Evaluación: ‘BlackBerry Torch’

Featured Video Play Icon

A mediados de la década pasada, RIM era el líder indiscutible de la industria de los teléfonos inteligentes con sus BlackBerry, unos celulares pensados para el uso empresarial. 5 años después, la compañía se enfrenta a la competencia de Apple y Google que –como lo ha demostrado un estudio tras otro– están pisándole los talones gracias a su éxito entre los consumidores tradicionales.

El arma más reciente de RIM en su lucha por mantenerse competitivo frente a los avances de iOS y Android es el BlackBerry Torch 9800, un teléfono que busca seducir tanto a quienes buscan un celular divertido como a quienes son fieles a la marca BlackBerry por sus ventajas empresariales. Con un nuevo sistema operativo, una pantalla táctil con ‘multitouch’  y un teclado al estilo BlackBerry, RIM esperaba crear un teléfono para todos los gustos, pero la realidad es que la empresa abarcó mucho y apretó poco. Y lo digo como feliz usuario de un BlackBerry Bold 9700.

Mi experiencia con el Torch viene por 2 lados. Primero, mi hermana cedió ante la fiebre de los adictos al BlackBerry y compró un Torch apenas Comcel lo puso en venta. Segundo, este último operador nos prestó el aparato por algunas semanas para que ‘jugáramos’ con él. En otras palabras, esta evaluación está basada en uso continuado del Torch, en varias circunstancias y con 2 unidades diferentes.

Todo entra por los ojos…

Lo primero que salta a la vista del nuevo smartphone de RIM es su aspecto. El teléfono viene en una presentación ‘slider’, es decir, una pantalla táctil se desliza para revelar un teclado QWERTY completo. El Torch se desliza de manera vertical, lo cual termina siendo un gran problema, como lo explicaré más adelante.pulid

Cuando está cerrado, el celular tiene un aspecto moderno, nada deslumbrante, pero definitivamente llamativo. Además de la pantalla, en su parte delantera tiene todo lo que uno esperaría encontrar en un BlackBerry tradicional: teclas para llamar y colgar, una tecla de regreso, una tecla BlackBerry y, en el centro, un ‘touchpad’ para navegar los menús al mejor estilo RIM. Sin ser abierto, el Torch mide 111 mm x 62 mm x 14,6 mm. Aunque no lo parezca, son unas dimensiones casi idénticas al BlackBerry Bold 9700.

Otra similitud con ese teléfono es que tiene bordes plateados que son hechos para que parezcan de metal pero en verdad son del mismo plástico de los juguetes baratos. Es lindo, pero el problema es que cuando se caiga el celular (eventualmente, todos los celulares conocen la crueldad de la gravedad), estos bordes plásticos se rayan fácilmente. Si usted es torpe con su teléfono y piensa comprar un Torch, compleméntelo con un forro o aténgase a los rayones.

Abrir el teléfono revela un teclado muy similar al de los Bold, algo muy bueno, pero usarlo no resulta tan placentero como lo es en mi 9700. Hay 2 razones evidentes para este problema: el teclado está demasiado hundido en el teléfono (algo necesario para que se pueda deslizar) y el peso de la pantalla hace que escribir en él sea menos, no más, cómodo.

Aunque el primer reproche es más una pequeña incomodidad, el segundo sí lleva a que sea más cómodo usar el teclado de la pantalla que usar el teclado físico. Al intentar integrar una pantalla táctil con su teclado tradicional, RIM terminó bajando la calidad del teclado, una de las características favoritas de los usuarios BlackBerry.

Finalmente, abrir el teléfono tiene un problema que, para muchos fanáticos de BlackBerry Messenger, puede ser problemático. Al deslizar el dispositivo, es muy fácil para otras personas ver lo que está en pantalla, pues no hay manos alrededor que desmotiven a los chismosos. El problema no es que la pantalla sea grande, es que se sale tanto que prácticamente invita a los demás a ver qué está mostrando.

El hardware está rezagado

Las quejas del teclado son superables, pero la pantalla del teléfono también deja mucho que desear. Aunque su tamaño de 3,2 pulgadas (8,1 cm) satisface, su resolución es patética. Tiene apenas 480×360, lo cual simplemente no puede competir con lo que ofrecen otras empresas en sus productos de gama alta.

Es la mitad de la resolución del iPhone 4 y también está por debajo de los 640 x 360 píxeles del N8 de Nokia (el cual también evaluamos) y representa una mejora minúscula en comparación al Bold 9700, el cual tiene 480×320. En otras palabras, la pantalla del Torch está más cerca de su antecesor que de su competencia y, después de usar un iPhone 4 o un N8, usarla irritará los ojos de los usuarios exigentes.

