Una mirada a fondo al iPhone 13 Pro

Desde finales de octubre, cuando comencé a revisar la versión Pro del teléfono más reciente de Apple, me estaba preguntando cuál era la novedad que debería destacar en el título. Quizá sean sus mejoras en fotografía… Pero al final no logré decidirme, y no porque el iPhone 13 Pro carezca de una buena cantidad de innovaciones, sino porque me parece que todas tienen la misma importancia, y en conjunto terminan de consolidar el liderazgo tecnológico de uno de los teléfonos más avanzados del planeta.

Mayor tiempo de batería, la llegada –al fin– de una pantalla con tasa de actualización de hasta 120 Hz, un nuevo procesador, el ‘descrestador’ modo Cine para los videos, lentes que permiten captar más luz, hasta 1 TB de capacidad de almacenamiento y la posibilidad de tomar fotos de elementos que están a solo dos centímetros del lente (fotografía macro) son algunas novedades de este smartphone, que se suman a funciones de software de inmensa utilidad, como Texto Vivo, que llegaron en el nuevo sistema iOS 15.

A continuación le daremos un vistazo a las innovaciones de este celular 5G, que ya está disponible en el país. Una aclaración: el teléfono que se describe en este artículo es el iPhone 13 Pro, cuya pantalla es de 6,1 pulgadas. Pero Apple ofrece un segundo modelo Pro con una pantalla de mayor tamaño, el iPhone 13 Pro Max, que comparte todas las novedades que mencionaremos en este artículo. La mayor diferencia entre estos dos modelos, aparte del tamaño de la pantalla, es el costo. El precio del iPhone 13 Pro arranca en 5,4 millones de pesos (con 128 GB de capacidad de almacenamiento), mientras que el precio del iPhone 13 Pro Max arranca en 5,9 millones (con 128 GB).

El iPhone 13 Pro tiene una pantalla de 6,1 pulgadas, mientras que el iPhone 13 Pro Max cuenta con una pantalla de 6,7 pulgadas. / Foto: Apple

Pantalla: más luminosa y de 120 Hz

Arranquemos con la pantalla Oled del iPhone 13 Pro, que mantuvo su tamaño en 6,1 pulgadas, pero tiene dos mejoras. La primera es que aumentó el brillo máximo en exteriores de 800 a 1.000 nits (y se mantiene en 1.200 nits al presentar contenido con calidad HDR, como algunas series y películas 4K). La segunda, más importante, es que los dos modelos 13 Pro ahora ofrecen una tasa variable de actualización de hasta 120 Hz (Apple bautizó esa tecnología como ProMotion). Esa característica ya es común en la gama alta del mundo Android, pero es algo nuevo en los iPhone.

Esta tasa se refiere a la cantidad de veces por segundo que una pantalla se refresca o se actualiza para mostrar una nueva imagen. La frecuencia, que era de 60 Hz en los iPhone anteriores, pasó a 120 Hz, lo cual significa que la pantalla se actualiza dos veces más rápido –hasta 120 veces cada segundo– en los modelos 13 Pro (los iPhone 13 y 13 mini no ofrecen la tecnología ProMotion).

Que la tasa de refresco sea de 120 Hz se refleja en la fluidez de las imágenes que uno ve en la pantalla. Y contrario a lo que podría pensarse, esto no es algo que se disfruta solo en juegos o videos, sino también en actividades muy sencillas y frecuentes.

Por ejemplo, cuando abro la app Contactos y comienzo a deslizarme –no tan rápido– con un dedo por la lista, en el iPhone 13 Pro los nombres de los contactos se siguen viendo claramente mientras bajo por la lista porque la imagen es completamente fluida, mientras que en el iPhone 12 Pro esos nombres se vuelven borrosos durante el desplazamiento. Lo mismo sucede al bajar por una página web, o al saltar de la primera pantalla de inicio a la segunda o tercera para buscar una app: la imagen es mucho más clara y fluida en el iPhone 13 Pro que en el 12 Pro.

