¿Qué pasará tras las cuartas ‘vacaciones forzosas’ de Steve Jobs?

¿Alcanzará a estar Jobs durante el lanzamiento del iPad 2 –antes de abril– o del próximo iPhone –en junio–?
El anuncio de que el presidente de Apple estará ausente del día a día puso a temblar las acciones de la compañía, pero no amenaza su negocio. Análisis.
¿Alcanzará a estar Jobs durante el lanzamiento del iPad 2 –antes de abril– o del próximo iPhone –en junio–?

Es difícil encontrar en el mundo una organización que tenga un líder con el carisma, la visión, la capacidad de innovación y el talante para exprimir al máximo a sus colaboradores y aun así mantenerlos motivados, como Steve Jobs. Por eso, el anuncio del retiro temporal del fundador y presidente de Apple por razones de salud ocasionó una caída de hasta el 6% del valor de las acciones en la bolsa durante las primeras horas, y el temor de inversionistas, usuarios de sus productos y empleados acerca del futuro de la compañía.

Sin embargo, esta será la cuarta ausencia de Jobs, la tercera por motivos de salud desde su retorno a Apple en 1996, y en estos 12 años Apple no ha parado de crecer, sorprender con innovaciones en campos antes inexplorados (como el de la música digital, con el iPod y la tienda iTunes Store; el de la telefonía móvil, con el iPhone, y el de los tablets, con el iPad), incluso durante sus tempradas de ausencia.

¿Ocurrirá lo mismo en esta ocasión, o el desenlace puede ser distinto? Para encontrar respuestas, vale la pena analizar lo que sucedió con sus ausencias previas.

1. Humillado y despedido: 13 años de Apple en picada.

Tras haber fundado en 1976 a Apple en el garaje de sus padres, junto a Steve Wozniak, Jobs decidió en 1983 contratar a John Sculley, entonces exitoso presidente de Pepsi-Cola, para que fuera el presidente de Apple, mientras él se concentraba en el desarrollo de un producto revolucionario: el primer computador Macintosh.

La jugada no le salió bien y un año después el propio Sculley lo relevó de sus funciones y prácticamente lo degradó. En septiembre de 1985, Jobs dijo adiós a su compañía para emprender nuevos rumbos (NeXT Computer y la productora de animación por computador Pixar).

Mientras Jobs prosperó en sus empresas, Apple iba en picada, por culpa del propio Sculley y de sus sucesores en la presidencia. A mediados de los años 90 Apple no era la sombra de la compañía que popularizó la computación personal, y analistas y medios la desahuciaron decenas de veces.

Cuando todo parecía perdido, Apple necesitaba el software para su nuevo sistema operativo, y tras varios fracasos decidió comprar a NeXT, la compañía de Jobs. Así, este regresó a Apple a finales de 1996, y en septiembre de 1997 fue nombrado presidente interino.

Con un halo de profeta y otro de salvador, tomó decisiones drásticas y polémicas: firmó un acuerdo con Microsoft –en tiempos en los que Bill Gates era considerado enemigo público número 1 por parte de los fanáticos de Apple–, canceló alianzas con fabricantes de clones del Mac, y eliminó muchas líneas de productos, como la del Newton, el primer intento de computador de mano –algo así como el Palm de comienzos de siglo y el iPad actual–, o la consola de juegos Pippin.

Los éxitos no tardarían en llegar: en agosto de 1998 lanzó el iMac, un computador todo en uno que sacudió el mercado de computadores; a finales de 2001 sacudió otro mercado, el de la música, con el primer iPod, que luego sería imitado por todos pero que 10 años después conserva el 70% del mercado mundial; al mismo tiempo nació el sistema Mac OS X, que tecnológicamente fue considerado muy superior a su rival, Windows XP, aunque su participación en el mercado era mínima.

2. Cáncer de páncreas y ausencia secreta.

La empresa iba viento en popa, hasta que se le detectó un raro cáncer de páncreas a Jobs en 2004. Nunca se filtró la noticia, pero duró muchos meses alejado de Apple tratando de sobrevivir, pues la enfermedad era considerada mortal. Jobs enfrentó este raro cáncer con una cirugía y con tratamientos alternativos para evitar las quimioterapias.

De hecho, solo se supo esta historia cuando el propio Jobs, en una memorable conferencia en la Universidad de Stanford en 2005, contó que había estado al borde de la muerte.

Solo un balance de ese año –en el que Tim Cook lo remplazó discretamente– muestra que la ausencia de Jobs no generó consecuencias negativas : la acción triplicó su valor, presentó nuevas líneas de computadores Mac, lanzó el iPod mini –que se convertiría en el más vendido hasta el momento–, vería el crecimiento en ventas de computadores y la consolidación del reinado del iPod. Nadie extrañó a Jobs en esos meses, no solo porque no se supo públicamente de su ausencia, sino porque la compañía siguió marchando ‘como un reloj’.

