Evaluación: ‘Dragon Ball Super: Broly’

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Las películas de ‘Dragon Ball Z’ son un ejemplo de lo mejor y lo peor de la franquicia. Antes de la llegada de ‘Super’, en general se trataban de historias sin conexión, con el material original que reciclaban del villano de turno y le cambiaban el nombre (Janemba es un plagio de Boo y todos lo sabemos). Pero, desde la más reciente saga de la franquicia, se han convertido en un vehículo para expandir la serie, con la ventaja de contar con un presupuesto mucho más alto que ayuda a entregar unas peleas mejor animadas.

‘Dragon Ball Super: Broly’ es una cinta extraña incluso entre sus pares. Aunque el personaje principal no es desconocido por los fans, esta cinta no lo recicla, sino que lo integra al canon oficial de historia. En esta ocasión el supersaiyajin berseker se verá enfrentado a Goku y Vegeta, después de que un plan de Freezer reúna a todos estos personajes en un mismo lugar.

Es una fortuna que Toriyama le diera una segunda oportunidad a Broly, pues su película es de las mejores que tiene la franquicia. Su animación es espectacular y lleva la acción a un nuevo nivel, incluso si el CG a momentos puede hacer ruido. Aunque su historia no es original o diferente a otras propuestas antes vistas, tiene el encanto de Toriyama. El personaje de Broly mejora de manera significativa y la cinta incluso tiene tiempo de integrar nuevos personajes que por momentos opacan al guerrero. La única queja verdadera estaría en la música, que con canciones dedicadas a ciertos personajes distrae de los mejores momentos de la franquicia.

La nueva transformación de Broly

La cinta original de Broly es el ejemplo de un personaje popular, atrapado en una mala película. Aunque el concepto y diseño de Broly son interesantes, su personalidad es casi inexistente. La mayor parte de la cinta se la pasa gritando el nombre del protagonista. Peor todavía es lo ridículo de su motivación, al pretender que el odio del villano por Goku se sostenga en el hecho de “lloró mucho” cuando ambos eran bebés.

‘Dragon Ball Super: Broly’ resuelve gran parte de este problema. Aunque la personalidad del villano todavía está lejos de ser novedosa, al menos entrega más elementos para entenderlo. Lo mismo se aplica a su historia previa y las razones de su ira. La película se esfuerza por presentar un personaje más redondo, con elementos que le hagan ganar el cariño de la audiencia. También corrige los errores de su pasado e incluso tiene tiempo de explicar mejor la razón de su poder.

Pero con esto Broly no pierde los elementos que lo definen. Cuando lucha sigue siendo esa máquina demoledora que se impone. Su brutalidad y poder siguen siendo estando allí. El resultado final es un personaje que, aunque imperfecto, resulta en una versión mejorada de su antecesor.

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Peleas y animación super saiyajin

Desde el principio, una de las cosas que llamaron la atención de la cinta era el tipo de animación seleccionado. Con un estilo artístico que, de inmediato, la separó de sus semejantes mostraba un nivel de detalle que impresiona cuando se ve en la pantalla grande. De hecho, hay varias escenas de transformación que se roban los aplausos por conseguir poner los pelos de punta. Lo mismo se puede decir de ciertas batallas. Para destacar, en esta cinta los combates ponen un mayor enfoque en las artes marciales lo que le da cierto dinamismo a una serie que en sus últimas entregas ha ignorado bastante este elemento.

Dicho esto, hay momentos en los que el uso de CG salta de manera muy evidente. Es como si estuvieras viendo la serie y, sin aviso previo, saltaras a una escena cinematográfica de un juego de ‘Dragon Ball Z’. Estos momentos no son tan seguidos ni arruinan la experiencia; tampoco se puede decir que sean malos gráficos por computador. Pero si es algo que muchos notarán, en especial en aquellos momentos en los que la cinta se esfuerza por entregar y mostrar al máximo la escala destructiva de los combatientes.