Una mayor frecuencia de actualización tiene solo una desventaja: aumenta el consumo de batería. Pero la tasa del iPhone 13 Pro es variable (de 10 a 120 Hz), por lo que el teléfono no desperdicia energía de forma innecesaria. Así, mientras uno está leyendo la página de un libro (es decir, una imagen estática), esa tasa puede bajar a 10 Hz. Si uno se desplaza por una app, la tasa aumenta, ajustándose a la velocidad del dedo para entregar una respuesta perfecta. Y si uno está utilizando un videojuego con imágenes en movimiento, esa tasa podrá subir hasta 120 Hz.

Foto: Apple

Algo más para mencionar es que esta pantalla Oled, que ofrece negros perfectos, colores precisos y una tasa de contraste de 2.000.000:1, en general tiene una calidad de imagen excepcional, que brinda una gran experiencia con cualquier actividad de trabajo o entretenimiento, gracias a tecnologías que venían de antes, como gama de colores P3, True Tone y el soporte a HDR. La resolución de la pantalla es de 2.532 por 1.170 píxeles, con una densidad de 460 ppi (píxeles por pulgada).

Otra mejora sutil de la pantalla está en la muesca de la parte superior (la que aloja la cámara frontal): se redujo en 20 por ciento frente al modelo anterior, pero eso no permite ofrecer más información o íconos, así que el verdadero avance será cuando se elimine la muesca por completo.

Cámaras renovadas

Los nuevos modelos Pro siguen ofreciendo tres cámaras traseras, estas mantienen la misma resolución (12 megapíxeles), pero se rediseñaron los lentes y hay nuevas funciones que seducirán a los amantes de la fotografía y el video.

En la parte trasera, el iPhone 13 Pro tiene un lente ancho, un ultra ancho y un teleobjetivo, tal como antes, pero Apple los rediseñó. De hecho, los lentes son más grandes que en el modelo anterior y ocupan mayor espacio en la parte trasera.

La cámara ancha ofrece una apertura mayor (f/1.5, frente a f/1.6 del 12 Pro), lo cual significa que puede captar más luz, y adicionalmente los píxeles de ese lente son ahora más grandes (de 1,9 micrones). Gracias a ello, el lente ancho puede captar 2,2 veces más luz que antes, lo cual permite capturar fotos y videos nítidas, ricas en detalles y con menos grano cuando la iluminación es mala (además, las capturas son más veloces, lo cual disminuye la posibilidad de que las fotos queden movidas).

Los nuevos lentes del iPhone 13 Pro captan mucha más luz que antes, lo cual permite tomar fotos con más detalles y menos grano con poca luz. / Foto: Apple

Además, por primera vez, todas las cámaras del Pro ofrecen el Modo Noche, que produce unas fotos sorprendentes casi a oscuras (y sin flash), como se ve en la siguiente imagen (la de la izquierda tiene el Modo Noche desactivado), en donde todas las luces estaban apagadas (era de noche) y solo entraba la luz de la calle, varios pisos más abajo:

Foto: ENTER

La cámara ultra ancha también aumentó la apertura: pasó de f/2.4 a f/1.8 (recuerde que al hablar de apertura de un lente, esta es mayor cuanto más bajo es el número después de la f). Según Apple, eso le permite captar 92 por ciento más luz que antes.

En el caso del telefoto (el lente para hacer zoom) las mejoras no están por el lado de la apertura (de hecho, disminuyó: pasó de f/2.0 a f/2.8), sino de su alcance. Ese lente aumentó el zoom óptico de 2x a 3x, y ahora ofrece una distancia focal de 77 mm, que se traduce en fotos más nítidas de objetos lejanos.

