weiner suma 213 millones . Los otros grandes ganadores fueron los inversionistas que creyeron en el proyecto cuando sonaba como una idea loca. Michael Morit, de Sequoia Capital, y David Sze, de Greylock Partners, se están metiendo más de 1.000 millones de dólares en acciones cada uno.

Hay quienes apuntan a una evidente burbuja, y es difícil culparlos, pero LinkedIn no ve que la empresa está siendo sobrevalorada. En declaraciones a Bloomberg, Weiner dijo que el futuro de LinkedIn no fue escrito hoy. “Pasamos mucho tiempo buscando al tipo ideal de inversionista que entendiera nuestra historia, lo fundamental, que estuviera comprometido por un buen rato. Ese es nuestro enfoque. Estamos en esto para el largo plazo en términos  de realizar el potencial y la oportunidad de esta plataforma. En cuanto a los intercambios de acciones de hoy, se lo dejamos al mercado. Yo no trataría de leer mucho de un solo día en el mercado. Estamos en esto para el largo plazo”.

Ese es el tipo de optimismo y de visión que ayuda a las grandes empresas perdurar en el tiempo, pero hace apenas unos meses, cuando LinkedIn estaba aplicando para ofrecer sus acciones en bolsa, sus palabras eran mucho más medidas. No solo advertía que hay una distorsión importante entre el número de usuarios reales y el de usuarios registrados, sino que empresas como Google y Facebook pueden “desarrollar soluciones rivales o asociarse con terceros para ofrecer dichos productos”.

LinkedIn es apenas una de varias empresas de tecnología que se espera comenzarán a ofrecer sus acciones al público en los próximos meses. Antes de gritar burbuja, quizás sea mejor esperar a ver cómo se comportan las ventas iniciales de acciones de Twitter, Facebook y Groupon, aunque si se considera la popularidad que tienen estas empresas en comparación a LinkedIn, es casi seguro que tendrán debuts igual o más espectaculares.

Notas relacionadas:

Luis Iregui V.

Luis Iregui V.

Soy un adicto a la tecnología. Lo acepto y lo celebro. Como buen adicto, tengo toda una historia detrás de mi condición. Comencé con una obsesión por los videojuegos que con los años se transformó en una pasión por todas las cosas relacionadas a la tecnología. Esta manía me ha llevado a mantener mi cuenta bancaria en ceros, siempre a la merced del último gadget, el último juego o el último celular. Intenté satisfacer mi adicción estudiando sistemas en Estados Unidos, pero no quedé convencido y terminé desubicado en Los Andes, graduado como abogado pero frustrado por no tener un futuro tecnológico claro por delante. Para mejorar mi situación, comencé una página dedicada el cubrimiento del mundo de los videojuegos (lapaginadejuegos.com), pero incluso eso no fue suficiente para satisfacer mi apetito digital. Después de muchas vueltas, llego a ENTER.co con el sueño de convertir este sitio en el lugar de referencia para los adictos latinoamericanos como yo, que jamás están satisfechos y viven al borde de sus sillas, pendientes de todo lo que ocurre en el maravilloso mundo de la tecnología.

Ver todos los posts

2 comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Archivos