KTM 1390 SUPER ADVENTURE 2026 llega a Colombia con transmisión AMT que elimina el embrague manual

La discusión sobre las motos de aventura de gran cilindraje suele girar alrededor de potencia, suspensiones y capacidad para cruzar cualquier terreno. Con la llegada a Colombia de la KTM 1390 SUPER ADVENTURE 2026, la conversación cambia de eje, pues ahora el foco está en cómo la electrónica redefine la relación entre el piloto y la transmisión.

La nueva 1390 se ofrece en versiones S, R y S EVO, y mantiene el motor LC8 como columna vertebral mecánica. Sin embargo, más allá del bloque y del rediseño ergonómico, lo que distingue a esta generación es la integración profunda de sistemas digitales que intervienen en tiempo real sobre la experiencia de manejo.

Toda la gama estrena una pantalla TFT táctil vertical de 8 pulgadas, pensada como si fuera el roadbook de una competencia de rally. No es solo un recurso visual; reorganiza la información y facilita ajustes rápidos de modos de conducción, asistencias y configuraciones sin apartar demasiado la atención del camino.

En la versión R, la prioridad sigue siendo el desempeño fuera del asfalto. Las suspensiones WP XPLOR totalmente ajustables, con 240 mm de recorrido, permiten afrontar terrenos rotos con mayor margen de absorción. La distribución del peso y el centro de gravedad bajo buscan que una moto de gran tamaño se sienta más controlable en maniobras técnicas.

La versión S, en cambio, está dirigida a quienes alternan carretera y viajes largos. Las suspensiones electrónicas semiactivas WP SAT leen las condiciones del asfalto y adaptan su respuesta de forma automática, compensando incluso la presencia de acompañante y equipaje.

La transmisión como protagonista

La verdadera ruptura tecnológica aparece en la versión S EVO con el sistema AMT (Cambio Manual Automatizado). A diferencia de una caja automática convencional, el AMT no elimina la lógica secuencial de la moto ni transforma la conducción en algo completamente pasivo. Lo que hace es gestionar electrónicamente el embrague y ejecutar los cambios en milisegundos, sin necesidad de accionar la manigueta izquierda.

El piloto puede concentrarse en la aceleración y el trazado, mientras la ECU y la unidad de control de transmisión coordinan cada cambio en apenas 50 milisegundos. La secuencia incorpora además una posición de parqueo (P), que modifica el esquema tradicional para añadir mayor seguridad en detenciones y pendientes.

En la práctica, esto significa menos fatiga en tráfico urbano o en recorridos extensos, pero sin renunciar a la sensación de control. No es una scooter automática ni una touring completamente robotizada; mantiene el carácter deportivo, solo que asistido por software.

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La automatización de la transmisión no es exclusiva de KTM. Marcas como Honda han apostado por el sistema DCT (doble embrague) en modelos adventure y touring, mientras BMW Motorrad ha introducido asistentes de cambio y soluciones electrónicas que reducen la intervención manual. La diferencia en la propuesta de KTM radica en conservar una experiencia cercana a la caja tradicional, pero con intervención electrónica permanente.

La 1390 SUPER ADVENTURE S EVO también permite ajustar parámetros como suspensión y altura al suelo desde el menú digital, lo que convierte a la moto en una plataforma configurable más que en un modelo estático. El piloto no solo conduce; programa el comportamiento de la máquina según el terreno y el ritmo.

Con esta generación, KTM no solo actualiza una línea emblemática. Introduce una lectura distinta de lo que significa “control”: menos esfuerzo físico, más gestión electrónica y una conducción que combina potencia mecánica con decisiones tomadas por algoritmos en fracciones de segundo.

Digna Irene Urrea

Digna Irene Urrea

Comunicadora social y periodista apasionada por las buenas historias, el periodismo literario y el lenguaje audiovisual. Aficionada a la tecnología, la ciencia y la historia.

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