Evaluación: ‘The Defenders’

The Defenders

Los crossover entre héroes no son una estrategia nueva. Años atrás los cómics descubrieron que una buena forma de incrementar sus ventas era combinar las historias de sus héroes. Ese es el secreto de los ‘súper equipos’: que causan emoción. Es la posibilidad de ver interactuar a nuestros personajes favoritos en una misma historia. Marvel descubrió que esa fórmula era ganadora cuando culminó su fase uno con ‘Avengers’.

‘The Defenders’ es solo la conclusión natural de la forma como Netflix está incluyendo las historias de héroes en su parrilla. Se trata de un show destinado a emocionar a aquellos que han disfrutado y seguido los shows de Marvel en la pantalla chica. Es también una prueba de los límites que pueden alcanzar sus héroes con historias más ‘pequeñas’.

Mi conclusión después de ver ‘The Defenders’ es que Netflix tiene una buena base para seguir ampliando ese universo. Sus personajes tienen química e incluso logran resaltar aquellos que no se vieron tan bien en sus series originales. Es un show con buenas escenas de acción y un conflicto que entretiene. Por desgracia, padece del mal inherente de las más modernas cinta de superhéroes: un villano incapaz de estar a la altura.

Un equipo con el tono de Netflix

The Defenders

El principal motivo por el que las series de Marvel en Netflix han tomado tanta acogida es porque permiten ciertas libertades que los filmes no. Sus héroes son más urbanos, humanos y llenos de fallas que aquellos que vemos en la pantalla grande. ‘The Defenders’ entrega ese mismo concepto aplicado a un nuevo equipo.

Quizás ‘The Defenders’ nunca logra los picos de emoción que consigue un equipo como ‘The Avengers’. No hay explosiones, batallas épicas o encuentros que tienen como estadio toda una ciudad. Pero eso está bien, porque ‘The Defenders’ no está pensada como este tipo de show.

Lo que sí consigue con éxito es crear una buena química entre sus personajes. La amistad entre Luke Cage y Iron Fist es una relación de admiración mutua. Jessica consigue mantener la visión negativa, incluso en un grupo de pesimistas y Matt resulta (de alguna manera) siendo el más raro de ese grupo, pero también un líder en ese extraño grupo de vigilantes. La dinámica en ‘The Defenders’ es una victoria para el show.

Una mano sin fuerza

Por otro lado el villano de ‘The Defenders’ tiene poco impacto para crear una verdadera impresión en el televidente. Porque si algo se podía reconocer a ‘Daredevil’, ‘Jessica Jones’ e incluso ‘Luke Cage’ es que contaron con sólidos antagonistas que sumaban peso al show. ‘Iron Fist’, por otro lado, demostró que La Mano no era el enemigo principal ideal.

La historia se repite en ‘The Defenders’. La Mano no solo resulta un pésimo villano contra los cuatro héroes, sino que en ningún momento en verdad se siente que represente una amenaza tan grande para que se unan, incluso si el destino de Nueva York está en riesgo.

Alexandra (Sigourney Weaver) no contribuye a generar esta sensación tampoco. A lo mucho será olvidada por fans dentro de un un año y, a diferencia de villanos como ‘Ultron’ o ‘Loki’, es complicado pensar en la razón por la que tomó a cuatro héroes derrotarla. Esta sensación se ve luego amplificada por un evento en los último capítulos del show que la convierten en un antagonista sin filo.

De Elektra es poco lo que se puede decir sin brindar spoilers. Pero termina aplicándose lo mismo dicho en anteriores párrafos. El mayor talón de Aquiles de este grupo de héroes son sus villanos.

Más una transición que un evento

The Defenders

Quizás la mayor razón por la que ‘The Defenders’ carece de esa sensación de adrenalina es porque no se siente tanto como un evento especial en su historia, sino más un capítulo de transición que pone a sus héroes en marcha para la siguiente etapa.

Al iniciar, cada uno de ellos se encuentra en un lugar oscuro y debe enfrentar un conflicto. ‘The Defenders’ cumple la función de juntarlos para que cada uno de ellos aprenda y se enfrente a personas similares, pero que ven el mundo de manera diferente.

