Evaluación: ‘Dead Space 3’

Antes que nada y para los que no lo conocen, Dead Space es uno de los juegos insignia de Electronic Arts. Este survival de horror en tercera persona narra, por el año 2508, la historia de Isaac Clark, un militar que por cosas del destino se convierte en la clave para salvar el universo de una extraña amenaza: una raza de ‘zombialiens’ que son impulsados por unos maléficos objetos llamados efigies buscan la desaparición de la raza humana.

En la primera entrega, la búsqueda de las razones para entender la aparición de este maleficio arrastran a Isaac Clark a perder a su amante. En la segunda parte, empieza a taladrar los bosques de su conciencia para desenmarañar las mentiras que una absurda visión de su novia le han hecho creer. Según su difunta ex, Isaac es el culpable de la aparición de las efigies que desencadenan la terrible transformación de la raza humana en monstruos sin control y con sed de destrucción.

Presentación e historia

Dead Space 2 dejó claro que la muerte de la novia de Isaac no había sido su culpa y nos mostró el fin de una de las más poderosas efigies alienígenas. Ahora, con la llegada del tercer juego de la serie, el jugador abre los ojos en un desolado apartamento y recibe una nueva misión: tendrá que meterse en los zapatos de Clark de nuevo para iniciar una frenética búsqueda del Codex, una llave que es la clave para detener la transformación de los humanos y devolverle el equilibrio al universo.

Por fortuna para los inexpertos y para quienes están interesados en la saga -así no hayan jugado ninguno de los títulos anteriores- es fácil entender a través de un video los hechos sucedidos en las dos primeras partes. Aclara cómo y por qué Isaac Clark ha llegado hasta ese momento para librar la batalla final contra la temida secta de la Unitología.

Bueno ¿y qué diantres es la Unitología? No son un montón de fanáticos del Uno, es más bien una religión creada por un tipejo llamado Michael Altman que basa sus principios en la ciencia y la tecnología. Esta ‘deidad’ busca la inmortalización del ser humano basada en los poderes y secretos que las efigies extraterrestres les pueda dar para crear una raza de hombres extraordinarios.

Ahora más que nunca tendrán que aprender a defenderse en el espacio. Foto: (ea.com/dead-space-3)
Ahora más que nunca tendrán que aprender a defenderse en el espacio. Foto: (ea.com/dead-space-3)

Si usted no lo sabe, no se lo imagina, y no lo entiende, tranquilo que acá le explicamos qué es una efigie. Estos monolitos aparecen en el año 2208 por una casualidad de la vida. En ese entonces, Michael Altman siguió una pequeña transmisión de radio hasta la península de Yucatán, en México. Allí encontró estos objetos y descubrió que cuando una persona se acercaba a ellos una extraña súper fuerza tomaba su cuerpo, dando origen a la Unitología.

Bueno, ya hemos dado una idea qué es y cómo nace todo este cuento, metámonos en el juego.

Unos 200 años después de la aventura de Altman, una resaca del soldado Isaac Clark nos despierta en la colonia lunar Nuevos Horizontes, un mundo lejano creado para la supervivencia humana y para la expansión de la raza. Allí arranca la historia con un personaje desorientado y desubicado que se esconde de su pasado y de todo aquello que lo vincula con las efigies.

Mientras la cabeza del personaje da vueltas, un fuerte golpe estremece los ventanales precedido de la entrada de una fuerza de soldados especiales del ejército humano encabezados por el sargento John Carver y el capitán Robert Norton. Los personajes le explican a Isaac lo que sucede, los planes malévolos de la Unitología y que Ellie –compañera de lucha, examante de Isaac y sobreviviente de la segunda parte de Dead Space– ha desaparecido en una misión en el lejano planeta Tau Volantis en búsqueda del preciado Codex.

Clark, hasta ese momento, sabe que en ese planeta está el Codex y la máquina transmisora que ha dado origen a este mal. Junto a sus compañeros de misión decide que ir a Tau Volantis es la única salida que tienen para ponerle fin a esta situación y rescatar a Ellie.

