Evaluación: ‘Fuerza espacial’

Netflix ya ha amaestrado las series de súper héroes, los dramas, la ciencia ficción e incluso el anime. Pero las comedias es un segmento en el que tiene una historia menos exitosa. De hecho, la mayor parte de su catálogo hecho para hacer reír está compuesto de series de terceros como ‘Friends’, ‘Rick and Morty’ o ‘Brooklyn 99’. Así, cuando el estudio enlista nombres como Steve Carell (‘The Office’), Ben Schwartz (‘Parks and recreations’), Lisa Kudrow (‘Friends’) o Jimmy o yang (‘Sillicon Valley’) se sabe que tiene algo entre manos.

‘Fuerza Espacial’ es la historia del General Mark R. Naird, apuntado como el primer comandante de la división encargada de poner solados en el espacio. Una misión que aunque acepta con orgullo, está marcada por lo ridículo del objetivo y la presión de cumplir con las solicitudes imposibles del presidente, la interferencia de países extranjeros y sus propios problemas en casa.

‘Fuerza Espacial’ no es una serie para todas las personas. Un 50% de su humor está sostenido en entender la situación en los Estados Unidos y la parodia permanente que hace del Presidente Donald Trump (que, aunque no es sutil, si requiere de contexto). El otro 50% está en un compromiso con sus personajes, que son el punto más fuerte de esta misión espacial. No se trata de un clásico inmediato, ni tampoco de una las grandes comedias de la década, pero tampoco es un desperdicio de fin de semana si la burla que propone es lo tuyo. Es un pequeño paso para la parodia, pero un gran paso las comedias en la plataforma.

La sátira en la era Trump

Es una lástima que uno de los requisitos previos para disfrutar de ‘Fuerza Espacial’ sea entender que no se trata de una idea sacada del sombrero de Netflix, sino de una propuesta real del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Con el mismo nombre y la misma idea, la Fuerza Espacial de la realidad comparte con su versión de la pantalla chica el ser un concepto difícil de crear como algo serio y no un mal chiste de este mundo moderno.

Y este es solo uno de los golpes que ‘Fuerza Espacial’ tiene guardados para burlarse de la administración actual. Califican al presidente como algo menor a un niño con impulsos incoherentes, a las fuerzas militares como organismos más centrados en armas guerras que resolverlas e incluso a la cantidad de solicitudes extravagantes, como modificar el vestuario de la milicia para que use ropa de la marca de la Primera dama. Dicho esto, también es una parodia sin dientes. Los chistes y guiños están ahí, pero son tan indefensos que en ningún momento presentan una verdadera forma de crítica.

Es uno de los elementos que define su humor y quizás lo hace un producto que, de entrada, no es para todo el mundo. Es una serie que en una buena medida depende del contexto, en especial para apreciar aquellos momentos en los que su sátira no parece tan lejana de la realidad actual.

‘Fuerza espacial’: las estrellas son los personajes secundarios

Fuerza Espacial

Si hay una razón para invertir una maratón en ‘Fuerza Espacial’ está en sus personajes secundarios. El elenco que la historia reúne tiene las dosis adecuadas de tener encanto, además de contar con personalidad que los hacen los acompañantes perfectos en esta caminata en el espacio. El Dr. Adrian Mallory de John Malkovich es la fuerza perfecta para acompañar al General Mark R. Naird, de Carell. Mientras que uno actúa con la premura y fuerza del militar en esta parodia, el otro ofrece una balanza al entregar una visión más científica y contradecir los intentos más ridículos de Naird por poner ‘botas en la luna’. También ayuda que se trate de otro caso de representación positiva de la comunidad gay (algo que, por desgracia, sigue siendo un poco escaso, en especial en las comedias).

Pero, sin duda, los aplausos se los llevan los personajes del Dr. Chan Kaifang (Jimmy O. Yang) y la capitana Angela Ali (Tawny Newsome). Aunque inicialmente su participación se relega a comentarios y bromas independientes, en los episodios finales se convierten en una de las duplas más poderosas de la serie. Es una combinación inesperada, pero que funciona bastante bien y consigue algunos de los mejores momentos de los últimos capítulos.

Es un patrón que se aplica para todos los demás personajes de ‘Fuerza Espacial’. La serie consigue que incluso el soldado más secundario sea una estrella en horizonte ridículo de pirómanos en el espacio, solados de poca imaginación y espías rusos.

La historia fluye, pero no atrapa

Fuerza Espacial

Pero, pese a todas estas cualidades, ‘Fuerza Espacial’ no realza realmente nada novedoso o impresionante. Es una comedia entretenida, pero no un recomendado a ojo ciego. Aunque su premisa es diferente, no toma la suficiente distancia de lo que ya se ha hecho o entrega una comedia a prueba de balas para ameritar ser clasificada como un éxito completo. Parte de esto es que su estructura se apoya mucho en la manera más elemental de hacer comedia. Hay personajes que se muestran desagradables al inicio del capítulo, pero a menudo que avanzamos descubrimos más sobre ellos y la historia termina en una nota cálida y feliz. Comedia 101.

Y no es un elemento malo. Es decir, funciona. Pero al mismo tiempo no la distingue de lo mismo que vemos en la TV o en Netflix. Incluso algunos pueden afirmar que lastima un poco esta idea de querer servir como ‘burla’ de la idea de crear una fuerza militar para el espacio. Porque al final termina siendo una serie que se esfuerza demasiado por redimir a sus personajes, en vez de burlarse de sus fallas más graciosas (un poco lo que hacía ‘Santa Clarita Diet’, que en paz descanse).

‘Fuerza Espacial’ tiene encanto. Tiene el presupuesto. Tiene las estrellas. Pero al mismo tiempo se siente como una apuesta segura a lo que es una premisa improbable. Algo que quizás ayude a que llegue su segunda temporada, pues incluso con estas fallas su final de temporada nos pide responder algunas preguntas antes de decidir si vale la pena ver hasta qué confines del espacio puede llegar esta nave o si es mejor que le dejemos esta victoria también a los chinos.

Imágenes: Netflix.

Jeffrey Ramos González

Jeffrey Ramos González

Mi papá quería que fuera abogado o futbolista. Pero en vez de estudiar o salir a la cancha, me quedé en la casa viendo 'Dragon Ball Z', jugando 'Crash Bandicoot' y leyendo 'Harry Potter'. Así que ahora que toca ganarse la 'papita' me dedico a escribir de lo que sé y me gusta. Soy periodista graduado de la Javeriana, escritor de ficción. He publicado en El Tiempo, Mallpocket, entre otras revistas.

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