La tecnología salvó al Diablo [After Effects]

Los hermanos Orozco, realizadores de 'Saluda al diablo de mi parte', le confesaron a ENTER.CO que si no fuera por las herramientas tecnológicas y las horas que ellos les dedicaron personalmente, jamás habrían terminado el proyecto.

No, lo que Juan Felipe Orozco tiene en sus manos no es un Kindle ni un tablet. Pero él y su hermano ya planean tener iPads para remplazar el papel y otras herramientas en su próxima película. Fotos: Sanantero Films.

“Somos nerds al fin y al cabo”. Tremenda sorpresa la que nos llevamos en ENTER.CO cuando al hablar con los directores de ‘Saluda al diablo de mi parte’, Carlos Esteban y Juan Felipe Orozco nos dicen tranquilamente esta frase y nos cuentan que esperaban esta entrevista, pues iban a contarnos cosas que jamás les preguntarían en medios como los de cine, cultura y entretenimiento.

Estos paisas, tranquilos, que saben contar historias, tanto en el cine como en persona, nos relataron todo lo escondido detrás de ‘El diablo’, como llaman su segunda película, en la que la tecnología jugó un papel muy importante, tanto, que ella fue la que les abrió las puertas para terminarla.

‘Saluda al diablo de mi parte’, protagonizada por Édgar Ramírez –el venezolano reconocido por su nominación a los premios Golden Globe por la miniserie ‘Carlos’–, su compatriota Albi De Abreu, el peruano Salvador del Solar y los colombianos Carolina Gómez y Ricardo Vélez.

Es una historia que surge de una inquietud personal como amantes del cine: “¿Qué clase de cine es el que quisiéramos ver? Hagamos una película sobre la venganza… ¡En la que todos sean malos!”.

Al igual que ‘Al Final del espectro’, la película anterior de los hermanos Orozco, ha causado mucha expectativa no únicamente por lo que desean decir sino por lo que se conoce de su realización, y que ahora revelamos.

“Nosotros tenemos una ventaja y creemos que es una ventaja muy poderosa: somos unos fanáticos de la tecnología”.

Pero lo que pocos saben de ‘El diablo’ es que Esteban y Juan Felipe, guionista y director, no habrían podido hacer nada sin la tecnología, y no solamente con el fin de solo hacer una película que se viera muy bien: “Manejamos desde hace mucho tiempo programas de cómputo que nos podían servir, entonces teníamos la idea de usar la tecnología desde hace mucho tiempo, pero teniendo en cuenta los recursos desde el comienzo hasta el final”. De hecho, Carlos Esteban es ingeniero de sistemas, así que su ‘fiebre’ por la tecnología lo llevó a pasar varios años estudiándola formalmente.

Lo más importante para los hermanos Orozco, sin embargo, es la historia. Esta película tiene planteamientos claros sobre el país: “Nosotros no queremos representar la realidad colombiana, que es lo que a muchos les interesa y tienen todo el derecho de retratar. Nosotros lo que estamos buscando es una Colombia que nos imaginamos en el cine”.

Para Juan Felipe Orozco, director de 'Saluda al diablo de mi parte', la tecnología es una pasión. Sin ella, la película no habría podido ver la luz.
El retoque digital ayuda mucho, pero la calidad de la imagen nace durante el propio rodaje.

Después de la experiencia de ‘Al final del espectro’, en la que trabajaron con grandes casas de posproducción del país, quisieron que los resultados finales se acercaran más a lo soñado y decidieron volverse más ‘ñoños’ –en palabras de ellos mismos– y, con los conocimientos que tenían, hacer muchas cosas por su cuenta: compraron los computadores y discos duros necesarios, y el software de colorización y efectos para hacer lo que quisieran.

El asunto es que ser ‘ñoño’ les significó sacrificar algo más: “Ahí ya es el tiempo de nosotros, no el que se contrata a una empresa. Pero no crean que no es complicado. Mi mujer a las 3 de la mañana, me dice: ‘Juan, vámonos vamos a dormir, y yo ahí haciendo el ‘render’ todavía… Y cuando digo a las 3 de la mañana es así, y mi mujer a esa hora también está apagando su computador para dormir”.

