
Las políticas de los servicios en la nube requieren una lectura que va más allá de una taza de café. Foto: yukop (vía Flickr).
Los temas de políticas de privacidad de cualquier servicio en internet siempre darán de qué hablar. Con la llegada de Google Drive hay una fuerte polémica respecto a los derechos que tiene el gigante de las búsquedas sobre los archivos alojados en el nuevo servicio en la nube, en especial por el uso de todos los datos personales de los usuarios.
Lo primero que hay que recordar es que Google cambió a principios de marzo sus políticas de privacidad, haciendo una unificación para todos sus servicios. Eso quiere decir que esas mismas políticas aplican para sus productos, incluyendo el nuevo Drive.
Varios medios tecnológicos se han manifestado al respecto, no solo pensando en Drive, sino en todos los servicios de almacenamiento en la nube como Dropbox, iCloud y SkyDrive, entre otros. Los términos de servicio pocas veces son leídos por los usuarios, por lo que siempre hay confusión.
Viendo los términos generales de Google se puede leer lo siguiente:
Algunos de nuestros servicios le permiten enviar contenido. Usted retiene la propiedad de los derechos de propiedad intelectual que tiene en ese contenido. En resumen, lo que le pertenece a usted es suyo.
Cuando se carga o envía su contenido a nuestros servicios, estará concediendo a Google (y los que trabajamos con él) una licencia mundial para utilizar, alojar, almacenar, reproducir, modificar, crear trabajos derivados (tales como los derivados de las traducciones, adaptaciones o cambios en el que hacer para que su contenido funciona mejor con nuestros servicios), comunicar, publicar, ejecutar públicamente, mostrar públicamente y distribuir dicho contenido. Los derechos que otorgan en esta licencia son para el propósito limitado de funcionamiento, promoción y mejora de nuestros servicios, y para desarrollar otros nuevos.
Según el análisis hecho por The Verge, no hay que perder de vista que los términos de uso tienen que funcionar para todo, por lo que el lenguaje es genérico. Los derechos que Google tiene sobre sus archivos son todos los que un usuario puede darle.
Esto tiene que ver con que la empresa necesita de toda esta información para que sus servicios sean efectivos. Si no tuvieran los derechos, mostrar desde una foto en miniatura hasta un video sería ilegal. Lo que sí queda claro es que Google no puede usar los archivos de los usuarios más allá de lo que necesita para el funcionamiento de sus productos.
Esto también lleva a que Google, contrario a lo que algunos pueden pensar con la entrada de Drive, no andará mirando qué hay en cada carpeta para obtener información para su servicio -como el de publicidad, por ejemplo-, pues sería ir en contra de uno de los comportamientos prohibidos en la misma política:
Nosotros utilizamos la información que obtenemos de todos nuestros servicios para suministrarlos, mantenerlos, protegerlos y mejorarlos, para desarrollar otros nuevos, y para proteger a Google y sus usuarios. También utilizamos esta información para ofrecerles contenidos a la medida – como dar más resultados de búsqueda y anuncios más relevantes.
Le pediremos su consentimiento antes de utilizar la información para una finalidad distinta de las que se establecen en esta Política de Privacidad.
¿Es suficiente esto para calmar las dudas de los nuevos usuarios de Google Drive? Presentamos nuestra conversación con Alberto Arébalos, gerente de comunicación de Google para América Latina, en la que hablaba sobre los cambios de la política en su momento, Según nos dijo, ”transparencia, elección y control es lo que ofrecemos a nuestros usuarios“.

Lo que se está comentando