Nintendo, así como Apple, es otra empresa que pasa por el limbo tecnológico. Mientras la empresa de Cupertino ha visto una disminución en sus ventas por la espera de un nuevo teléfono, la compañía Japonesa también presentó estados financieros peores a los esperados por los analistas financieros mientras llega su nuevo producto al mercado.
Los resultados financieros para el trimestre que acabó el 30 de junio mostraron una disminución en la facturación de 10% en comparación con los números del año pasado. Esto resultó en una perdida de 220 millones de dólares para el periodo entre abril y junio de 2012. Cómo lo menciona Ars Technica, la principal razón para el pésimo año de Nintendo es la disminución en las ventas del Wii. Las ventas de la consola pasaron de 1,56 millones de unidades en el segundo trimestre de 2011 a 710.000 unidades en el mismo periodo de 2012.
A pesar de las malas noticias con el Wii, las cosas pintan algo mejor con la familia 3DS. Las ventas de la consola portátil aumentaron un poco más de 100% en un año. Además, con el lanzamiento del ‘super-size me’ 3DS XL, Nintendo ya tiene una base instalada de 19 millones de aparatos, lo que, como dice Ars Technica, garantiza que los desarrolladores apoyen la consola por un tiempo. Aunque Yaushiro Minagawa en Bloomberg, el vocero de Nintendo, dijo que tienen planes de hacer rentable el 3DS en los próximos meses, a día de hoy, la consola no genera utilidad.
A pesar de la mala imagen que dejan los números, tampoco hay que prender todas las alarmas. Nintendo esta cambiando de generación y la situación obliga a comerse los gastos de Investigación y Desarrollo del Wii U sin haber recibido ni un centavo. La compañía espera vender unas 10,5 millones de consolas –entre portátiles y ‘normales’- en el próximo año fiscal.


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