Seis mitos sobre el cerebro que no son ciertos

Cerebro
El cerebro trabaja mucho.

Hay que ser estúpido para no querer ser más inteligente. Un buen arsenal de habilidades cognitivas, emocionales y creativas pueden hacer toda la diferencia en la vida de una persona, y todos los sabemos. Por eso, han hecho carrera una serie de mitos que tocan esa fibra sensible, a menudo soportados por frases que suenan científicas pero que son falsas, están mal interpretadas o fueron sacadas de contexto. Abajo encontrarás seis mitos sobre nuestro cerebro y una explicación de por qué son falsos.

Usamos 10% de nuestro cerebro

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El cerebro trabaja mucho.

La idea de que podemos ser hasta 10 veces más inteligentes es atractiva y tentadora. Pero es falsa.

Como explica Lifehacker, estudios de imágenes cerebrales muestran que la vida cotidiana exige mucho de nuestro cerebro, y de hecho, “casi todo el cerebro recibe al menos un poco de ejercicio en un día” común y corriente.

Esto es así porque cada cosa que hacemos requiere habilidades distintas, y algunas cosas que nos parecen fáciles porque las hacemos todo el tiempo en realidad requieren de procesos mentales complejos. “Buena parte del cerebro está involucrada aun en tareas simples”, según Scientific American.

Pero tampoco es cierto que siempre empleemos el máximo de nuestra capacidad cerebral. Hay estudios que sugieren que los adultos mayores que se mantienen más activos mentalmente –por medio de rutinas como leer con frecuencia o jugar ajedrez– sufren menos deterioro cognitivo que otros cuando sufren las consecuencias físicas del alzhéimer. Y también está documentado que el estado de ánimo influye en los resultados de los exámenes de coeficiente intelectual: una persona saca un mejor puntaje si está más motivada.

El cerebro está ‘cableado’ de cierta manera

Ha hecho cierta carrera un mito que asimila al cerebro a algo parecido a una fábrica bien organizada, en la que cada área se especializa algunas funciones. Si eso fuera cierto, las personas que por alguna razón pierden alguna parte de su cerebro siempre perderían la capacidad en la que esa porción estaba especializada. Afortunadamente, eso no ocurre en todos los casos, y a menudo el daño es recuperable.

El cerebro es flexible

Aunque hay zonas que sí se concentran en tareas, en realidad el cerebro es flexible. “Las personas con lesiones cerebrales pueden reclutar otras partes del cerebro para compensar el tejido perdido”, dice la revista del Smithsonian Institute. Y de hecho, cuando se aprende una nueva habilidad o se conoce un lugar nuevo, a menudo se ‘recablea’ parte del cerebro. Esa es la razón por la que, a menudo, se recomienda tener nuevas experiencias para estimular la creatividad: las conexiones entre diferentes ideas probablemente ocurren a nivel cerebral.

Izquierdo = creativo; derecho = lógico

Tiene mucho sentido: algunas personas tienen mentes más creativas, y otras más lógicas y ‘racionales’. Nuestra experiencia cotidiana parece indicar que es difícil que alguien tenga la inmensa suerte de contar en abundancia con las dos clases de habilidades, entonces algo debe haber en el cerebro que ‘separe’ las dos cosas, ¿cierto? No.

El mito de que el lado derecho del cerebro es más ‘lógico’ se debe, según Scientific American, al “hallazgo de que muchas (aunque no todas) las personas procesan el lenguaje más en el hemisferio derecho y las habilidades espaciales y la expresión de emociones más en el izquierdo”. Pero estudios hechos con imágenes cerebrales muestran que esa diferenciación no tiene sentido, pues tanto en las tareas ‘lógicas’ como en las emocionales se activan zonas en los dos hemisferios.

Hay habilidades ‘de mujeres’ y ‘de hombres’

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La habilidad matemática no dependen del género.

Una de las ideas científicas no solo más malinterpretadas, sino peor utilizadas en el discurso cotidiano, es esa de que los cerebros de las mujeres y de los hombres son muy diferentes, lo que implica que unas y otros tienen habilidades diferentes. Se han dicho muchas estupideces al respecto, como que ‘las mujeres son de Venus y los hombres de Marte’, o que un género u otro es peor en matemáticas, o está ‘cableado’ para que sus emociones sean diferentes.

Eso es mentira. Si bien hay algunas diferencias anatómicas entre los cerebros de las mujeres y de los hombres, no está para nada claro que estas diferencias tengan alguna implicación en las habilidades o en los procesos cognitivos.