El trío arranca entonces hacia el lejano planeta y logra dar con Ellie y otros dos supervivientes del equipo de búsqueda del marcador que, en el juego, es el punto de origen de la señal que ha causado los brotes de necromorfos (nombre científico de los monstruos alienígenas) y es el lugar donde debe llevarse el codex para ponerle fin a esta situación.

De ahí en adelante empieza la aventura de Dead Space 3. Un juego que, como a mí, los sorprenderá por lo envolvente de su historia, por la continuidad de tiempo que se le da a la narración y porque a través de una mezcla dramático-amorosa tendrá que averiguar cuál es el destino que tendrá Isaac Clark.

Vale la pena arriesgarse con esta inesperada conclusión. Dead Space 3 es la cereza en la punta del helado de esta terrorífica saga. El juego lo mantendrá por unas 15 horas pegado a su asiento sorteando todo tipo de pruebas que le darán un buen rato de diversión.

Jugabilidad

Dead Space 3 es el mayor esfuerzo de Visceral Games por pulir algunos problemitas de diseño que tuvo la segunda parte como los escenarios, la interacción con los objetos y el desarrollo de la historia. Sin embargo, hay ciertos cambios que, con respecto a Dead Space 2, posiblemente harán que algunos jugadores se sientan un algo incómodos.

Un detalle que le falta es ese componente de agotamiento e intriga mental de la segunda parte. Para los que no lo recuerdan o no lo vivieron, a Isaac Clark lo atormentaba, perseguía y hacía sentir culpable un confuso recuerdo de la muerte de Nicole Brennan, su exnovia. Esa sensación sacaba al jugador de su asiento en los momentos menos esperados.

Pero no todo es malo o le resta credibilidad al juego. Dead Space 3 tiene varios puntos a su favor; por ejemplo, ahora más que nunca hay que ser hábil en el manejo de las armas, los objetos y en cómo se distribuyen las mejoras para cada elemento. El juego pasó un poco de ser uno de terror a uno de acción, si se puede ver de esa forma

Aprender a hacer una buena arma es una de las claves de DS3. Foto: (ea.com/dead-space-3)
Aprender a hacer una buena arma es una de las claves de DS3. Foto: (ea.com/dead-space-3)

En DS3 las mejoras ya no dependen de los nodos de energía y los créditos de las versiones anteriores. Antes, estos ítems permitían comprar armas o mejorar el traje. Ahora, para hacer lo mismo, Isaac deberá convertirse en un mago de la mercancía y las materias primas, algo así como un mercader turco del espacio. Tendrá que usar botes de energía, chatarra, piezas de computadores, chips y tarjetas para mejorar su resistencia, su traje, su capacidad de respirar, su poder cinético y sus armas.

Cada elemento se irá guardando con un número que indica la cantidad disponible. Por ejemplo, si el jugador tiene 100 unidades de chatarra disponibles, deberá analizar cómo distribuirlas ya sea en una mejora del traje, del arma, en la fabricación de un nuevo percutor, otro propulsor, un cañón de plasma o simplemente para crear un kit de salud.

La búsqueda de estos elementos se concentra en los confines de los diferentes escenarios del juego. Eso sí, aunque encontrarlos no es difícil, el jugador deberá abrir bien los ojos para ver dónde están las cosas. Además tendrá que buscar y combinar partes específicas que irá encontrando como palancas, armazones, miras, y disparadores que por sí solas no valen mucho pero combinadas pueden ser la llave a un nuevo nivel, una nueva arma o a un almacén lleno de salud, munición y herramientas.

En cuanto al manejo de las habilidades, la cinética es uno de los poderes que más se deben desarrollar en los talleres a lo largo del juego. Mejorar esta parte depende de la administración de los recursos ya que esta herramienta viene adherida al traje de Isaac. Se convertirá en una pieza fundamental si quiere acabar el juego, derrotar enemigos y ahorrar munición.

