
El Nokia Lumia 800 es uno de los mejores Nokia que han salido al mercado en muchos años. Foto: Nokia.
El Nokia Lumia 800, presentado en 2011, no es la punta de lanza de Windows Phone, pero está muy cerca. Sus ‘tripas’ son casi las mismas que las de su hermano mayor, el Lumia 900. A juzgar por las especificaciones, la experiencia con el sistema operativo y el software debe ser prácticamente la misma –no he probado el Lumia 900–. Eso hace que este sea un muy buen teléfono, aunque su precio en Colombia esté un poco inflado si se le compara con otros móviles que ofrecen las mismas o más funcionalidades. Probé uno, proporcionado a ENTER.CO por Microsoft. Por fortuna, el aparato no tenía el ROM de ningún operador. Tras un mes de uso intensivo y contínuo, este es mi análisis.
Por fuera: un Nokia casi como los de antes.
Cuando uno lo tiene en la mano, el Lumia 800 trae a la mente los mejores momentos de Nokia. Un celular muy bien diseñado y construido, que se siente sólido y confortable en la mano. Está cubierto de un material que impide que se resbale, lo cual le brinda un nivel de comodidad poco usual. Sus cuatro botones físicos –dos para el volumen del audio, uno para bloqueo y apagado y otro para activar la cámara– y sus tres botones virtuales –atrás, Windows y búsqueda– están bien hechos y nunca pusieron ningún problema. En ese apartado, este modelo deja atrás a todos sus competidores.
Esta percepción se refuerza cuando se le echa un vistazo a los accesorios que incluye la caja: unos audífonos de muy buen sonido, un forro a la medida y un cable y un cargador de una calidad superior a los que vienen con la mayoría de los celulares de gama alta. Detalles que enamoran.
En principio, descifrar cómo ponerle la microSIM y encenderlo fue un poco complicado, porque el mecanismo no es como el de la mayoría de smartphones. Sin embargo, una vez se entiende cómo funciona –moviendo levemente hacia adentro la solapa que está en el borde– se agradece la solución de diseño. Es mucho menos engorroso que quitarle la pila para ponerle la SIM, y requiere bastante menos destreza manual que utilizar el clip que viene en la caja de un iPhone. Sin embargo, hay que tener cuidado: se debe cerrar primero que la solapa que da acceso al puerto microUSB si no se quiere pasar un mal rato destrabándola.
A algunos les puede parecer un poco pesado. Sus 142 gramos parecen bastantes, sobretodo cuando se tiene en cuenta que el peso del Samsung Galaxy S III es de apenas 133 gramos y el del iPhone 4S es de 140. Esto teniendo en cuenta que su pantalla apenas es de 3,7 pulgadas. Además, es más grueso que estos dos teléfonos: tiene 12,1 milímetros de espesor, contra los 9,3 del 4S y los 8,6 del S III. Sin embargo, ni el peso ni el grosor se sienten excesivos: su agarre es muy cómodo y no cansa el pulgar a la hora de manejarlo con una sola mano.
Un detalle que puede hacer que algunos desistan de comprarlo es que la pila no es fácilmente reemplazable. No es posible cambiarla sin un destornillador de relojería, algo que no se puede hacer en exteriores ni cuando se está en movimiento. Así que si usted necesita un teléfono que funcione por varios días sin un tomacorriente cerca, este no es su modelo. En eso, el Lumia 800 traiciona la tradición de Nokia de crear teléfonos abiertos y modificables, lo que hará que algunos se entristezcan.
Windows Phone: olvídese de la ‘pantalla azul’.
Cuando se enciende el teléfono, aparece la pantalla de inicio típica de los nuevos dispositivos Windows. Este, en particular, viene equipado con Windows Phone Mango (7.5), y se actualizó varias veces hasta tener la versión más reciente del sistema operativo. Hay que decir que Microsoft hizo un gran trabajo con ese lenguaje de diseño. Aunque el usuario sea un total novato y nunca haya interactuado con ese tipo de interfaces –ese era mi caso–, dominar la navegación básica es cuestión de un par de minutos y aprender los trucos y atajos toma más o menos una semana.
Sé que muchos piensan en la palabra ‘frustración’ cuando se les habla de Windows. Pero aquí, ese no es el caso. La interfaz es intuitiva y original, y la experiencia es consistente en todas las aplicaciones que probé –más de 10–; algo de lo que Android no puede ufanarse. Esa es la carta fuerte de Microsoft a la hora de competir con iOS y Android, y tras examinar las últimas cifras del mercado móvil uno desearía que Windows Phone tuviera una mejor recepción.