Aunque estas distinciones a menudo sí aparecen, se deben a otros factores. Por ejemplo, en un artículo de la revista del Smithsonian Institute se describe que, a menudo, esas diferencias se comportan como una especie de ‘profecías autocumplidas’: “entre más se cree que los hombres son mejores que las mujeres en matemáticas, la diferencia entre los puntajes en matemáticas de los niños y las niñas es mayor”. Lo mismo ocurre con las pruebas de empatía o de razonamiento espacial, áreas en las que –se supone– que un género es mejor que otro.

Internet te vuelve estúpido

El mito dice que tener toda la información del mundo, o todas las citas del día en un calendario, o las indicaciones para llegar a cualquier lugar en un par de segundos, hace que nuestro cerebro pierda cierta práctica. Pero, por el contrario, algunos psicólogos consideran que nos hace más eficientes.

En lugar de tener que recordar los datos, solo tenemos que recordar cómo encontrarlos. Eso es lo que psicólogos como Daniel Wagner llaman ‘memoria transactiva’. La ventaja, según Lifehacker, es que gracias a esto “podemos almacenar más datos en menos espacio”. Pero la desventaja es que dependemos de la conectividad, y cuando no está, tenemos la impresión de que no somos tan inteligentes.

Si lo quieren ver así, no es un problema de procesador, sino de disco. Nuestro cerebro es más eficiente gracias a internet porque los datos ingresan más rápido al ‘sistema’, pero su poder de cómputo es el mismo con o sin acceso a la red.

El alcohol ‘mata neuronas’

Ese trago de más que sueles tomarte cada viernes no te va a hacer estúpido. Al menos, no en el largo plazo. El cerebro no mata a las células cerebrales, sino que las adormece porque cambia el comportamiento de algunos de los neurorreceptores y hace que las neuronas no puedan comunicarse bien entre sí. Eso siempre es temporal.

Ahora: eso no quiere decir que sea buena idea pasarte la vida ebrio. Las consecuencias para otros órganos de tu cuerpo pueden ser muy nocivas.

Imagen: Johan Swanepoel, racorn (vía Shutterstock)

José Luis Peñarredonda

José Luis Peñarredonda

Un día me preguntaron sobre mis intereses y no supe por dónde empezar. Decidí entonces ponerlos en orden y dibujé un diagrama de Venn para agruparlos a todos: Internet, cine, periodismo, literatura, narración, música, ciencia, fotografía, diseño, política, escritura, filosofía, creatividad... Me di cuenta de que en toda la mitad de ese diagrama, en el punto en el que todos estos círculos confluyen, está la tecnología. Eso me llevó a ENTER.CO. Estudié Periodismo y Filosofía en la U. del Rosario. PGP: http://bit.ly/1Us3JoT

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  • El cerebro es un sofisticado receptor y transmisor de señales que se comunica con el espíritu, que es la inteligencia y la conciencia del ser. Este órgano es inerte sin la presencia del alma, a la cual se conecta por impulsos eléctricos. Pruebas adelantadas en Inglaterra con un TAC, indican que 6 segundos antes de que algo ocurra, el cerebro se llena de actividad para indicar al cuerpo lo que debe hacer. ¿Y como ocurre? La respuesta consiste en decir que el espíritu o alma es atemporal, mientras que el cuerpo está sometido al tiempo. Es el espíritu el que conduce al cuerpo, y a su vez éste transmite al espíritu las experiencias sensibles que éste no puede sentir. En el espíritu está la personalidad, la cual continuará existiendo una vez el cuerpo muera.

  • El cerebro es un sofisticado receptor y transmisor de señales que se comunica con el espíritu, que es la inteligencia y la conciencia del ser. Este órgano es inerte sin la presencia del alma, a la cual se conecta por impulsos eléctricos. Pruebas adelantadas en Inglaterra con un TAC, indican que 6 segundos antes de que algo ocurra, el cerebro se llena de actividad para indicar al cuerpo lo que debe hacer. ¿Y como ocurre? La respuesta consiste en decir que el espíritu o alma es atemporal, mientras que el cuerpo está sometido al tiempo. Es el espíritu el que conduce al cuerpo, y a su vez éste transmite al espíritu las experiencias sensibles que éste no puede sentir. En el espíritu está la personalidad, la cual continuará existiendo una vez el cuerpo muera.

  • difiero en el ultimo mito, con multitud de estudios dispuesto sobre la atrofia cerebral causada por la intoxicacion etilica, es muy apresurado decir que no mata neuronas

  • difiero en el ultimo mito, con multitud de estudios dispuesto sobre la atrofia cerebral causada por la intoxicacion etilica, es muy apresurado decir que no mata neuronas

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