Educación virtual, una opción real

Hacer faldas. Eso fue lo que Sonia Rozo, una pensionada y actual ama de casa, aprendió en febrero del 2007 durante dos meses por Internet. Entró al curso virtual por ¿exceso de tiempo¿, como cuenta sonriendo, y aunque la materia parece fácil de aprobar, primero tuvo que aprender a conocer materiales, identificar texturas y hasta repasar la historia de este clásico ícono femenino.

Lo mejor, según ella, es que hizo el curso sin salir de la casa, siempre desde el PC de su estudio. Bueno, con algunas excepciones, como cuando tenía que comprar hilos, botones y telas para sus experimentos de moda, y cuando fue citada por su tutora para resolver algunos problemas que tuvo al inicio de la clase.

¿A veces no podía ver las tareas que me dejaban ni leer los mensajes de mis compañeros, así que le escribí a la profesora y ella me citó para explicarme personalmente todo lo que tenía que hacer¿, dijo Rozo.

Esta ama de casa hace parte de los 1¿350.000 alumnos que registró el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) durante el 2007 en sus programas virtuales.

Esta cifra incluye a 1.533 alumnos del Amazonas, quienes tomaron principalmente cursos de salud ocupacional, humanización de servicios de la salud y afiliación de la población al sistema de seguridad social.

También hay 11.917 aprendices de La Guajira, que se matricularon en cátedra de pensamiento empresarial, salud ocupacional, inglés y administración de recursos humanos, entre otros.

Estas cifras muestran que la educación en línea es una opción real que cientos de miles de personas han escogido en Colombia. Para Darío Montoya, director del Sena, esta revolución es posible porque cada vez hay más conciencia en las personas e instituciones de que hoy es posible acceder a la educación desde la casa, la oficina o en otros lugares.

¿La educación virtual no es para todo. Ni debe ser un enfrentamiento entre el que aprende y el PC¿, dijo Montoya. Él cree que parte del éxito de este modelo es la construcción de un escenario en el que todos los que aprenden sean parte del proceso, y en el que siempre haya tutores.

Esta visión la comparte Henry Mendoza, director nacional de servicios académicos virtuales de la Universidad Nacional. Según el directivo, el crecimiento de la educación virtual en Colombia es evidente y su evolución se debe al desarrollo y la masificación de los adelantos tecnológicos en el país.

En la actualidad, cerca de 50 instituciones en el país ofrecen desde cursos cortos hasta programas de pregrados y maestrías en la modalidad virtual. En varios casos, para matricularse las personas solo deben contar con un PC y una conexión a Internet, ya que los cursos son totalmente gratuitos.

Falta confianza en el sistema

A pesar del crecimiento de usuarios colombianos de la educación en línea, para Henry Mendoza, de la Universidad Nacional, en el campo laboral los estudios en línea tienen poca credibilidad frente a la educación presencial. Esto se debe, en parte, a la falta de reglamentación de los contenidos que son completamente virtuales.

¿Existe mayor credibilidad en los procesos de formación mixta y también depende de la universidad oferente y su nivel académico¿, señaló Mendoza, quien agregó que las empresas nacionales han empezado a desarrollar programas de formación en línea para sus empleados, y eso le dará mayor reconocimiento a esta modalidad de enseñanza.

¿Hay buena educación virtual en el país, pero también hay otra que es perversa¿, reconoció Darío Montoya, del Sena.

De acuerdo con el directivo, en Colombia hay personas que ofrecen programas a distancia sin entender que estos deben ser de mayor calidad que los programas presenciales, y contar con recursos de excelente nivel, como buenos contenidos, conectividad garantizada, tutores calificados y aplicaciones de última tecnología.

Montoya opina que la formación virtual se va a tomar en el futuro inmediato el aprendizaje y la educación en todo el mundo. ¿No hay una sola universidad de excelencia que no tenga en sus estrategias la virtualidad como un pilar de sus procesos educativos¿, dijo.

Para Sonia Rozo, la ama de casa que aprendió por Internet en dos meses a hacer faldas, la clave del éxito de la educación virtual depende en gran medida de la responsabilidad y honestidad del alumno. 

¿Cuando hay evaluaciones, las personas no deberían contestar con la ayuda de libros¿, comentó. ¿Hay que ser muy juicioso y entrar todos los días a Internet a revisar el material de trabajo y a participar en los foros¿.

Después de un año de tomar el curso ¿Trazo, corte y confección de la falda clásica¿, llegó el verdadero examen de esta pensionada: una falda para su mamá en el Día de la Madre. Cuenta que pasó la prueba.

  • Pros y contras del modelo en Colombia

A favor:

– Aumenta la cobertura en la educación (es posible el acceso desde cualquier lugar que cuente con conexión a Internet).

– Hay una amplia oferta de recursos académicos para el estudiante, gracias a todas las herramientas en línea que están disponibles.

– El sistema se adapta mejor a las necesidades de cada estudiante (cada persona avanza a su ritmo).

En contra:

– La cobertura de Internet en el país todavía es limitada.

– No todos los estudiantes tienen la disciplina y la voluntad necesaria para el éxito de este modelo.

– En el mercado laboral todavía se prefiere a gente preparada en el sistema de educación presencial.

  • Inglés gratis en el Sena

En el 2008 se abrieron las inscripciones para el programa de inglés del Sena, cuya matrícula es gratuita. La acogida está superando las expectativas: se inscriben cerca de 17.000 personas al día y en diciembre se espera tener cerca de 500.000 alumnos.

Habrá cerca de 1.000 tutores para el programa y se estima que la mitad de ellos serán profesores radicados en la isla de San Andrés.

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