
Una de las personalidades del iPad: consola de videojuegos.
Tan pronto ENTER.CO publicó el informe sobre el lanzamiento del iPad en Colombia, llegó uno de los comentarios más comunes que desde enero han llegado en foros, blogs y sitios web que lo mencionan: que con el precio que tiene es mejor comprar uno o dos netbooks. La versión beta de ENTER.CO fue corta y no hubo tiempo de muchos comentarios, pero es casi seguro que venía en camino otro mensaje clásico: “Es un iPhone grande”.
Y tienen razón, en parte: si se hace un frío análisis de las especificaciones técnicas del iPad y un netbook, probablemente el tablet de Apple no salga bien librado: tiene una capacidad de 16 a 64 GB, frente a 160 GB o más de la mayoría de netbooks; no tiene un teclado físico, que es el ideal para digitar a máxima velocidad; no tiene batería removible, ni puertos USB, FireWire o Ethernet, y no reproduce videos u otros elementos en Flash. Además, cuesta entre un 50 y un 100% más que un netbook.
En cuanto a la comparación con el iPhone, las especificaciones son similares y, salvo la diferencia de tamaño y la ausencia de cámara digital, sumada a que no tiene la versión actual del sistema operativo del iPhone, el iOS 4, se trata de dos dispositivos muy parecidos.
Claro, sobre los fríos datos y números. Porque un iPad en las manos se convierte en algo más que una simple pantalla táctil con unos componentes electrónicos adentro. En su software está parte de la magia –esto mismo dijo Steve Jobs en 2007 cuando anunció el primer iPhone–. Con unos cuantos toques el iPad se puede convertir en un computador portátil, un lector de libros o una consola de juegos, sólo para citar 3 de las personalidades del que se considera el lanzamiento tecnológico del año.
Por esto, no es extraño ver en la Web constantes discusiones entre usuarios del lector Kindle y del iPad sobre cuál dispositivo es mejor para leer libros, o las comparaciones que se hacen entre la consola Nintendo DS y el tablet de Apple.
Entre marzo y abril se lanzó el iPad en Estados Unidos y algunos países europeos, y 6 meses después ya hay datos que muestran cómo el iPad ha entrado en estos segmentos a competirles a los líderes establecidos. Y son datos reveladores.
Frente a un portátil económico o un netbook.

Si bien es inevitable la comparación técnica y de precio entre un iPad y un netbook, se trata de dos dispositivos muy distintos y que llegan a diferente público. El iPad no está hecho como herramienta de productividad –al menos si se habla de digitación de textos y hojas de cálculo y no se cuenta con un accesorio clave para ser eficiente en esta tarea, el teclado externo–. El notebook apunta al mercado de bajo presupuesto, y llena un vacío que no permitía a las personas con menores recursos acceder a un computador portátil.
“Los netbooks no son mejores que nada. Son lentos, tienen pantallas de baja calidad y ejecutan… software de PC”, dijo Steve Jobs al referirse a ellos, y siguió: “(El iPad) es mucho más íntimo que un portátil, y mucho más capaz que un teléfono inteligente, con su magnífica pantalla”.
Sin embargo, aunque son tan distintos, las ventas de netbooks sí se han reducido por culpa del iPad. Así lo señalan diferentes informes, según los cuales el ‘boom’ de las ventas de netbooks llegó a su fin a comienzos de 2010, justo tras el anuncio de la aparición del iPad.
Frente a una consola de videojuegos.

Si Apple pretende convertir su iPod touch en un jugador importante en el campo de las consolas portátiles, el iPad con su pantalla de 10 pulgadas también juega. Los directamente afectados –aunque en mucha menor medida que los netbooks– son los líderes establecidos, Nintendo DS y Sony PSP. En un informe de GamePro, uno de los sitios más populares sobre videojuegos, basado en una encuesta internacional entre jugadores, se informó la semana pasada que el iPad –sumado al iPhone y al iPod touch– sobrepasó al Sony PSP como plataforma de juegos en Estados Unidos, y casi alcanza al Nintendo DS.
iPad vs. Kindle.
El flamante lector de libros electrónicos de Amazon, el Kindle, es sin duda uno de los gadgets más exitosos de los últimos años. Fue el único producto que logró sacar del primer lugar en ventas de Amazon a los iPods en años, y la compañía reportó que en julio pasado las ventas de e-books para el Kindle ya superaron las de los libros de papel, un gran logro de estos libros de bits y bytes en los que pocos tenían fe frente a los siglos de tradición de sus ‘rivales’.
El éxito del Kindle motivó a la librería Barnes and Noble a lanzar su propio lector, llamado Nook; a Samsung, su Papyrus, y a Sony, uno de los jugadores más tradicionales en este campo, sus Readers PRS-600. Sin embargo, ninguno se esperaba la llegada de un neófito a la pelea, el iPad, que al ser un dispositivo mucho más versátil –con un toque deja de ser lector de libros para asumir otras personalidades–, resulta ser una inversión más económica (aunque su precio sea superior).
El Kindle sigue siendo el favorito de los lectores que aman la sensación del papel sobre la de la leer en una pantalla, y por eso su tecnología E Ink es una de sus fortalezas. Sin embargo, el iPad, al contar con un sistema operativo mucho más poderoso, ha abierto las puertas a nuevos tipos de publicaciones, que van más allá del libro impreso trasladado al papel. Así, revistas como Wired y Popular Science han liderado una fuerte tendencia de integración de textos, diseño de revista, videos y contenidos provenientes de Internet, algunas editoriales empiezan a incorporar multimedia a sus libros, y esto apenas comienza.
Paradójicamente, Amazon sufre con su Kindle la amenaza del iPad –aunque sus ventas no se han resentido como se preveía–, pero a la vez amplía su mercado de e-books, pues ha desarrollado su aplicación también llamada Kindle para casi todas las plataformas de cómputo (Windows, Mac OS X, iPad/iPhone, Android y BlackBerry), que permite comprar y leer libros comprados en su tienda sin importar el equipo en que el usuario quiera hacerlo. Y ha logrado fortalecer su tienda, al punto que está por llegar a los 700.000 títulos, frente a menos de 80.000 de la iBooks Store, de Apple.
Ante la versatilidad del iPad, es oportuno lanzar una pregunta: ¿vale la pena tener un dispositivo que lo haga todo, o es mejor escoger un equipo especializado? ¿Qué dirán los trabajadores móviles o los fanáticos de los juegos o los libros?

Lo que se está comentando