Evaluación: ‘Black Mirror’ temporada 5

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Los fanáticos de ‘Black Mirror’ llevaban casi año y medio esperando una nueva temporada para alimentar su paranoia tecnológica. Sí, lo sé, la espera no fue tan larga porque, por suerte, Netflix nos presentó en diciembre del 2018 la película interactiva ‘Black Mirror: Bandersnatch‘, que sirvió para divertirnos un buen y largo rato, lo que también ayudó a olvidar que desde diciembre de 2017 no teníamos capítulos nuevos.

Pero también sabemos que no es lo mismo una película, por más divertida, oscura e interactiva que sea, que una nueva temporada. Así que, a pesar de ‘Bandersnatch’, todos esperábamos con ansias los nuevos episodios de ‘Black Mirror’.

Una constelación de estrellas y el regreso a tres episodios

Por suerte el día llegó y pudimos asistir al estreno de la quinta temporada, que comenzó el pasado 5 de junio en Netflix, con una constelación de estrellas que creaban bastante expectativa, para bien y para mal. El reparto de los nuevos episodios incluía a Anthony Mackie (Falcon en el Universo Cinematográfico de Marvel), Yahya Abdul-Mateen II (‘Us’), Andrew Scott (‘Sherlock’), Topher Grace (‘BlacKkKlansman’) y la estrella del pop Miley Cyrus.

Además, la serie volvía a tener tres episodios y parecía regresar a sus orígenes. Las dos primeras temporadas, que fueron transmitidas por la cadena televisiva británica Channel 4, solo constaban de tres episodios. Cuando la serie llegó a Netflix, después del especial navideño de 2014, tuvo seis episodios en la tercera y cuarta temporada.

Lee la evaluación de ‘Black Mirror: Bandersnatch’ en este enlace.

Que la serie volviera a tener tres episodios hacía pensar que tendrían la misma calidad de las primeras temporadas, que hizo que muchos se volvieran fanáticos de la serie que nos permite ver de una manera diferente y cruel los miedos que generan los alcances que puede llegar a tener la tecnología si se lleva más allá de su límite.

Sin embargo, la razón real de que solo tuviera tres capítulos es precisamente ‘Bandersnatch’, que estaba pensada como otro capítulo de esta quinta temporada y que incluso fue grabada después del primer capítulo, ‘Striking Vipers’, protagonizado por Mackie y Abdul-Mateen II, pero terminó siendo tan grande que por sí sola equivalía a una temporada completa, por lo que decidieron estrenarla como una película especial en el mismo universo de ‘Black Mirror’.

Al ver los nuevos episodios quedó claro que no era un regreso a las primeras temporadas. Los tres capítulos que conforman la quinta temporada no tienen la misma calidad que vimos en las primeras temporadas, a pesar del gran reparto y de ser escritos por Charlie Brooker, creador de la serie, que ha escrito todos los 23 episodios que componen toda la serie (incluidos ‘Bandersnatch’ y el especial navideño ‘White Christmas’).

‘Striking Vipers’

No estoy diciendo que toda la nueva temporada sea mala, pero, a mi parecer, solo hay un capítulo, ‘Striking Vipers’, que tiene un guion bien escrito, que mantiene el espíritu original de ‘Black Mirror’ y nos lleva a pensar la realidad de una forma distinta y a ver de una manera más profunda los alcances de la tecnología. Genera esa paranoia y esa especie de miedo que sentimos con los primeros episodios.

Para ser más claros, el capítulo cuenta la historia de dos amigos que solían trasnocharse con un videojuego de luchas, al mejor estilo de ‘Street Fighter’. Luego de separarse por un tiempo, vuelven a juntarse en la fiesta de cumpleaños de Danny (el personaje de Mackie), que se volvió un hombre de familia, rodeado por la monotonía y con una vida tan aburrida que en su propia fiesta él asa la carne de las hamburguesas.

Lee la evaluación de la cuarta temporada de ‘Black Mirror’ en este enlace.