Todos unos geeks que en la producción de ‘El diablo’ a veces tenían jornadas más parecidas a las de un desarrollador de software que las de un cineasta: “Somos así, nosotros y nuestros asistentes éramos felices comiendo pizza, trasnochando y haciendo renders…».

Y es que quienes han podido ver algo de ‘Saluda al diablo de mi parte’ dicen que es una gran producción, de muy buena factura técnica, y que seguramente sus realizadores tenían un alto presupuesto. Pero ellos saben que todo fue diferente: “¿Producción? Éramos esclavos y siempre nos daba la madrugada… La gente se imagina que nosotros teníamos más dinero que en nuestra película anterior, y lo que hicimos fue que le dedicamos 3 años de nuestra vida a ‘El diablo'».

El salto en la calidad técnica no es fruto de un presupuesto mucho mayor, sino del uso correcto de herramientas tecnológicas, y de la dedicación personal de estos dos hermanos a muchas labores que habitualmente se le encargan a alguien que solo cumple un trabajo. «Pero nos gusta compartir esto porque nos da mucha tristeza que haya tantos editores y productores nuevos, jóvenes, que también son ‘noños’ como nosotros, que tienen su cámara, sus computadores, su software, pero a los que les da miedo hacer cosas nuevas”, dicen.

Al comienzo, a Carlos Esteban y a Juan Felipe la industria les decía cómo hacer las cosas y, sobre todo, les creaba desconfianza sobre las nuevas tecnologías. Por ejemplo, gente de la industria con más experiencia que ellos les decía que no debían usar una cámara de CineAlta, porque se recalentaba y podía frenar las grabaciones.

Al principio hicieron caso, pero después, gracias a su terquedad y a las circunstancias, se dieron el gusto de usar la cámara digital que querían. Todo esto lo ven como una primera experiencia, no hacer tanto caso a las voces que dicen que usar un recurso es muy costoso, que lograr algo es imposible.

Para ‘El diablo’ decidieron ir a casa y hacerlo ellos mismos, y creen que si ellos lo lograron, seguramente hay muchos realizadores que también podrían conseguirlo. “Hay directores y productores más jóvenes que nosotros, que ya manejan animación en 3D, que manejan otras plataformas y dominan más programas, y que podrían obtener películas con mayor calidad técnica que la nuestra, pero que no siempre se arriesgan a hacerlas”.

Entre los hechos afortunados para los hermanos Orozco está el haber contado con el venezolano Édgar Ramírez como protagonista, quien ahora está nominado a los premios Golden Globe.

“Si George Lucas la está usando, ¿por qué nosotros no?”.

Una de las diferencias de ‘Saluda al diablo de mi parte’ fue la utilización de la cámara Red One. Para el momento en que comenzó a filmarse el proyecto en 2008, esta cámara era prácticamente desconocida en el país.

Los Orozco, con la experiencia de ‘Al final del espectro’, que fue la primera película completamente hecha en digital en Colombia, querían utilizar lo que en el momento era la innovación. “Nosotros somos en cierto sentido muy arriesgados. Cuando empezamos a rodar ‘El Diablo’, queríamos usar una cámara digital revolucionaria que es la Red One, y la gente nos decía: ‘No, tiene muchos problemas, se recalienta’. Nosotros pensamos en que los grandes cineastas estaban usando esa tecnología, pero les hicimos caso, nos dejamos llevar porque nos asustaron un poco,  y entonces empezamos a rodar con la misma cámara con la que hicimos ‘El espectro’”.

Los hermanos Orozco comparan las Red One con computadores, porque constantemente surgen actualizaciones de su sistema operativo, su software y firmware, y pueden resolver así problemas como el del calor. “Cuando nosotros filmamos con la cámara digital con la que hicimos ‘Al final del espectro’, utilizamos casetes, con los que tienes que hacer transfer –el paso de la cinta al digital–, y solo hay dos empresas en Colombia que lo hacen. La Red One utiliza tarjetas, por lo que solo teníamos que llevarlas al computador y ya contábamos con el material listo para la posproducción”.

