Por qué la ‘victoria’ de la neutralidad en la red nos importa a todos

Neutralidad en la red
La FCC dio un paso firme por la neutralidad en la red.

Tom Wheeler, presidente de la FCC, el regulador de comunicaciones estadounidense, dijo en una columna en la revista Wired que propondría que internet fuera tratado como un servicio público. Ese era el punto clave de la discusión por la neutralidad en la red que se vivía en Estados Unidos en los últimos meses, y la declaración de Wheeler fue un gran espaldarazo a la comunidad de internet y una gran cachetada a los operadores, que pierden mucha flexibilidad en su negocio.

Neutralidad en la red
La FCC dio un paso firme por la neutralidad en la red.

Lo que implica la postura de Wheeler es que los operadores no podrán tratar al tráfico que pasa por sus redes de forma diferenciada. No podrán hacer que algunos paquetes de datos tengan prioridad sobre otros, o restringir el acceso a algunos servicios. Los proveedores de servicio ya no podrían prestar un acceso ‘especial’ a algunos usuarios que paguen por él, o cobrarles a las empresas de contenido por no impedir el acceso a su servicio, o por privilegiarlo sobre otros competidores. Así, se desactivarían –al menos por ahora– los temores de que internet deje de ser ese gran canal igualitario que es hoy, y pase a convertirse en algo parecido a la TV por cable.

No es que la pelea haya terminado. La posición de Wheeler debe ser ratificada por los demás comisionados de la FCC el próximo 26 de febrero. Según The Daily Dot, dos de los otros cuatro comisionados estarían de acuerdo con la postura del presidente, lo que deja las cosas 3-2. Además, es posible que el Congreso –republicano, y por lo tanto, opuesto a la regulación de la industria privada– pase leyes que desactiven el poder que tiene la FCC para regular internet, o que los operadores demanden la nueva regulación tan pronto sea oficial.

Pero esta es una muy buena noticia porque preserva las condiciones únicas que permitieron a internet ser lo que es hoy. Y aunque sus efectos legales solo funcionan en Estados Unidos, hay dos razones por las que creo que es muy importante para todos los usuarios de la red en el mundo.

Les da oxígeno a los productos del mañana

Si la neutralidad en la red hubiera perdido la guerra, las cableras podrían fácilmente privilegiar el acceso a los servicios de su propiedad, o a los que puedan pagar el derecho a tener acceso ‘premium’. De esta manera, uno de los grandes perjudicados hubieran sido los emprendedores del futuro, pues sus productos la tendrían mucho más difícil para competir, así fueran mejores.

Y las cableras estadounidenses tienen apuestas muy altas en el mercado global de entretenimiento. Comcast es dueña de Universal y NBC, y Time Warner tiene un emporio de cable, además de HBO y Warner Bros. Pictures. Básicamente, grandes de hoy, como Spotify o Netflix, hubieran tenido que pelear mucho más duro contra los servicios privilegiados de los operadores.

Si los Facebook y Google del mañana no pueden triunfar en Estados Unidos, difícilmente podrán salir a conquistar el resto del mundo. En internet no hay ídolos de barro: si aparece un mejor servicio, no hay razón para no adoptarlo. Gracias a que eso es así, tenemos una oferta muy amplia de aplicaciones y posibilidades que compiten por nuestra atención, sin importar de dónde seamos.

Al mismo tiempo, los emprendedores del resto del mundo tendrían menos oportunidad que los estadounidenses de conquistar ese mercado. Algunos lo han logrado gracias a que sus productos son mejores y añaden valor. Si tuvieran que competir contra las cableras, les va a ser más difícil.

Pone presión global

Si al gobierno de cualquier país se le ocurre jugar con la neutralidad en la red, tendrá que ir en contra del precedente estadounidense. Ese es un argumento poderoso: la industria digital de ese país es la mayor del mundo, y se desarrolló en parte gracias al campo de juego nivelado que impera allí. Quien quiera hacer otra cosa va a tener un trabajo mucho más difícil explicando por qué va a impedir las condiciones que, según se ha probado, favorecen el desarrollo de este mercado.

Además, el poder de la ciudadanía global también gana un argumento poderoso en un mundo en el que las discusiones sobre internet son cada vez más internacionales; a los activistas de cualquier parte del mundo les interesa lo que ocurre en otras latitudes. No solo porque muchos nos sentimos parte de una comunidad global gracias a internet, sino también porque las decisiones sobre la red cada vez son más globales. Para no ir más lejos: la ‘ley Lleras’ de Colombia y sus similares de Chile y México son una consecuencia directa de las firmas de los TLC de esos países con Estados Unidos. Los activistas tendrán un nuevo argumento para defender a la neutralidad en la red, y los gobiernos ya no podrán ignorarlo.

Imagen: Sean Weigold Ferguson (vía Flickr). 

José Luis Peñarredonda

José Luis Peñarredonda

Un día me preguntaron sobre mis intereses y no supe por dónde empezar. Decidí entonces ponerlos en orden y dibujé un diagrama de Venn para agruparlos a todos: Internet, cine, periodismo, literatura, narración, música, ciencia, fotografía, diseño, política, escritura, filosofía, creatividad... Me di cuenta de que en toda la mitad de ese diagrama, en el punto en el que todos estos círculos confluyen, está la tecnología. Eso me llevó a ENTER.CO. Estudié Periodismo y Filosofía en la U. del Rosario. PGP: http://bit.ly/1Us3JoT

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