En ese encuentro, Karl (el personaje de Abdul-Mateen II) le lleva de regalo a su amigo una nueva versión de su videojuego favorito, en realidad virtual. Cuando empiezan a jugar, todo se pone raro y ahí uno se encuentra con el gran momento ‘Black Mirror’. No ahondaré en detalles para no spoilear a nadie, pero básicamente hace pensar en los juegos de rol y las relaciones en redes sociales, en el concepto de amor y sus limitantes, en si la idea de amor que tenemos, con sus prejuicios y fobias, no es más que una cosa impuesta por la sociedad y naturalmente es algo mucho más libre.

O sea, uno se puede enamorar de una persona solo por su forma de ser, sin que su físico o sus genitales importen, porque la idea de que eso sea esencial en el amor solo es algo impuesto por la sociedad y la religión. De hecho, en un juego de rol uno puede hacer que los personajes inventados que controla enamoren y se enamoren, sin que necesariamente pase igual entre las personas reales detrás de ellos. También hace pensar en si tener una relación en un juego de rol puede ser considerado una infidelidad. Realmente es un capítulo interesante por eso, porque hace pensar.

Y, aunque todavía le faltan elementos de las primeras temporadas, especialmente la oscuridad y la crudeza (el final realmente es demasiado feliz y rosado para ser ‘Black Mirror’), este ‘Striking Vipers’ logró hacer que la esperanza de volver a los orígenes, a la buena calidad de los primeros capítulos, renaciera.

‘Smithereens’

Ahondando en los demás capítulos comienzan nuestras dudas: pareciera que ‘Striking Vipers’ hubiera sido hecho antes de ‘Bandersnatch’ mientras que los demás se hubieran realizado con algo de afán, para poder tenerlos a tiempo. Así, la temporada va de más a menos. Porque el segundo capítulo, ‘Smithereens’, tiene algunos elementos interesantes, pero no termina de convencer del todo y no parece un episodio de ‘Black Mirror’. Se salva, pero queda a un nivel medio.

En ‘Smithereens’ conocemos la historia de Chris (el personaje interpretado por Scott), un conductor de un servicio similar a Uber, que secuestra a un empleado de Smithereens, una popular red social (una especie de Facebook mezclado con Twitter). La única demanda de Chris es hablar con Billy Bauer (el personaje interpretado por Grace), creador de la plataforma, para contarle sobre un evento trágico de su vida, que lo dejó marcado y que fue causado precisamente por el uso de Smithereens.

Lee más sobre ‘Black Mirror’ en este enlace.

El capítulo invita a reflexionar sobre el uso excesivo de las redes sociales, sobre las violaciones de seguridad que tienen estos sitios, sobre el peligro de conducir mientras se usa un smartphone y sobre la muerte digital. Nos hace preguntar: ¿qué pasa con tus perfiles y tus cuentas de Internet cuando mueres en la vida real? ¿Tu familia puede acceder a ellas? ¿Debería poder? No obstante, salvo esta última, las otras reflexiones son muy poco novedosas.

Lo más llamativo realmente viene a ser el final. El desenlace de la historia de Chris es interpretativo, aunque da bastantes pistas, pero lo mejor viene después, cuando nos encontramos con una reflexión sobre las redes sociales, que, aunque tampoco sea muy novedosa, lo hace tan irónicamente visible que es genial: cuando un problema pasa en el mundo y se vuelve viral, todos muestran su apoyo y se ven preocupados por el asunto, hay debates y no se para de hablar del tema por varios días. Cuando termina, todos vuelven a su realidad como si nada y se les olvida lo preocupados que estaban hace unos días.

‘Rachel, Jack y Ashley Too’

En fin, ‘Smithenees’ se queda a medio camino entre la genialidad y el cliché. No es el mejor capítulo ni tampoco el más malo. Ese trabajo se lo dejamos a ‘Rachel, Jack y Ashley Too’, el último episodio de la temporada, que, aunque tiene una buena idea, está muy mal trabajada.