La producción tuvo una pausa de casi un año y medio, debido a dificultades de diversa índole, lo que les llegó a hacer pensar que este proyecto moriría. Sin embargo, durante este tiempo hubo varios avances tecnológicos que fueron los que permitieron que se retomara y ‘Saluda al diablo de mi parte’ fuera una realidad: “En ese tiempo, empezamos a ver que más gente estaba usando la cámara Red One, y dijimos: ‘Vamos a filmar con la cámara que queremos’. Fue maravilloso”. De hecho, las ideas que tenían para la película no habrían sido fáciles de concretar en los primeros años del proyecto, pero con esos avances las cosas serían distintas. Aunque se arrepienten de no haber realizado toda la película con la Red One, el desafío era crear una fotografía impactante, ideal para una película de acción y un thriller sicológico, y lo consiguieron a cabalidad.

Léder (Ricardo Vélez): ¿víctima o victimario?

Pero no todo es fruto de las ayudas digitales. El equipo de realización de ‘El Diablo’ estuvo conformado por personas apasionadas por el cine, y por eso también existió mucho trabajo de preproducción y en el set. No todo se resuelve con retoque digital. “Para ‘El Diablo’ pensamos que la fotografía tenía que ser increíble, las luces debían ser impresionantes, la paleta de color tenía que estar muy clara… que tú pongas ahí la cámara y se vea hermoso”. Para los hermanos Orozco los computadores son para los retoques, para resolver emergencias y para hacer cosas que no se podrían hacer de otra manera o que saldrían muy costosas, pero es la imagen creada en el set la que tiene que ayudar contar la historia.

“¿Dónde vamos a grabar la música? ¡Pues en el estudio de Hans Zimmer!”.

Hans Zimmer es el realizador de bandas sonoras de películas como ‘Batman inicia’ y ‘El caballero de la noche’ (‘Batman Begins’ y ‘The Dark Knight’), y hasta sus estudios llegó ‘Saluda al diablo de mi parte’. Esta fue una de las primeras preguntas que deseábamos hacerles a los hermanos Orozco: ¿Es posible para un realizador llegar hasta allá?

Y la respuesta, ya menos sorpresiva para nosotros que ya los conocimos en su faceta de ‘afiebrados’ por la tecnología, llegó por los lados de Internet, en concreto de Facebook. Cuenta Juan Felipe: “Un día me llegó un mensaje de alguien de Facebook  diciendo que era músico y que quería trabajar con nosotros. Su nombre era Jermaine Stegall, y nos daba un enlace a su sitio web. ¡La música era espectacular!”. Esta práctica es muy común en Estados Unidos, donde los músicos especializados en producción y creación para cine se promocionan por medio de esta red social e Internet Movie Data Base (IMDB), el principal sitio especializado de referencia en cine y producciones audiovisuales.

Carlos Esteban y Juan Felipe, sorprendidos y encantados con el trabajo de Stegall, le dan respuesta, pero les preocupa el presupuesto: “Al principio no sabíamos que hacer. Nos demoramos dos días en decirle cuánto podíamos pagarle, porque estábamos que nos caíamos de la pena (por lo poco que era) y después, dudábamos de cómo hacerle la propuesta, sin muchas esperanzas. Al final le dijimos lo que teníamos… ¡y él aceptó! ¡No lo podíamos creer!”. Hicieron un tráiler de prueba, con la música de ‘El Caballero de la Noche’, y poco a poco llegaron a lo que es la banda sonora de ‘Saluda al diablo de mi parte’, que ha recibido una generosa crítica (y que en mi concepto, es la mejor banda sonora que se ha hecho de una película colombiana).

La propuesta de ir al estudio de Hans Zimmer surge del propio Stegall, quien contacta a Martin Tilman, violoncelista de ‘El Origen’ (Inception) y viejo amigo, quien trabaja en el estudio de Zimmer, para que toque el instrumento en la película. Stegall le muestra los cortos de ‘El diablo’, y la sorpresa vino después: “Jermaine nos escribe y nos cuenta que Tilman dijo que sí. Nuestra primera reacción, además de la alegría de ver la buena recepción de nuestro proyecto, es preocuparnos por lo que nos va a costar. Pero Stegall nos responde que esa es su música y que eso corre por cuenta suya, porque nosotros ya le estamos pagando a él. ¡Simplemente increíble!”.