El rendimiento es inobjetable. El Lumia es el teléfono más estable que he tenido en mis manos. Nunca hay ‘lags’, ni demoras en la respuesta, ni errores extraños que nos hagan perder la confianza. De hecho, casi nunca se calienta. La infame Pantalla Azul de la Muerte parece un recuerdo distante.
La configuración de Windows Phone es sencilla y no tiene mayor problema: acepta cuentas de Outlook –obviamente–, de Google y de Yahoo! sin mayor problema y sin diferencias sustanciales con respecto al funcionamiento básico del correo, el calendario y las demás herramientas básicas. La conectividad al Wi-Fi es buena, como es de esperar en un teléfono de gama alta.
La sincronización transparente de Windows Phone con Microsoft Office es un punto muy fuerte del Lumia 800. Muchos sueñan con tener sus documentos, hojas de cálculo y presentaciones en el bolsillo, y sabemos que la suite de Microsoft no se entiende muy bien con soluciones como Google Drive. Este sistema operativo incluye, de fábrica, versiones de los populares programas de oficina, y las ediciones de los archivos que se hagan en el teléfono quedan automáticamente guardadas en la cuenta de SkyDrive del usuario.
Además, Microsoft se aseguró de contar con muy buen software de sincronización entre sus teléfonos y los computadores Windows y Mac. Para los primeros, Zune y Outlook hacen la tarea con brillantez y sin obstáculos ni pasos raros; y para los segundos la herramienta de sincronización de música y video es tan buena o mejor que iTunes a la hora de manejar un iPhone: el programa detecta la biblioteca del Mac e incluso permite ‘subir’ al teléfono las listas de reproducción, con una fluidez que trae a la mente la imagen de Steve Jobs y Bill Gates hablando animadamente en un estudio de TV.
Pero a la hora de sincronizar los contactos, la cosa cambia. Mientras que iTunes maneja a la perfección los contactos del Mac y los traslada al iPhone, la aplicación de Windows Phone no lo hace. Si tiene un Mac y no los tiene bien organizados en la nube, hágalo antes de sincronizar su Lumia 800.
El lunar es Internet Explorer. Habiendo visto cuánto sufrió el equipo de ingeniería y diseño en ENTER.CO para hacer que nuestro sitio responsive fuera medianamente compatible con ese navegador, no le tenía muy ‘buena espina’. Si nosotros tuvimos problemas, otras páginas también los tuvieron, y es posible que algunas aun no hayan encontrado la solución definitiva, lo que repercute en la experiencia del usuario final.
Así fue: no todos los sitios funcionan óptimamente en ese navegador. No es un problema de las páginas en cuestión, sino del ecosistema: para algunos, puede no tener mucho sentido dedicar tiempo y esfuerzo a hacer que su página web funcione al 100% en un navegador minoritario. Además, la navegación veces es muy lenta –aun cuando el teléfono está conectado a un Wi-Fi rápido–: el navegador de Android o el Safari del iPhone a veces carga los sitios más rápido sobre HSPA+ que IE sobre Wi-Fi. Y que Windows Phone Marketplace no ofrezca otras opciones de navegadores solo agrava el problema.
Hardware: un buen teléfono, pero le faltan cosas.
Ahora hablemos un poco de lo que no depende del sistema operativo. La calidad de las llamadas era buena, aunque en sitios complicados se caía la señal. Mis interlocutores me escuchaban con claridad aceptable cuando estaba en lugares ruidosos, tanto cuando hablaba por el micrófono del teléfono como cuando lo hacía por el manos libres. Eso quiere decir que el sistema de cancelación de ruido funciona bien.
El único momento en el que se siente que el hardware está empleándose a fondo es cuando el teléfono busca señal de Internet móvil. Cuando eso ocurre, la batería de 1.450 miliamperios se ‘desangra’ y puede perder la mitad de su carga en un par de horas. Pero de resto, la experiencia fue buena. Entre semana, cuando solo se conectaba a las redes del operador en los momentos en los que estaba entre el Wi-Fi de mi apartamento y el Wi-Fi de la oficina, la pila podía durar 30 horas sin cargarse.