Otra mejora es la llegada de la fotografía macro al iPhone, que ahora permite enfocar desde distancias muy cortas los elementos, lo cual genera llamativas imágenes, por ejemplo, de las alas de una mariposa o la textura de un pétalo, como se ve a continuación en esta foto de Apple, de unas gotas de agua sobre un hongo:

Foto: Apple

Para tomar fotos de elementos que están muy cerca de la cámara, habitualmente se incluye un lente especializado. Apple logró lo mismo sin agregar otro lente, ya que el diseño del nuevo lente ultra ancho –sumado al sistema de autofoco y al software– ahora permite tomar fotos de elementos que están a solo 2 centímetros de distancia. Y esos acercamientos no solo funcionan con las fotos, sino también con videos que pueden resultar muy atractivos y creativos en combinación, por ejemplo, con la cámara lenta.

La siguiente foto (izquierda) de una pieza de ajedrez le da una idea de lo cerca que se puede enfocar (en la imagen del medio se ve lo que a la misma distancia captura el 12 Pro, que es nada porque no tiene macro, y la imagen de la derecha muestra la distancia a la que es necesario alejar la pieza para poder tomar una foto que quede enfocada con el 12 Pro):

Fotos: ENTER

Las mejoras en la parte de fotografía también llegaron por el lado de la fotografía computacional (es decir, por el software), con los nuevos Estilos Fotográficos. Estos le permiten plasmar sus preferencias en las imágenes que toma, a través de ajustes que vienen empaquetados en cuatro estilos: cálido, colorido, frío y contraste intensificado.

Lo que hacen esos estilos es modificar los tonos y colores de la foto, pero con una diferencia importante frente a los filtros: los estilos aplican los ajustes de forma diferente en cada zona de la imagen, y sin alterar los tonos de la piel, mientras que un filtro se aplica sobre toda una foto.

Esos estilos tienen otras dos cualidades: primero, uno los puede ver en tiempo real en la pantalla antes de capturar cada imagen (a medida que selecciona cada estilo, va viendo cómo quedaría su captura si usa ese estilo). La segunda es que el usuario puede personalizar cada estilo (la calidez y el tono) para que refleje con más precisión la forma como le gusta que queden las fotos.

El modo Cine

Otra característica muy llamativa en esta generación de teléfonos iPhone es el modo Cine para los videos (funciona en los cuatro modelos de iPhone 13). Ese modo se basa en una técnica cinematográfica llamada Enfoque Alterno, que consiste en cambiar el enfoque de un sujeto a otro para guiar la atención del espectador hacia el protagonista de una escena.

Pero la gracia del modo Cine es que en el iPhone 13 esa técnica funciona de forma automática, así que el usuario no tiene que ser un experto en cine para sacarle provecho; basta con que al grabar un video uno escoja el modo ‘Cine’ (en lugar del modo ‘Video’) y el iPhone 13 ya sabe qué debe hacer.

Por ejemplo, al comenzar a grabar a una persona, el modo Cine mantiene el foco sobre ella, incluso mientras se mueve. Pero si la escena tiene dos personas, el foco queda inicialmente en la que está más cerca (sujeto A), y la otra se ve un poco desenfocada (sujeto B). Pero si el sujeto A voltea la cabeza para mirar al sujeto B, el iPhone 13 entiende que ahora el protagonista de la escena es el sujeto B y automáticamente cambia el foco a él (y desenfoca al sujeto A).

Modo cine en iPhone 13 Pro
Foto: Apple
Foto: Apple

Aunque el modo Cine actúa de forma automática, uno también lo puede controlar manualmente: basta con tocar en la pantalla el sujeto, la mascota o el elemento que uno quiere que quede enfocado en cada momento de un video; además, si se toca dos veces a un sujeto, el enfoque queda fijo sobre esa persona a medida que se mueve. Uno también puede ajustar la profundidad de campo antes de comenzar a grabar cada escena para aumentar o reducir el nivel de desenfoque que tendrá el sujeto que no es el protagonista.

El iPhone 13 incluso permite cambiar ese efecto en las escenas que ya se grabaron, gracias a que los videos capturados con modo Cine guardan un mapa de profundidad. Así, uno puede coger un video grabado hace unos días con el modo Cine, seleccionar Editar y empezar a ajustar el nivel de desenfoque en cada parte de un video. Hasta es posible quitar el enfoque del sujeto que en el video original se ve completamente enfocado para convertirlo en el que se ve borroso.