3. Rumores de su muerte y ausencia de 6 meses.

Este es el retiro temporal más parecido al actual: el propio Jobs anunció a su equipo y públicamente su licencia médica, prometió mantenerse vinculado en la toma de decisiones estratégicas, y regresar al cabo de medio año.

Pero los meses previos no fueron fáciles. A mediados de 2008, durante la conferencia mundial de desarrolladores de Apple (WWDC, por su sigla en inglés), Jobs estaba extremadamente delgado y generó inquietud entre periodistas y observadores. Los rumores empezaron a correr, se dijo que era una bacteria y que estaba tomando antibióticos, pero el 28 de agosto, Bloomberg publicó una nota obituaria sobre Jobs, que dio la vuelta al mundo.

Esto fue rápidamente corregido, pero su salud se seguía deteriorando, en octubre surgió el rumor de que había sufrido un ataque al corazón, y en enero de 2009, durante la tradicional feria Macworld Expo, en la que Jobs paralizaba al mundo con su conferencia y los anuncios de nuevos productos, estuvo ausente (lo remplazó el vicepresidente de mercadeo, Phil Schiller). Entre agosto de 2008 y enero de 2009, las acciones de Apple se desplomaron menos de la mitad (de 170 dólares la acción a 82 dólares).

Las cosas empezaban a pasar a mayores: la salud de Jobs seguía en picada, las acciones también, y los directivos y medios de comunicación empezaban a reclamar por el secretismo de Jobs y su círculo cercano.

Fue entonces cuando el 14 de enero Jobs, por medio de un memo a su equipo de trabajo, anunció una ausencia de 6 meses. “Desafortunadamente, la curiosidad sobre mi salud personal continúa siendo una distracción no sólo para mí y mi familia, sino también para cada una de las personas de Apple. Además, supe que mis problemas de salud son más complejos de lo que suponía. Por eso (…) he decidido pedir licencia por enfermedad hasta junio”.

En el mismo texto, Jobs menciona que Tim Cook, director de Operaciones, sería su remplazo en el día a día, aunque aclaró que seguiría participando en las decisiones estratégicas de la empresa.

Al analizar esos 6 meses de ausencia –en realidad, un par de semanas menos: regresó el 29 de junio a Apple–, es evidente que la compañía siguió su camino ascendente, sin ningún tropiezo. Las acciones se recuperaron de los 82 dólares, casi a su nivel anterior, y en esos meses lanzó la suite de vida digital iLife ’09, nuevos iMacs y portátiles MacBook Pro, el reproductor multimedia miniatura iPod shuffle.

Tras su ausencia de 5 meses y medio, Jobs encontró las cosas mucho mejor que cuando se fue. Ilustración: The Joy of Tech.

De estos 6 meses, siempre se supo que Steve Jobs fue sometido a un transplante de hígado –sobre el que hubo polémica por aparentes preferencias del sistema hospitalario frente a otros enfermos–. Ahora, tras esta nueva ausencia, medios como Fortune reportan que en esos meses Jobs viajó a Suiza para hacerse un nuevo tratamiento contra el cáncer, que supuestamente le habría vuelto a aparecer.

Jobs regresó el 29 de junio de 2009 y el ritmo de innovación siguió a toda marcha, en enero de 2010 creó una nueva categoría, la de tablets (después de más de una década de intentos infructuosos de sus rivales), y trimestre tras trimestre la compañía ha batido sus records de ingresos y ventas –y en el anuncio de enero de 2011 reportó nuevos records en casi todos sus negocios, e ingresos de 22.000 millones de dólares por trimestre–.

Además, Apple se convirtió en la compañía tecnológica más valiosa del planeta, muy por encima de monstruos como Microsoft, HP e IBM, y la segunda más valiosa en total, solo debajo de la petrolera Exxon Mobil.

4. Relativa calma, pero también incertidumbre.

La cuarta ausencia de Jobs, que se inició ayer, causó reacciones similares a la tercera, aunque sin los meses previos de especulaciones y hasta de muerte anunciada.

Se dice que cuando se resfría Steve Jobs, próximo a cumplir 56 años, Apple estornuda, y esto al menos se reflejó en la bolsa de valores, cuando en las primeras horas la acción alcanzó a caer un 6% –una baja normal, que no fue una verdadera caída como lo reportaron muchos medios–. Con el transcurrir del día y tras el anuncio de los resultados financieros y de negocio del trimestre, la acción recuperó parte de su valor y solo cayó un 2,25%, casi nada comparado con la caída a la mitad del valor sufrida en los 4 meses finales de 2008.