Una historia muy Toriyama, para bien o para mal

Si vas a ‘Dragon Ball Super: Broly’ la anotación prudente es que no puedes esperar nada diferente a lo que entregó ‘La Batalla de los dioses’ o ‘El Regreso de Frieza’. Esto quiere decir que se trata de una cinta que sigue el modelo tradicional de Toriyama de entregar una saga condensada, sin mayores giros o elementos sorpresivos.

De hecho, la mayor diferencia de esta cinta está es el orden en el que es contada. De alguna manera, ‘Dragon Ball Super: Broly’ reparte su tiempo entre ser una precuela (oficial) de los eventos antes de ‘Dragon Ball Z’ y luego plantear los elementos de historia antes de enfrentar a sus protagonistas. Esto quiere decir que durante la primera mitad de la cinta los esfuerzos están más dedicados a explicar cosas que a dos saiyajines en combate. La buena noticia es que después de que el primer golpe es dado, la película acelera el ritmo y no para de entregar de batallas sino hasta que se termina.

También cuenta con el humor que ha caracterizado a los últimos filmes. Esto quiere decir que protagonistas y villanos hacen parte de algunos momentos que buscan causar risa. Es probable que por esto ciertas motivaciones o diálogos puedan parecer ‘tontos’. Pero desde lo que ha planteado Toriyama en ‘Super’ tiene toda la lógica.

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Nuevos personajes y otros que regresan

Una de las mejores cosas que hace ‘Dragon Ball Super: Broly’ es integrar nuevos personajes con carisma. Hay un duo, por ejemplo, que funciona muy bien con la dinámica que el filme persigue y que, a mi parecer, consigue ganarse el aprecio del público al punto de querer ver más de ellos. De hecho, son estos personajes lo que en gran parte ayudan a Broly a brillar más.

También se agradece que la cinta encontrara una manera de obviar el hecho de que dos dioses más poderosos que todos los protagonistas están presentes. En ‘La venganza de Frieza’ la presencia de ambos terminó por aniquilar cualquier elemento de tensión, pero en ‘Dragon Ball Super: Broly’ la historia los mantiene lo suficientemente al margen como para que no lastimen la historia.

¡Ah! También se debe agradecer a ‘Dragon Ball Super: Broly’ por integrar al canon oficial a muchos personajes y, en especial, por entregar a cierta fusión la oportunidad de brillar por más de 30 segundos y mostrar todo su potencial.

Canciones con los nombres de los protagonistas… no la mejor idea

Dragon Ball Super: Broly

Si hay que hacer una anotación sobre ‘Dragon Ball Super: Broly’ está en la música. Al igual que en la anterior cinta, el equipo decidió crear temas únicos para cada uno de los personajes. El problema está en que en medio de una pelea intensa se convierten más en ruido que en una herramienta para elevar la emoción. Resulta molesto escuchar en medio de las técnicas y gritos de batalla a alguien gritar “broly, broly” o “kamehameha”. Es también posible que la razón esté en el hecho de que este elemento combina muy poco con el doblaje del filme.

Quizás una mejor elección aquí hubiera sido dejar versiones instrumentales, en vez de las originales con los nombres del personaje al que están dedicadas. Otra razón por la que se convierten en un elemento distractor está en que hay al menos cuatro de este tipo de canciones a lo largo del filme.

Imágenes: 20th Century Fox

Jeffrey Ramos González

Jeffrey Ramos González

Mi papá quería que fuera abogado o futbolista. Pero en vez de estudiar o salir a la cancha, me quedé en la casa viendo 'Dragon Ball Z', jugando 'Crash Bandicoot' y leyendo 'Harry Potter'. Así que ahora que toca ganarse la 'papita' me dedico a escribir de lo que sé y me gusta. Soy periodista graduado de la Javeriana, escritor de ficción. He publicado en El Tiempo, Mallpocket, entre otras revistas.

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