Otra cualidad del nuevo modo Cine es que no solo funciona con las cámaras traseras del iPhone 13, sino también con la frontal, así que el usuario puede crear fácilmente videos de sí mismo que utilicen esa técnica (la cámara frontal del iPhone 13 Pro es de 12 megapíxeles y f/2.2).

Algo más: el modo Cine permite grabar en Dolby Vision HDR –es decir, con un nivel de calidad profesional–, gracias a las nuevas cámaras, pero también al poder del nuevo procesador del iPhone 13, del que hablaremos a continuación.

El nuevo procesador A15

En los iPhone 13 debutó un nuevo procesador, el A15, que tiene varias mejoras comunes a todos los iPhone, pero que en los modelos Pro ofrece un núcleo adicional en la GPU, lo cual le da mayor rendimiento gráfico.

El A15 es un procesador muy avanzado (de 5 nanómetros), con seis núcleos, y tiene una GPU de 5 núcleos en los iPhone 13 Pro (en el iPhone 13 y el 13 mini la GPU es de cuatro núcleos). El A15 tiene un nuevo ISP (procesador de señales de imagen) y un Neural Engine de 16 núcleos que es más veloz que antes, el cual se encarga de tareas relacionadas con inteligencia artificial.

Apple ha destacado en varias ocasiones que el A15 es el procesador más veloz de cualquier smartphone, y que la GPU también lo convierte en el de mayor rendimiento gráfico, algo que ratifican pruebas independientes como el Geekbench 5, de Primate Labs.

Esto permite que ese teléfono tenga un gran desempeño al realizar tareas exigentes, como editar videos (en donde los cambios sencillos que uno hace se ejecutan de forma inmediata), o al utilizar los videojuegos más avanzados. Lo probamos con varios de los juegos móviles más exigentes, como Asphalt 9, Dead Trigger 2 y Call of Duty Mobile, en sus modos de mayor rendimiento, y el iPhone 13 Pro ofrece total fluidez, una respuesta inmediata sobre los controles, efectos de iluminación sobresalientes, aunque a decir verdad eso ya pasaba con el modelo anterior.

Una app muy interesante que probamos, Seek by iNaturalist, usa aprendizaje automático para identificar las plantas y animales de los alrededores (esta app, de la Academia de Ciencias de California y National Geographic, se entrenó con 20 millones de fotos), y nos ofreció de forma inmediata el nombre de cada especie a la que le apuntamos con la cámara del teléfono:

Imagen: ENTER

Varias funciones avanzadas de fotografía y video también se apoyan bastante en el poder del procesador y su Neural Engine, y en eso Apple tiene una ventaja grande sobre otros productores de teléfonos: esta compañía fabrica los teléfonos, pero también los procesadores y el software. Así, por ejemplo, el Neural Engine se diseñó en llave con los equipos de desarrollo de las cámaras y el software, y esa completa integración hace que trabajen perfectamente nuevas funciones de iOS, como el Texto Vivo.

Esta es una de las novedades del iOS 15 que más aprecio: permite que al apuntar la cámara al entorno sea posible aislar y capturar los textos, por ejemplo, los que hay en avisos o letreros, para que luego uno haga una búsqueda con esos textos, o los copie en otra app, o los traduzca (si están en otro idioma), o los comparta con alguien.

El iPhone 13 reconoce estos textos de forma inmediata, y uno solo debe tocar un ícono que se ve en la pantalla para ‘capturarlos’, y luego aparece una barra con las opciones disponibles (copiar, traducir, etc.). En mi caso, he venido usando Texto Vivo para tomar notas de los libros que leo. Suelo tomar bastantes notas de todos los libros (de lo contrario, siento que es como no leer un libro, porque al cabo de unos años uno solo recuerda la idea general); antes lo hacía a mano en el computador, luego empecé a usar el reconocimiento de voz del teléfono, pero Texto Vivo me permite capturar esos textos más fácilmente para pasarlos a la app Notas.

