El desarrollo de las redes inalámbricas continúa avanzando y ya comienza a definirse la próxima generación de conectividad. Durante el Mobile World Congress 2026, Qualcomm presentó nuevas soluciones compatibles con Wi-Fi 8, un estándar que busca mejorar la estabilidad de la conexión y optimizar el funcionamiento de las redes con muchos dispositivos conectados.
A diferencia de generaciones anteriores, el objetivo principal de Wi-Fi 8 no es aumentar de forma notable la velocidad máxima. El foco está en mejorar la gestión de la red, especialmente en entornos donde hay congestión. La idea es que routers y dispositivos puedan coordinarse mejor para mantener conexiones estables incluso cuando muchos equipos comparten la misma red.
Qué cambia con WiFi 8 y cómo busca mejorar la estabilidad de las redes
Uno de los cambios más relevantes de Wi-Fi 8 es la coordinación entre puntos de acceso. Los routers podrán comunicarse entre sí para identificar interferencias y conocer cuántos dispositivos están conectados en una zona determinada. Con esa información, la red puede organizar mejor el uso del espectro disponible.
El nuevo estándar seguirá utilizando las bandas de 2,4 GHz, 5 GHz y 6 GHz. Sin embargo, introduce mejoras en la forma en que se gestiona el espectro. Si una parte de la banda está ocupada, el sistema puede utilizar el resto del canal disponible en lugar de bloquear toda la transmisión.
Wi-Fi 8 también mejora la experiencia cuando los dispositivos se mueven dentro de una red. Al cambiar entre diferentes puntos de acceso, el sistema busca mantener la conexión sin interrupciones. Esto resulta útil en escenarios como oficinas, universidades o espacios con múltiples routers.
Otra de las funciones incorporadas es Extended Long Range (ELR) que permite mantener la conexión cuando el dispositivo se encuentra más lejos del router. Para lograrlo, el sistema utiliza una modulación más robusta que prioriza la estabilidad de la señal.
Redes más coordinadas para evitar interferencias y cortes de conexión
Durante el evento, Qualcomm también presentó nuevos chips diseñados para esta generación de redes. Uno de ellos es el Qualcomm FastConnect 8800, pensado para smartphones y otros dispositivos móviles con configuraciones de antenas 4×4, lo que permite mejorar tanto la cobertura como la estabilidad de la conexión.
El chip también integra capacidades de inteligencia artificial que permiten optimizar la gestión de la red desde el propio dispositivo. Estas funciones ayudan a ajustar parámetros de conexión según el entorno y el uso que haga cada usuario de la red inalámbrica.
En el segmento empresarial, la compañía presentó el Dragonwing Npro A8 Elite, orientado a routers y puntos de acceso. Este componente incluye una unidad de procesamiento dedicada a inteligencia artificial que permite analizar el tráfico y gestionar la red directamente en el equipo.
Al ejecutar estos procesos de forma local, el sistema puede tomar decisiones en tiempo real sobre la priorización del tráfico, el uso de frecuencias o la detección de posibles fallos. Esto permite mejorar la estabilidad de la red sin depender de servicios en la nube.
Aunque Wi-Fi 8 tardará en llegar de forma masiva a routers y dispositivos de consumo, el nuevo estándar apunta a resolver uno de los retos actuales de las redes inalámbricas: mantener conexiones estables cuando cada vez más dispositivos dependen de una misma infraestructura de red.
Imagen: Generada con IA / ChatGPT