La expectativa que genera ‘Saluda al diablo de mi parte’, que se estrena en Colombia este viernes 12 de agosto, está totalmente justificada. Estos geeks nos compartieron muchas más historias, en especial sobre cómo fue el proceso de posproducción con efectos 2D y 3D, pero en ENTER.CO queremos que ustedes vean la película y confirmen que no exageramos al hablar de su alta calidad técnica –además de las otras virtudes en cuanto a narrativa, argumento y actuaciones–.

En una próxima entrega de After Effects, nuestro espacio de mirada tecnológica para el audiovisual, vamos a compartirles una historia sobre el efecto más difícil que tuvieron que hacer, que parecía el más sencillo de todos, y detalles de cómo aprovecharon la tecnología al máximo en muchos de los procesos de la película, desde los computadores de Apple y el uso de programas como Final Cut Pro y Color, hasta la compra de un televisor HD que llegó dos meses antes de que se consiguiera en Colombia y el servicio de almacenamiento y sincronización en la nube Dropbox para compartir los archivos de video.

El mensaje tras la charla con los hermanos Orozco es contundente: la tecnología no da el talento, ni los efectos hacen una buena película. Pero hoy, un cineasta talentoso no necesita un mecenas ni presupuesto millonario para lograr una película con factura internacional: con una buena historia, un buen equipo de dirección y producción, actores convincentes  y el aprovechamiento máximo de la tecnología, todo es posible.

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Diana Luque Lavado

Diana Luque Lavado

Escribir me ha llevado por muchos lugares en la vida y ahora estoy escribiendo sobre tecnología, que no es un tema nuevo para mí. Mi vida digital comenzó con mi primer blog en 2006, he pasado por muchas redes y he tenido muchos nicknames.

La conclusión siempre es la misma: la tecnología está para hacernos la vida más fácil.
Acá espero poder hablar también de la motivación de mi vida, el audiovisual. Todos los avances tecnológicos han afectado no únicamente la forma de hacer cine, televisión o videos; también la forma de contar historias. Lo normal en un perfil es decir que estudié Cine en la Universidad Nacional de Colombia, soy guionista y que ahora estudio Literatura en la Universidad Javeriana. Pero prefiero que sepan que soy docente de corazón y que vivo mi vida con pasión. Eso se refleja desde mis escritos, pasa por las clases, y llega hasta Depeche Mode, The Big Bang Theory, Dexter y el té.

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8 comments

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  • Aunque en éste artículo no mencionan nada de historia de la película, a excepción de decir que es una película de acción, por los cortos que he visto si se ve que es muy buena, no parece una película colombiana, aunque no se mucho de cine. Ojalá que todo su trabajo y esfuerzo se vea recompensado en las salas de cine

  • Por este tipo de artículos es que la revista ha subido tanto el nivel. Los temas de tecnología no se pueden quedar en lanzamientos o reviews de gadgets o software, sino que van más allá, como lo demuestra la relación con el cine o la cultura en general. Felicitaciones, muy ameno este artículo, y ojalá la película tenga una buena recepción en las salas de cine.

    • De acuerdo, diversidad mata noticias sólo de gadgets y de saber cada semana quién entre Google, Apple, o Microsoft se salió con la suya.

  • Excelente post que demuestra que lo que trunca las ideas y los buenos proyectos son la pereza y los miedos a hacer las cosas.

    Seguramente el resultado final de la película es demasiado bueno, habrá que verla pronto.

    Gracias!

  • Orgullosamente colombianos arriba con ‘Saluda al diablo de mi parte’

    HAGO UNA ACLARACIÓN LAS CÁMARAS SCARLET, EPIC, RED ONE; SIENDO EPIC Y SCARLET LAS ULTIMAS PRODUCIDAS POR RED QUE ES LA MARCA ESTAS CÁMARAS NO SON DE SONY

    ((((Una de las diferencias de ‘Saluda al diablo de mi parte’ fue la utilización de la cámara de CineAlta Red One, de Sony. Para el momento en que comenzó a filmarse el proyecto en 2008, esta cámara era prácticamente desconocida en el país.))))

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