El capitulo intenta hacernos reflexionar sobre la inteligencia artificial, la tecnología en la música y (quizá más por Miley Cyrus que por otra cosa) sobre la dura vida que pueden tener los artistas, sobre todo cuando son explotados por familiares y managers. Cuenta la historia de Ashley O, una popular cantante de pop (Miley Cyrus haciendo de Miley Cyrus, pero con el estereotipo de ser un ejemplo para sus fanáticos, con frases motivacionales) que lanza un juguete con inteligencia artificial, llamado Ashley Too. Este tiene su personalidad, para que sus fans sientan que la cantante es su amiga que los apoya incondicionalmente.

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Pero hay otra verdad detrás de esto y es que Ahsley O es explotada por su manager para que componga más canciones, haga más conciertos y se muestre positiva, aunque ella es diferente a ese personaje que tiene que hacer en el escenario y frente a las cámaras. Después de un triste episodio, la Ashley Too de Rachel, una de las fanáticas de la cantante, parece cobrar vida y nos hace saber que realmente ese juguete es una suerte de backup cerebral de Ashley O. Entonces, el juguete, Rachel y su hermana Jack emprenden una aventura para salvar a la Ashley de verdad.

Cuando la Ashley Too cobra vida, parece que vamos a llegar a un gran momento ‘Black Mirror’, que nos muestre una inteligencia artificial rebelde que cause una gran serie de problemas, ojalá sangrientos u oscuros, pero no, se vuelve una ayuda. El capítulo nunca termina de llevarnos a la zona ‘Black Mirror’ porque está demasiado inmerso en un tono de telenovela mexicana, en la que los buenos son muy buenos (aunque digan malas palabras y quieran mostrarse muy rudos) y los malos son muy malos. Es muy similar a cualquier producción adolescente de Nickelodeon o Disney Channel, pero un poquito más maduro. Es, en fin, un capítulo especial de ‘Hannah Montana’ oscuro, futurista y para adultos.

No es malo, pero no es una genialidad

Como dije, los capítulos de esta temporada van de más a menos. Si tuviera que calificarlos de manera individual, les daría un 4,0 a ‘Striking Vipers’, un 3.5 a ‘Smithereens’ y un 3,0 (con cara de 2,5) a ‘Rachel, Jack y Ashley Too’. Por eso, promediando, le doy a toda la temporada un 3,5, porque los aspectos técnicos también se quedan ahí, en la mitad, cumplen su trabajo, son funcionales, pero no son una genialidad ni algo novedoso que ayude a subir la calificación general.

La fotografía es buena, sin ser genial. Los recursos visuales están bien trabajados, pero no son demasiado llamativos. Funcionan, especialmente, en el episodio protagonizado por Cyrus, en donde Ashley Too aparece casi todo el tiempo y se ve bastante bien. También funcionan en ‘Striking Vipers’, en el que tienen que poner a los protagonistas en un tablero de pelea. Aunqu a mí me faltaron algunos elementos, como la barra de sangre o el contador de tiempo.

Lee más de Netflix en este enlace.

Las actuaciones cumplen su trabajo y hacen que te metas en la psique y los sentimientos de cada personaje. Permite conectar con la historia que están narrando. Quizá el trabajo más bajo en este aspecto es el de ‘Rachel, Jack y Ashley Too’. Los personajes son planos y estereotipados, por lo que no representan ningún riesgo actoral y menos para Miley Cyrus, que básicamente está haciendo los papeles que la hicieron famosa: Hannah Montana y ella misma, que a la larga es lo mismo.

En resumen, esta temporada no es ni de cerca la mejor de ‘Black Mirror’. Esta carece de la paranoia y la oscuridad de las primeras y de, incluso, ‘Bandersnatch’. Ojalá la próxima temporada vuelva a tener la esencia de ‘Black Mirror’, sin moralismos, prejuicios ni censuras.

Imágenes: Netflix.

Fernando Mejía

Fernando Mejía

Quise ser músico, cineasta, astronauta, científico y poeta, cuando supe que solo me alcanzaba para la última, me hice periodista en el Externado para al menos escribir de todo eso y no defraudar al niño que fui.

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