Parece que entre las pocas personas que no habían visto el polémico KONY 2012 había muchos ugandeses. En parte porque la conectividad a Internet allí es mínima (12,1% en 2011, según Internet Statistics), y en parte porque el Ejército de Resistencia del Señor (LRA, por su sigla en inglés) lleva años fuera del país. De todos modos, el fenómeno generado por el video despertó el interés de la ONG African Youth Initiative (AYI, Iniciativa africana de jóvenes), que organizó una proyección en la ciudad de Lira.
El evento había generado gran expectativa. Según la ONG, “miles de personas del norte de Uganda asistieron a la muestra; y fue emitido en vivo por cinco emisoras de radio FM que le llegan a dos millones de personas”. Malcolm Webb, periodista de Al Jazeera que asistió a la proyección, cuenta que los asistentes “esperaban ver un video que mostrara al mundo las terribles atrocidades que han sufrido durante el conflicto y las luchas que aun enfrentan tratando de reconstruir sus vidas tras dos décadas perdidas”.
Pero el evento no salió bien. Webb narra que la proyección “terminó con los asistentes más furiosos lanzando piedras y gritando críticas abusivas, mientras el resto escapaba por su seguridad, dejando un proyector abandonado y a los organizadores y la prensa corriendo para esconderse”. Según el periodista, el público se indignó especialmente por la minimización y comercialización de lo que les ocurrió durante el conflicto.
Esta crítica se suma a la que Pius Bigirimana, secretario permanente de la oficina del primer ministro del Uganda y encargado de la reconstrucción del país tras la guerra, le expresó a CNN. Según el funcionario, “cualquiera que muestre que Uganda todavía es un país inseguro es un sádico. Esa persona es un mentiroso y está vendiendo falsedades”.
Un vocero de Invisible Children reaccionó frente a lo ocurrido e indicó que “claramente la película está orientada a educar una audiencia joven y occidental. Se suponía que debía ser un manual para indicarles a los niños por qué deberían importarles, qué deberían hacer. No hay evidencia de que eso haya sido mencionado a nadie en la muestra”, reseña The Washington Post.
Luego de lo sucedido, AYI canceló las proyecciones de KONY 2012 que tenía programadas, según anunció en su sitio web.


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