Al parecer, ahora las personas en los Estados Unidos ni siquiera pueden criticar a su gobierno en internet sin ser perseguidas. Un reporte de The New York Times asegura que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha emitido cientos de citaciones administrativas a gigantes tecnológicos para obtener información personal de cuentas que critican a ICE, la agencia responsable de los arrestos y deportaciones de inmigrantes.
¿Lo peor de todo? Parece que las compañías de tecnología están cediendo a la presión del gobierno y compartiendo información de estos ciudadanos. Según los reportes, el DHS ha exigido a plataformas como Google, Reddit, Discord y Meta la entrega de nombres, direcciones de correo electrónico y números de teléfono de usuarios que hayan criticado a la agencia migratoria.
Aunque Discord ha estado en el centro de la polémica por solicitar copias de documentos de identidad a sus usuarios, al menos parece mostrar mayor resistencia: Meta, Google y Reddit han cedido a las solicitudes del gobierno y entregado parte de la información requerida. Esto se confirmó porque algunos de los afectados recibieron notificaciones por parte de Google informando sobre dichas citaciones.
“Cuando recibimos una citación, nuestro proceso de revisión está diseñado para proteger la privacidad del usuario y, al mismo tiempo, cumplir con nuestras obligaciones legales“, declaró un portavoz de Google al New York Times. “Informamos a los usuarios cuando sus cuentas han sido citadas, salvo que exista una orden judicial que lo prohíba o en circunstancias excepcionales. Revisamos todas las demandas legales y rechazamos las que son excesivamente amplias“.
El ojo del Gran Hermano y la cercanía de las tecnológicas con el poder
El cumplimiento de estas citaciones ha generado un intenso debate sobre la responsabilidad de las grandes compañías de tecnología. El esfuerzo del gobierno por identificar a sus detractores coincide con una creciente desconfianza hacia la vigilancia en línea.
Para muchos expertos, el hecho de que el DHS exija datos personales a las redes sociales sienta un precedente peligroso para la libertad de expresión y el anonimato en internet. La posibilidad de que las opiniones políticas publicadas en un foro o chat privado terminen en manos de agencias federales plantea una amenaza directa al activismo digital.
Esto resulta aún más alarmante considerando la estrecha relación que algunas de estas empresas mantienen con la administración actual. Compañías como Meta y Google han llegado a extremos como ajustar sus reglas de moderación o realizar gestos de cortesía para congraciarse con el ejecutivo.
La pregunta en el aire es hasta qué punto las plataformas digitales están dispuestas a luchar por sus usuarios antes de ceder ante las presiones del Estado. La respuesta parece ser que hay poca resistencia, sugiriendo que en los Estados Unidos ya no se puede cuestionar a ICE sin que el gobierno termine llamando a tu puerta.
El mensaje es claro: en el entorno digital actual, el anonimato es cada vez más frágil. Las herramientas diseñadas para conectar comunidades están siendo utilizadas como instrumentos de rastreo gubernamental bajo una excusa conocida: proteger al país de supuestas amenazas externas o internas.