Por: Lina Bonilla de Cinepisodio (en Facebook, Twitter e Instagram)

Con el inicio de una nueva década, Pixar pretende dejar de lado la vaga aceptación de contenidos que juegan con la nostalgia de sus inicios (caso ‘Los Increíbles 2’) y le da luz verde a las historias que se jactan de plasmar las realidades del mundo moderno.

La casa de animación promete, a partir del 2020, más guiones originales y menos inmersiones al cajón de los recuerdos. ‘Soul’, ‘The One & Only Ivan’ -película que mezclará el live action y la animación, y que tiene confirmada a Angelina Jolie en su elenco-, y ‘Raya and the Last Dragon’ son los títulos más cercanos. Todos precedidos por la que es, no solo la primera cinta del estudio este año, sino también la primera con controversia a bordo: ‘Unidos’.

‘Onward’, por su título original, nos presenta a los hermanos Ian y Barley Lightfoot, quienes viven en un mundo fantástico que, haciendo un paralelo con los cambios generacionales de la humanidad, vio mermada dicha fantasía por la incesante era tecnológica. La magia que alguna vez hadas, elfos y criaturas milenarias ostentaron, se esfumó, y las tradiciones se volcaron a los cuentos y a los juegos de rol. En su cumpleaños 18, Ian recibe un regalo póstumo de su padre fallecido. El misterioso obsequio es una vara de hechicero con una carta adjunta, en la que describe cómo pueden regresarlo a la vida por 24 horas. El conjuro sale mal y los hermanos deciden emprender un viaje en búsqueda de la gema que les permitirá completar la tarea.

El hermano ideal, en ambas direcciones

La película logra muy bien la conexión emocional entre Ian y Barley. Se agradece la forma en que nos presentan la influencia y los efectos de la ausencia del padre en la vida de cada uno. Así mismo, es claro cómo sus personalidades se enfrentan; el aventurero versus el dubitativo, una dualidad que a la larga refuerza su relación, no la perjudica.

El hermano mayor, a quien le da voz Chris Pratt, es sin duda un personaje novedoso en los filmes de Pixar. Un chico que ronda más de los 20 años, que no tiene mucha idea de cómo darle dirección a su vida (y no muestra mucho interés en averiguarlo) pero que refleja optimismo, juventud y apego. Cautiva su estilo rebelde y pasión por las pequeñas cosas. Es un poco relegado por su madre y su padrastro, y recibe el sermón diario sobre su inactividad como advertencia, más que como llamado a la acción. Él es el que llena de luz ‘Unidos’, y las canciones que reproduce a todo volumen en su querido corcel (camioneta) ‘Ginebra’, son nuestra parte favorita del apartado sonoro.

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Ian, en cambio, está terminando la secundaria, es tímido y tiene problemas para socializar. A diferencia de lo que cree su madre, se siente agobiado. El menor de los Lightfoot llega a la mayoría de edad para plantearse quién es, quién quiere ser y si, en este punto de su vida, sería una persona diferente con su padre al lado. Las únicas referencias que tiene de él son las historias familiares y una vieja grabación, lo que hace con ella cuando se encuentra en soledad, conmueve a cualquiera.

Barley es etiquetado de holgazán, Ian es el joven que hasta ahora empieza a aprender y que no se le debe exigir demasiado aún. O eso es lo que nos hacen creer. Pasan los minutos, y se nos demuestra lo valiosos que son individualmente y unidos. Pasa todo, y nos enseñan el buen equipo que siempre han sido.

El telón de fondo sabe brillar

Sí, los elementos que adornan esta historia brillan por cómo son presentadas en la modernidad, no tanto por su animación, que es más bien “más de lo mismo”. Los unicornios, las hadas, los centauros… aquí son ciudadanos con trabajos de 8 a 6, viven en comodidad o son la escoria de la sociedad. Por otro lado, los objetos son importantes y llamativos, un ejemplo de eso es Ginebra. La carga emocional que le imprimen a un simple vehículo es algo muy particular.

Pero adivinen: no se salva de la polémica

Unidos

Hace unos meses, se anunció que en ‘Unidos’ se daría la primera aparición de un personaje LGBT en los 34 años de Pixar. Una oficial de policía que brevemente menciona a su ‘novia’, no fue vista con buenos ojos en Rusia, dónde se tuvo que reemplazar la palabra por ‘compañero’ o ‘partner’. Lo anterior, en el marco de la famosa ‘Ley rusa contra la propaganda homosexual’ que prohíbe que se exhiban “relaciones sexuales/amorosas no convencionales” en contenidos infantiles. Consideramos que la escena es implícita y corta. Si el aspecto a evaluar es la normalización de una orientación o conducta, no la podemos catalogar como un avance claro en la lucha por acabar con la discriminación desde los núcleos familiares.

La otra polémica adjunta, y quizá la más grave, se viene discutiendo desde la revelación de un tramo de la película en la convención D23, pues el “cómo” en su argumento está notablemente relacionado con el del anime ‘Full Metal Alchemist’.

La idea de dos jóvenes hermanos que quieren volver a ver a un ser querido y ponen todas sus esperanzas en la magia -una proveniente de la alquimia (FMA) y otra de conocimientos ancestrales (‘Unidos’)-, es bastante controvertida. Sumar eso a puntos como que el conjuro/transmutación sale mal, que hay necesidad de obtener una piedra especial y la similitud estética de un par de escenas, son una invitación para una demanda por plagio. Una que no tendría por qué prosperar, si recordamos la solvencia con la que Disney ha puesto a trabajar su maquinaria para resolver este tipo de alegaciones en el pasado. Además, el director Dan Scanlon comenta que se basó en la relación con su hermano, ya con eso se libra, ¿no?…

‘Unidos’…. pero no ‘únicos’

Mientras acompañamos a los hermanos en su viaje, nos urge que tengan un cierre reconfortante. No solo el cierre con su padre, sino el más importante, el del uno con el otro. Entendemos que el ver a su padre una última vez es para ambos un medio, más no un objetivo para aclarar tanta incertidumbre en sus vidas. De ahí que la frase “el camino más rápido no siempre es el correcto”, se adapte de manera tan especial a todo el sentido de la película.

Esta producción goza de tener dos protagonistas sólidos, un buen balance entre el humor, la magia y las situaciones de la vida moderna, pero se olvida de impactar como otros contenidos del estudio. Luego de verla, no piensas en ella, sino en lo dependiente que es. Es fácil hallar relaciones con otros contenidos, tipo ‘Shrek’, ‘Bright’… abajo en nuestro “piénsalo sí” hay otros tres títulos en los que encontramos semejanzas.

La segunda película de Dan Scanlon es una prueba adicional de que no hay película de Pixar que no haga fluir nuestra parte sensible, y nos recuerda que el tiempo es un enemigo inclemente. Sin embargo, es un filme familiar a la deriva, del que nos olvidaremos en unos meses.

Imágenes: Cinecolor Films.

Colaboradores ENTER.CO

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Muchos periodistas y blogueros de Colombia, Latinoamérica y España colaboran esporádicamente con ENTER.CO, aportando su conocimiento y puntos de vista frente al acontecer tecnológico y de Internet.

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