‘The Defenders’ es un capítulo obligatorio en la maratón de Marvel, pero no por su espectacularidad. El motivo es que su trama obliga a sus personajes a madurar y enfrentar su rol como defensores. Y en este sentido la serie logra cosas asombrosas. Le evolución de Iron Fist, por ejemplo, lo pone en un lugar que por primera vez nos hace preguntar cuál será el siguiente capítulo de su historia. Lo mismo se puede decir de los otros héroes.

Acción en la medida adecuada

Una de los últimos elogios va hacia la decisión de hacer ‘The Defenders’ una serie de solo ocho episodios. En pasadas series de Marvel una sensación compartida es que sus historias se sienten extendidas sin razón. Los tres últimos capítulos suelen perder fuerza y deambular sin sentido entre giros y subtramas.

‘The Defenders’ por otro lado entrega su historia en el número correcto de horas y finaliza la guerra justo antes de que se ponga demasiado tediosa. La unión del equipo no se siente apresurada o improvisada y lo mismo ocurre con el desenlace (aunque la resolución del mismo no carece de una serie de pecados propios del género). Incluso se podría decir que sería genial que Netflix replicara la fórmula y entregue series más cortas, pero potentes.

Quizás por esto el show es más dinámico y lleno de acción. Hay un buen equilibrio entre acción y trama. Sorprende con momentos en que ‘The Defenders’ te atrapa con asombrosas coreografías de peleas que combinan Kung Fu y superpoderes. No es que siempre se mantenga en un punto alto, pues a momentos navega en amenazas de suspenso que nunca llegan.

Un show más de vigilantes sin capa

The Defenders

Si tuviera que ubicar ‘The Defenders’ en un ranking personal de las series de Marvel, sería la mejor tercer serie de la franquicia para ‘Netflix’, después de ‘Daredevil’ y ‘Jessica Jones’. Y esto no deja de ser raro pues, para algunos, la reunión de estos héroes debería ocupar el primer lugar.

‘The Defenders’ no es el evento más grande hasta el momento de Marvel en Netflix, pero sí demuestra que las historias de vigilantes tienen un potencial todavía por explorar. Es una buena serie que quizás no viva a las altas expectativas de sus fans. No por temas de calidad, sino simplemente porque le falta esa sensación de maravilla.

Mi mayor duda al momento de juzgar esta serie es que, siendo un esperado crossover de superhéroes en la pantalla chica, esperaba que se convirtiera en el mejor ejemplo de este género. Pero al fin resultó siendo un show más de vigilantes sin capa.

Imágenes: Netflix

Jeffrey Ramos González

Jeffrey Ramos González

Mi papá quería que fuera abogado o futbolista. Pero en vez de estudiar o salir a la cancha, me quedé en la casa viendo 'Dragon Ball Z', jugando 'Crash Bandicoot' y leyendo 'Harry Potter'. Así que ahora que toca ganarse la 'papita' me dedico a escribir de lo que sé y me gusta. Soy periodista graduado de la Javeriana, escritor de ficción. He publicado en El Tiempo, Mallpocket, entre otras revistas.

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2 comments

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  • Habiendo visto sólo Daredevil (que me gustó, especialmente la primera temporada), decidí ver el primer capítulo sólo para ver qué tal eran los otros. Nunca he sido mucho de ver tv y, aún así, ese primer capítulo me atrapó tanto que acabé viendo toda la serie de una vez.

    Estoy de acuerdo con la evaluación, especialmente con respecto a los villanos y Iron Fist. Después de todo lo que había leído, pensé que iba a fastidiarme y resultó ser mi segundo personaje favorito, después de Jessica. Irónicamente, el que menos me cautivó de los cuatro fue Matt. Su historia fue la misma que la segunda temporada de DD y ya en esa ocasión no me había parecido tan buena, o coherente.

    En general, la serie me entretuvo tanto que estoy considerando ver Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist.

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