A diferencia de la licencia de 6 meses de hace un par de años, esta vez Jobs no establece el período de ausencia, y esto agrega un elemento de incertidumbre que solo da lugar a especulaciones: ¿será algo de un par de meses, el problema de salud será más grave que aquella vez y tomará más de medio año, o será algo permanente?

Si bien Tim Cook ha cumplido con lujo de detalles su papel de presidente encargado, y se sabe que Jobs, desde 2009 o incluso desde mucho antes, asiste solo un par de días a la semana a su oficina, es inevitable pensar que Apple, uno de los mayores casos de resurrección empresarial de la historia, lo logró gracias al genio de Jobs, y que sin él la compañía podría perder gran parte de su magia.

Pronóstico: un buen semestre.

Por este dato clave, el de la duración de la licencia, es irresponsable aventurarse a hacer predicciones a largo plazo. Por lo pronto, se puede asegurar que durante los próximos meses, de no pasar algo extraordinario, las cosas seguirán marchando dentro de lo ‘normal’ –si por ‘normal’ se entiende seguir impulsando la innovación de varias industrias, sorprendiendo con productos inesperados y consolidándose como uno de los grandes íconos empresariales del planeta–

En una eventual ausencia de pocos meses o incluso de un año, el impacto de las ‘vacaciones forzosas’ de Steve Jobs debería ser mínimo –o no existir, tal como en 2009–. Esto no solo se debe a las capacidades ya demostradas de Tim Cook y de otros lugartenientes de Jobs, y a que este no se alejará de las decisiones estratégicas, sino también a la inercia de estos años de Jobs y a la manera como Apple desarrolla su estrategia y sus productos, con años de anticipación.

Cuando la compañía de la manzana anuncia en junio de 2010 el iPhone 4, ya tiene patentes y planes para el iPhone 5 del año siguiente (o como se llame) y probablemente las bases de la generación posterior.  Y así ocurre con todos sus productos y soluciones.

Así que, incluso en una ausencia más extensa –que nadie desea, en todo caso–, los planes de Apple para los próximos años ya están en marcha y Jobs, ausente o solo presente en las decisiones estratégicas, seguirá siendo el principal responsable de los resultados obtenidos. Y, por paradójico que parezca, todo esto empieza a demostrar que Apple ya no es una compañía ‘stevedependiente’, y que estas últimas 3 ausencias han preparado a su equipo para una –ojalá lejana– ausencia definitiva de su líder.

Mauricio Jaramillo Marín

Mauricio Jaramillo Marín

En los últimos 14 años he cubierto y vivido las transformaciones que la tecnología e Internet han traído a nuestra vida cotidiana y a campos tan importantes como la educación, la cultura, el entretenimiento, la salud, la economía y la productividad empresarial. La tecnología, pues, ya cambió el mundo, y lo seguirá haciendo. Pero depende de nosotros –los periodistas y difusores de esta información, así como los usuarios intermedios y avanzados– que nuestras sociedades la aprovechen al máximo.
Por eso, soy un apasionado de la tecnología, de probar software, hardware y servicios web, pero también de ayudar a que más personas le saquen provecho, ya sea dando talleres por Latinoamérica sobre Internet o tecnología aplicada en diferentes campos, o generando contenidos que aporten a un mejor entendimiento de estos temas.
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6 comentarios

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  • Muy buena nota.

    Sólo una observación: la frase «muestra las consecuencias de que Jobs no estuviera presente» implica que los triunfos de Apple en 2004/2005 (que la acción haya triplicado su valor, por ejemplo) se dieron gracias a que Jobs no estuvo -y, por tanto, que si hubiera estado, probablemente no le habría ido tan bien a la compañia-. No sé si esa es la intención real de la frase.

  • Aunque no pienso que jobs no es indispensable (nadie lo es), si es la imagen de Apple ante sus usuario y a quien le compran.
    Es necesario hacer notar que aunque jobs no es genio con las fianzas, si ha sido la mente creadora de algunas muy vendidas ideas; además a el le debemos lo que es la computara hoy.
    Espero que se recupere pronto; pero es hora de que Apple busque una nueva imagen o de lo contrario cuando jobs ya no este, perderán más usuarios de los que puedan recuperar.

  • Aunque no pienso que jobs no es indispensable (nadie lo es), si es la imagen de Apple ante sus usuario y a quien le compran.

    Espero que se recupere pronto; pero es hora de que Apple busque una nueva imagen o de lo contrario cuando jobs ya no este, perderán más usuarios de los que puedan recuperar.

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