Para quienes nunca han leído un comic o visto una película de superhéroes, les cuento que la cinética es un poder que permite controlar objetos sin tener que tocarlos (es decir, al mejor estilo Jedi). Isaac lo lleva en el brazo izquierdo y con el puede controlar el movimiento de las cosas, relentizar objetos o enemigos para obtener ventajas en batalla y darle movimiento a herramientas que pueden ser usadas como armas de lanzamiento. Incluso es posible arrancar partes de los enemigos y usarlas para derrotar a otros.

Pero esa no es la única forma de despachar necromorfos.

Una de las claves del juego pasa por la confección de las armas. Este arte es tan complejo y preciso que desde el comienzo se enfatiza que tener una buena arma puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Parte del encanto del combate de Dead Space 3 es precisamente esa pluralidad de armas y cómo el jugador es obligado a usarlas con inteligencia para sobrevivir.

La clave está en que no todas las armas sirven para todos los monstruos. Algunas pueden gastar mucha munición sin infringir mucho daño. Recomendada la cortadora de plasma, nunca falla. Eso sí, hay que mejorar lo antes posible su disparador, su cargador y su velocidad de recarga.

Para poner a todo ‘tote’ su cortadora de plasma y las demás armas, Isaac debe convertirse en algo así como un MacGyver del espacio (para los que no son ochenteros,  les dejo un enlace de esta leyenda de la TV). A lo largo de la aventura, el jugador encontrará una amplia gama de elementos que combinados logran formar buenos percutores, cargadores, miras, estabilizadores, giroscopios, láseres y diferentes tipos de mangos útiles para armas de energía, explosión y corte.

Y la variedad de las armas no se limita a cómo matan a los enemigos, sino desde dónde. Hay armas de contacto ideales para cuando un enemigo está muy cerca y Isaac puede ejecutar un movimiento de pelea. Este también se puede mejorar a lo largo del juego para tener mayor efectividad cuando haya combate cuerpo a cuerpo.

Otra diferencia importante de Dead Space 3 frente a sus antecesores es que la bolsa de inventario no podrá aumentar su tamaño. En esta tercera entrega solo se tiene espacio para llevar dos armas y 25 elementos que se distribuyen entre balas, nodos de salud y módulos de energía. Por eso hay que ser mucho más inteligente que antes a la hora de decidir qué cargar. Ojo, a veces sacrificar un kit de medicina por un pedazo de chatarra puede significar un futuro con menos muertes.

Por fortuna y para nuestro bien, la búsqueda de objetos no dependerá únicamente del jugador, pues hay un pequeño robot que sirve de asistente. Por medio de un radar, el bicho mecánico encuentra las en zonas de difícil acceso para que se encargue de recoger todo el material que sirva para aumentar el arsenal de Isaac.

El otro lado de la ecuación tiene a los enemigos que se encuentran en DS3. Aveces pueden pasar por tontos, lentos y hasta monotemáticos pero no dejan de ser poderosos. Así que el mayor desafío será saber elegir con qué, dónde y cómo atacarlos. De nuevo: no todas las armas hacen el mismo daño, depende del jugador escoger el armamento adecuado para conservar munición.

Otro elemento con el que hay que tener cuidado es que cada enemigo tiene una habilidad especial. Algunos de ellos nunca mueren, otros son lentos pero lanzan objetos, otros corren, escupen ácido y algunos hasta piensan y disparan con pistolas como un humano. Es indispensable estar atentos porque muchos de ellos nacen de un cadáver cualquiera, así que un jugador inteligente que se encuentre un muerto por el camino atacará su cabeza y cortará sus piernas antes de que se transforme en necromorfo.

Por último, hay que decir que los acertijos de Dead Space 3 son la parte más floja del juego. Estas ‘disque’ trampas mentales no van más allá de colocar piezas en un lugar, reorganizar cajas, armar esqueletos o completar secuencias para poder avanzar. La verdad, aquí no hubo un gran esfuerzo por parte de Visceral Games en meterle dificultad a la vaina.