La pantalla –AMOLED, 3,7 pulgadas, 800 por 480 píxeles– es competente, pero no es excelente. Brilla bien en exteriores, y la función de variación de brillo de acuerdo con la luz ambiente funciona a la altura. Muestra los colores de manera decente y está al mismo nivel –tanto al ‘ojímetro’ como en especificaciones– de sus teléfonos contemporáneos, como el Galaxy S II. Sin embargo, es inferior a la del 4S, y muy inferior a la del Galaxy S III. Como es usual a este nivel, el Gorilla Glass impide los rayones y le da un ‘cuero duro’ al teléfono.
La cámara trasera de 8 megapíxeles es bastante competente tanto para fotografía como para video –que se graba a 720p–, siempre y cuando la luz ambiental sea buena. De lo contrario, como es usual, las fotos se ‘granean’. Para tener en el bolsillo y tomar fotos decentes, la cámara está bien. Eso sí: recuerden que Windows Phone aun no tiene una versión de Instagram. Así quedaron algunas imágenes sin ningún retoque:
Cuando recibí el teléfono, la opción de compartir conexión a Internet estaba deshabilitada. Sin embargo, la última actualización del firmware la habilitó, con lo cual el dispositivo ganó una funcionalidad clave a la hora de trabajar fuera de la oficina. Pero otras carencias no se solucionan con una mejora de software. Además de la imposibilidad de cambiarle la batería y la inexistencia de una cámara delantera, hay otra muy importante: no tiene espacio para ampliar su capacidad de almacenamiento con una tarjeta microSD.
Para muchos, 16 GB es más que suficiente, pero la experiencia indica que luego de cierto tiempo tomando fotos y grabando videos ese espacio se hace estrecho. Además, una biblioteca de música decente ocupa mucho más de 16 ‘gigas’, y la tarea de escoger qué se quiere llevar uno en el bolsillo es aburridora. Creo que la imposibilidad de ampliarlo es una de las más serias flaquezas del Lumia 800.
La otra gran flaqueza es su precio. Hay que decir que eso no siempre depende de los fabricantes, sino también de los operadores. Pero, en lo que respecta al consumidor, lo cierto es que este teléfono está realmente costoso. En Movistar vale $1.398.900 en prepago, y en Claro está por $1.399.444 –Tigo no lo anuncia en su sitio Web–. La diferencia con el Galaxy S III, que tiene un procesador varias veces más poderoso y funcionalidades con las que el Lumia 800 y Windows Phone soñarían, es de menos de 100.000 pesos. Es un precio demasiado alto que tiene que bajar cuando el Lumia 900 llegue al país en pocos días, si es que no quieren que el buque insignia de Nokia canibalice el mercado de su hermano menor.
Si eso ocurriera, sería una lástima: el Lumia 800 es un muy buen teléfono que, con un precio un poco más bajo, sería una opción difícil de ignorar.
Lo bueno:
- Su diseño exterior y construcción son los mejores disponibles en el mercado colombiano.
- Windows Phone 7.5 es un sistema operativo que funciona realmente bien y ofrece una excelente experiencia de usuario. Es confiable, rápido, fácil de manejar y bonito.
- Tiene la mejor versión móvil de Microsoft Office que hay en el mercado.
- La duración de la pila en la evaluación casi siempre fue muy buena.
- Se entiende a la perfección con PC con Windows, y casi a la perfección con Mac.
Lo malo:
- La pantalla no tiene la categoría del resto del teléfono, ni por tamaño ni por calidad.
- Internet Explorer es problemático y es la única opción de navegador.
- No es un teléfono para usar mucho en exteriores: ‘sufre’ mucho buscando señal y no se le puede cambiar la pila fácilmente.
- Sus 16 GB pueden ser estrechos para algunos usuarios, y no pueden ampliarse.
- Su precio es excesivo con respecto a otras opciones en el mercado.
¿Debo comprarlo?
Si tiene presupuesto para un smartphone de gama alta, quiere un teléfono confiable y amigable y su estilo de vida no le exige estar moviéndose constantemente, el Lumia 800 es una opción interesante que le va a ofrecer una muy buena experiencia de usuario. Si soñó con tener sus documentos de Office en el bolsillo todo el tiempo y poderlos editar en todas partes, esta es la mejor herramienta que tiene hoy el mercado colombiano para usted. Pero si es una persona que sale todo el tiempo y necesita un teléfono que no sufra mucho cambiando de señal, busque otra opción. Y si cada peso cuenta a la hora de tomar una decisión de compra, este teléfono no va a salir muy bien librado en su análisis.
Calificación: 4,25/5: Excelente.
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