En su interior, las tripas del aparato son muy similares a las de su predecesor y a las de la competencia. Tiene exactamente el mismo procesador que el Bold 9700, pero le mejoraron la memoria RAM, que fue duplicada hasta 512 MB. Esta cantidad está a la par de lo que ofrece la competencia en sus últimos modelos e incluso tiene más RAM que el N8 (aunque un poco menos de procesador). Sin embargo, el procesador ya se está quedando atrás, cosa que se siente frecuentemente cuando se usa el Torch, como lo comentaré después.

En cuanto a conectividad y almacenamiento, el Torch cuenta con todas las tecnologías que uno podría esperar. Usa redes 3G, tiene Wi-Fi, GPS y Bluetooth, puerto para micro USB y una ranura para tarjeta microSD de hasta 32 GB. Cuenta con 4 GB internos y viene con una tarjeta microSD de 4 GB, para un total de 8 GB de capacidad apenas sale de la caja, expandibles a 40 GB si se adquiere la microSD de mayor capacidad.

Pero el Torch vuelve a patinar en el departamento de multimedia. Aunque su cámara de 5 megapíxeles está en línea con el estándar de la industria, no puede grabar en alta definición como lo hace la competencia; mientras el Torch no graba a más de 640 x 480, los modelos más recientes de Apple y Nokia graban en 720p. Tampoco tiene cámara delantera, lo cual hace imposible tener videoconferencias con el aparato sin usar un espejo y verse como un idiota.

Un nuevo sistema operativo mejora las cosas, pero se queda corto

Una de las grandes verdades de la vida es que el buen hardware no sirve para nada sin un buen software que lo aproveche. Desde hace varios años, RIM (al igual que Nokia) tiene aparatos con buena tecnología pero el sistema operativo que usan está muy por debajo de lo que ofrecen Apple y Google. Para cambiar esa realidad, RIM desarrolló el muy publicitado BlackBerry OS 6, un software que debía competir con iOS y Android. Aunque la compañía no logró su meta principal, sí desarrolló el mejor sistema operativo que haya pasado por los teléfonos BlackBerry.

Podría gastarme varios párrafos hablando de las minucias del nuevo software, pero al final lo que vale la pena resaltar y criticar es poco. RIM dio grandes saltos en crear una experiencia más completa, intuitiva y funcional, pero se quedó corto en la calidad.

Lo mejor del nuevo sistema operativo de RIM es que le permite al usuario tener una acceso más fácil, rápido y natural a los contenidos que le gustan. El menú de siempre de los BlackBerry se despliega oprimiendo la barra que hay en la parte inferior de la pantalla, pero además moverlo para el lado revela diferentes espacios, donde se pueden poner diferentes contenidos, incluyendo descargas, favoritos o acceso a fotos y música.

Otra novedad que es muy bienvenida son las mejoras estéticas y de interfaz hechas al sistema operativo. Mientras uno navega los menús del teléfono, todo se mueve con naturalidad, con efectos de animación que hacen más agradable la experiencia visual. RIM, además, ha incluido una función de búsqueda universal similar al Spotlight de Mac OS X, el iPhone y el iPad, el ‘Android search’ y la búsqueda en Windows Vista y 7. Esto, junto con una nueva distribución de información más organizada y mejor pensada, han reducido la abrumadora cantidad de menús que usan los BlackBerry viejos para interactuar con el software.

Una de las características del OS 6 que más disfruté fue la nueva herramienta que organiza todos los mensajes de redes sociales y RSS en un solo lugar. Soy un fanático de la bandeja de entrada universal que tienen los BlackBerry, la cual pone en un solo lugar todos los textos de mensajería instantánea y de correo electrónico. La nueva herramienta social hace lo mismo, solo que con redes sociales.

Mi único lamento es que hay que entrar a las aplicaciones de las redes sociales para hacer algo con los mensajes que son recibidos. Por ejemplo, para responder ‘tweets’ que uno lee en la herramienta social, es necesario ingresar a la aplicación e Twitter, pues no se puede responder directamente desde la herramienta.

Entre todas las cosas buenas que trajo el Torch, quizás la mejor de todas es el nuevo navegador basado en la tecnología Webkit, la misma que usan Safari, Chrome y otros navegadores. Finalmente, navegar en la Web es algo placentero en un BlackBerry. Aunque no tiene Flash, el navegador sí puede abrir diferentes pestañas y muestra las páginas en sus versiones móviles más completas y estéticamente agradables. Además, ahora al leer correos, estos aparecen con todos los detalles de la versión HTML que uno encontraría en un computador, gracias al navegador con Webkit. El único gran problema con toda la experiencia es que el hardware parece luchar por mostrar los contenidos sin herniarse.

Y es que ese es el problema más flagrante del nuevo BlackBerry OS 6: se siente como un software que corre mal y lento, producto de un hardware insuficiente. Sí, es un gran progreso sobre los otros sistemas operativos de RIM, pero no tiene nada que ver al lado de iOS y Android. OS 6 es lento, tiene problemas de precisión en la pantalla (lo cual hace de navegar el software un dolor de cabeza) y, al igual que sus antecesores, se traba. Quizás entre más tiempo pase, más se va a trabar, o quizás RIM saque una actualización que mejore su OS 6.