Gráficas y entorno

De entrada hay una realidad que disgustará a algunos: los escenarios y los espacios de Dead Space 3 no son tan envolventes como lo eran en la edición pasada. Aunque las gráficas son muy buenas y los detalles están muy bien trabajados, nunca se reproduce ese característico ambiente de miedo que envolvía ciertos parajes de la entrega anterior. Ahora hay mucha más acción y quienes quieran ver el final de la saga deberán adaptarse a esa realidad.

Para sobrevivir en DS3 hay que aprender a interpretar diferentes situaciones del juego. Por ejemplo, en ocasiones salen enemigos de todas partes y ese tipo confrontaciones no son buenas. Un jugador inteligente tiene que saber que no siempre es bueno pelear, que no hay nada malo en meterse una corrida para entrar a un ascensor o ingresar en un cuarto diferente para no gastar munición.

La nueva fórmula de DS3 pone al jugador en escenarios que incluyen nuevos detalles importantes para el desarrollo del juego, como aprender a realizar con cautela movimientos en el espacio exterior, a revisar el nivel de oxigeno o a detectar los necromorfos que se esconden entre los escombros. Hay algunas misiones con un medio ambiente rudo donde hay que regular la temperatura corporal de Clark a través de motores o naves incendiadas para sobrevivir.

Música y sonido

Jason Graves -el genio musical detrás de bandas sonoras de juegos como Tomb Raider, F. E. A. R. 3, Prince of Persia: The Two Thrones- y James Hannigan -quien ha sido el encargado de las bandas sonoras de juegos como Harry Potter and the Deathly Hallows parte 1 y 2 y FIFA 98- son los creadores de una envolvente música que, desde el comienzo, hace que quien tenga el control salte dentro del juego porque se acopla de manera perfecta a cada paso que uno da en Dead Space.

Si no me creen escuchen esto a todo volumen, con audífonos y piensen por un momento en la saga de Dead Space:

Si usted es un fanático de los efectos Dead Space 3 lo sorprenderá. La música y el ruido ambiente harán que el jugador no solo se introduzca dentro de cada escenario sino que a medida que avance hará que una bruma instrumental le corten la respiración. Si tiene algún sistema de sonido especializado, equipo de sonido u otro conéctelo a su consola para aumentar la realidad del sonido del juego. Si tiene PS3 utilice unos audífonos Pulse Wireless, con ellos será capaz de sentir hasta los pasos de un enemigo que se le acerca por la espalda.

Multijugador

Captura de pantalla DS3. Foto: (ea.com/dead-space-3)
Captura de pantalla DS3. Foto: (ea.com/dead-space-3)

Lo único que ofrece el multijugador de Dead Space 3 es la compañía de otro jugador. Yo pasé toda la campaña en solitario y en ningún momento necesité de la ayuda de una persona para superar un nivel, un monstruo o uno de los pocos acertijos que hay. En otras palabras, es difícil decir que esto le agrega valor al juego y la verdad es bastante aburrido.

Lo que sí es interesante es que la experiencia en línea, como cualquier otra, ofrece la capacidad de tener o conocer a una persona de otro país para tenerlo como amigo gamer. Quizás en un futuro, cuando salga un juego de DS con un multijugador decente, podrá compartir con su nuevo compadre aventuras más emocionantes.

Tal vez lo único bueno es que los jugadores podrán compartir los recursos que vayan encontrando en las misiones, es decir, se agranda su bolsa de items para que puedan entre los dos definir qué armas llevar, cuántos kits coger y no tener que dejar elementos atrás por la falta de espacio como hay que hacer muchas veces en la campaña individual.

 

Conclusión

Las 15 o 16 horas de juego que tendrá por delante no las sentirá porque usted no verá la diferencia entre un capitulo y otro. Además cada vez que apague su consola quedará con esa sensación de saber qué sigue, qué pasa y cómo va a acabar la historia de Isaac Clark.

Juan Sebastián Rojas

Juan Sebastián Rojas

Soy un Geek apasionado, graduado del Politécnico Grancolombiano, amante de la tecnología, fanático empedernido de los videojuegos, el periodismo digital y loco seguidor del fútbol, sobre todo de Millitos.

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