Imagen: ENTER

Otra característica nueva, habilitada por el poder del A15, es la posibilidad de grabar video en ProRes. Esto no es algo que nos afecte a los usuarios ‘de a pie’, sino a las personas que graban videos profesionales. Los codecs ProRes ofrecen una calidad de imagen excepcional y una compresión más eficiente, y por eso suele usarse para entregar trabajos finales como comerciales y películas.

El iPhone 13 Pro, cuyo procesador tiene aceleradores para ProRes, ahora permite grabar video 4K a 30 cuadros por segundo en ProRes, y es el único teléfono del mundo que permite grabar y editar en Dolby Digital o ProRes. Pero esta última opción solo está disponible en los modelos Pro (que tienen un núcleo adicional en la GPU y por ende más rendimiento gráfico), y solo se puede grabar en ProRes y resolución 4K en los Pro que tienen de 256 GB hacia arriba de capacidad de almacenamiento (en los 13 Pro con 128 GB solo se puede grabar en ProRes en resolución 1.080p). La razón está en que 1 hora de grabación en ProRes y 4K ocupa cerca de 128 GB de capacidad.

Otras características

Apple rediseñó internamente los nuevos Pro para acoger las nuevas cámaras, y también para incluir una batería de mayor tamaño. Eso se traduce en una hora y media más de tiempo de batería para el iPhone 13 Pro frente al modelo anterior (y 2 horas y media más para el 13 Pro Max). A mí la batería me duró siempre cerca de un día y medio (sin apagarlo en las noches).

En cuanto al tiempo de carga, toma cerca de 2 horas y 10 minutos para pasar de 0 a 100%. Hay que mencionar que el iPhone 13 Pro no trae cargador, sino un cable que permite conectarlo a un puerto USB-C en un computador (tampoco trae audífonos).

De otro lado, los modelos 13 Pro ahora tienen la opción de 1 terabyte (TB) de capacidad de almacenamiento, o sea cerca de 1.000 GB. El problema es el costo, que sube bastante a medida que aumenta esa capacidad: el iPhone 13 Pro cuesta 8 millones de pesos con 1 TB de capacidad y 7 millones con 512 GB.

Un dato sobre el diseño: a diferencia del iPhone 13 y el 13 mini, que tienen marcos de aluminio, los marcos de los iPhone 13 Pro son de acero inoxidable, con un atractivo acabado brillante. Los Pro se ofrecen en cuatro colores: dorado, azul sierra, plateado y grafito.

Y en cuanto a la durabilidad, todos los iPhone 13 ofrecen resistencia al agua IP68, que les permite soportar una zambullida en agua de 30 minutos a seis metros de profundidad.

Todos los iPhone 13 soportan redes 5G, y manejan Wi-Fi 6, la versión más reciente de esa tecnología inalámbrica.

¿Qué le falta a este teléfono?

Un sistema de autenticación que se ajuste a nuestra vida en la pandemia, en donde el tapabocas está siempre presente en la calle. El iPhone 13 se desbloquea mediante reconocimiento de rostro, una tecnología que es muy segura y veloz en los iPhone. Pero no traen lector de huella digital, lo cual obliga a usar la contraseña siempre que uno está en la calle, algo que es engorroso, sobre todo si uno usa contraseñas basadas en caracteres y no numéricas (mi caso).

 

Javier Méndez

Javier Méndez

A mediados de los años 80 tuve un paso fugaz por la facultad de Ingeniería de Sistemas de la Universidad de los Andes, pero me tomó pocos meses descubrir que escribir código era mucho menos apasionante que escribir artículos. Desde entonces pienso que la tecnología es más divertida cuando se la disfruta desde afuera que cuando se la sufre desde adentro. Y aunque mis primeros pasos en el periodismo los di en la sección deportiva de El Tiempo, era cuestión de tiempo para que aterrizara en el mundo de la tecnología. Llevo 28 años escribiendo sobre este tema, primero en El Tiempo, y ahora en la revista ENTER y EmpresarioTek.co.

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