En general, el nuevo sistema operativo del Torch no cumple con las expectativas de competir con Google y Apple, pero sí mejora lo que venía ofreciendo la compañía. Sin embargo, va a ser difícil convencer a la gente (incluso a clientes empresariales) de quedarse con RIM si la competencia tiene productos evidentemente superiores en software y en contenido; no hay que olvidar que la tienda de aplicaciones de BlackBerry tiene menos de 100.000 items, mientras Android ofrece más de 200.000 y iOS, más de 300.000.

En llamadas y batería, el Torch es un paso para atrás

De todos los usos que uno le puede dar a un teléfono inteligente, el más importante sigue siendo su función de hacer y recibir llamadas. Uno de los grandes orgullos de RIM hasta ahora es la excelente calidad y claridad de las llamadas, y por eso duele tanto ver a la compañía cometer un error grave al descuidar este vital aspecto de su nuevo aparato.

Inexplicablemente, el micrófono del Torch no cancela bien el ruido del fondo. Investigué y, aunque técnicamente la tecnología está en el aparato, en la práctica no se nota. Esto lo probé en ambos aparatos en varios ambientes ruidosos, y el resultado fue el mismo: se escuchaba con claridad la voz de la persona, pero también los sonidos del fondo. Esto hace que, bajo este tipo de circunstancias, sea prácticamente imposible hablar. Con mi Bold, así como con la mayoría de los teléfonos BlackBerry y de otras marcas, no pasa lo mismo.

Por fortuna, la señal es excelente, pues funciona en cualquier lado que uno esperaría y no se caen las llamadas a menudo como pasa con otros celulares, aunque esto también depende del operador (ambos aparatos que probé fue usando Comcel). Tampoco hay problemas con el aparato si se agarra de una u otra forma.

Finalmente, la duración de la pila es un poco corta. Quienes usen con intensidad el aparato van a tener suerte si duran más de un día y medio sin tener que recargar el teléfono. Durante mis días de uso, el teléfono no duraba más de un par de días con pila. En promedio, me tocaba recargarlo cada día y medio, más a menudo que mi Bold. Sin embargo, esta variable depende en gran medida del usuario y sus preferencias (si vibra el celular, suena o permanece en silencio con llamadas y mensajes, alertas, navegación web, etc.) así que puede ser mejor o peor la duración de la pila en comparación a mi experiencia. Yo no uso ningún tipo de alerta para mis mensajes, pero sí soy adicto a Twitter y la Red.

Conclusión

En pocas palabras, el BlackBerry Torch no cumple el sueño de RIM de competirles en funcionalidad a Google y Apple. Sin embargo, el teléfono representa una mejora en muchos aspectos sobre lo que ofrecía la competencia en el pasado. Al final, este celular pudo haber sido mucho mejor, con tecnología más contemporánea y competitiva y con un software más pulido.

Serán los consumidores quienes decidan si vale la pena pagar lo mismo por este aparato  que lo que valen sus competidores. En Colombia (donde por desgracia hay una ausencia dolorosa de dispositivos Android), las ofertas de gama alta de Nokia y Apple son el N8 y el iPhone 4, y Sony Ericsson presentó en el CES 2011 el Xperia arc, que promete competir allí con lujo de detalles.

Según la lista de precios de Comcel, el Torch –a pesar de ser inferior en algunos aspectos– no cuesta menos de 1 millón de pesos en ningún plan (unos 540 dólares), mientras los dispositivos de la competencia pueden conseguirse por precios cientos de miles de pesos por debajo del millón.

Luis Iregui V.

Luis Iregui V.

Soy un adicto a la tecnología. Lo acepto y lo celebro. Como buen adicto, tengo toda una historia detrás de mi condición. Comencé con una obsesión por los videojuegos que con los años se transformó en una pasión por todas las cosas relacionadas a la tecnología. Esta manía me ha llevado a mantener mi cuenta bancaria en ceros, siempre a la merced del último gadget, el último juego o el último celular. Intenté satisfacer mi adicción estudiando sistemas en Estados Unidos, pero no quedé convencido y terminé desubicado en Los Andes, graduado como abogado pero frustrado por no tener un futuro tecnológico claro por delante. Para mejorar mi situación, comencé una página dedicada el cubrimiento del mundo de los videojuegos (lapaginadejuegos.com), pero incluso eso no fue suficiente para satisfacer mi apetito digital. Después de muchas vueltas, llego a ENTER.co con el sueño de convertir este sitio en el lugar de referencia para los adictos latinoamericanos como yo, que jamás están satisfechos y viven al borde de sus sillas, pendientes de todo lo que ocurre en el maravilloso mundo de la tecnología.

View all posts

Add comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Archivos